Finalizó el partido en el que la Selección venció 3-1 a su similar de Haití el sábado anterior en La Ceiba y de pronto el teléfono de Maynor sonó, el augurio no era el mejor, en su rostro ya no figuraba una sonrisa, su semblante comenzó a denotar tristeza.
Maynor Figueroa, defensa del Wigan Athletic de Inglaterra, recibió la mala noticia que dos de sus familiares habían tenido un grave accidente, ambos pequeños son hijos de un primo, y se encuentran internados en el hospital Regional de Atlántida, pero debido a la gravedad de las lesiones podrían ser trasladados a un centro médico de San Pedro Sula.
El percance de los infantes se produjo el pasado 3 de junio cuando en su bicicleta transitaban una de las calles ceibeñas, minutos después un vehículo los arrolló, pasando sobre sus extremidades inferiores.
Pese a que ambos pequeños sobrevivieron al accidente, las secuelas del mismo los marcarán de por vida.
A uno de los chicos de ocho años de edad y cuyo nombre prefirieron dejar en el anonimato por respeto al dolor de la familia, le tuvieron que amputar una de sus piernas.
“Es triste verlos y saber que no están nada bien, a uno le cortaron su pierna y el otro no salió ileso del percance, esperemos todo salga de la mejor manera”, comentó Maynor.
El defensor hondureño dice que la fe y la esperanza deben hacer fuerte a su gente en estos momentos tan difíciles. “Lo bueno es que siguen vivos, están graves y es posible trasladarlos a San Pedro Sula para que los revisen mejor, veremos qué pasa”, añadió el futbolista.
Mientras Figueroa seguía su camino por uno de los bulevares, un buen grupo de seguidores se aglomeraban solicitándole autógrafos y tomarse fotografías a su lado.
Más tarde un grupo de familiares arribaron al hospital Regional de Atlántida a bordo de la unidad 03 de la ruta Nueva Armenia y Jutiapa, cuyo principal distintivo sobre el vidrio frontal decía “Hermanos Figueroa”
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