Ingresó a la cancha del estadio Olímpico muy serio, como si la sintiera por primera vez, sí, así era, llegó al majestuoso coloso sampedrana, lo observó y miró al cielo antes de ingresar a la grama, como dando gracias a Dios, porque esta vez ya no era como utilero del Victoria, sino como un jugador de Primera División.
El juvenil Michell Bulnes mostró carácter, fuerza y mucho ímpetu en la defensa, el ser sordomudo, no fue impedimento para desarrollar sus cualidades futbolísticas a la perfección.
Es corajudo y le va a todas, se ganó una amarilla, aún así, se dedicó a hacer su trabajo y mantener limpia su zona.
No escucha, ni habla, pero se entiende muy bien con sus compañeros, sabe cuando entregar la pelota, como moverse, en qué momento atacar y cuando no dejar su área sola. No se complica, siempre hace lo esencial, porque el fútbol es práctico, Michell lo sabe.
PADILLA LE TIENE CONFIANZA
Bulnes está a pocos días de cumplir su sueño: jugar en Primera División y tiene el apoyo del técnico Javier Padilla, quien lo asesora antes de ingresar a la cancha.
“A él le damos todas las indicaciones de cómo debe jugar y pese a no escuchar, es muy inteligente, siempre está observando el movimiento de sus compañeros”, dice.
Toda la charla es por medio de señales, “aquí todos lo conocemos y sabemos en qué 'idioma’ entendernos”.
Padilla lo considera un futbolista con características físicas interesantes. “Es un jugador rápido, hábil y técnicamente muy bueno, por esa limitante que ya todos conocemos, no le vamos a cerrar las puertas, al contrario queremos ayudarle”, comentó.
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