Normas de uso: Esta es la opinión de los internautas, no de DIEZ.HN. No está permitido publicar comentarios contrarios a las leyes hondureñas o injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
FÚTBOL DE PRIMERA
"Un 20 de septiembre perdí a mi madre y una hija"
20/06/2012 09.15 Redaccion:Carmen Boquín
-
El “Tata” Lozano se declara enamorado de su esposa cada día, por su forma de ser. Foto: Esaú Ocampo
-
Jorge Lozano demostró ser un padre de familia y esposo apegado a su familia. Foto: Esaú Ocampo
-
Jorge valora mucho lo que su familia hace por él cuando debe cambiar de equipo y de ciudad. Foto: Esaú Ocampo
Jorge Alberto Lozano, el “Tata”, como le dicen, abre el libro de su vida y nos permite conocerle a fondo. Junto a su esposa e hija, recuerda todo lo que ha vivido como hijo de Dios y en el fútbol.
¿Por qué “Tata”?
Fue un apodo que salió de Motagua. ¿Pero por qué?
Es que fue algo de mi vida pasada, cuando no conocía de Cristo y era un jugador al que le gustaba salir. Me pusieron ese apodo por un trago, aunque nunca lo probé. Todos nos pusimos apodos con nombres de bebidas, pero a nadie le quedaron diciendo así, solo a mí. Ja, ja, ja, qué muchachos. ¿Cómo fue crecer en Tela?
Cuando yo crecía, las bananeras ya estaban casi cerrando, solo estaba la Chiquita Banana y la fábrica de cartón. No me crié en el campo, sino en la ciudad. ¿Pero sí escuchaba sobre el éxito de los jugadores en esa área?
Claro, La Pantera y el Tela Timsa eran grandes. Ahí el dueño de esa fábrica era el presidente del equipo. ¿Comenzaste jugando allí?
Cuando yo comencé en Segunda División lo agarró Arévalo (Henry) y le puso Petrotela. Después descendió y lo tomó Echeverría, le puso Tela Deportivo. Y fue ahí donde empecé. ¿Cuántos hermanos son?
Somos cinco, dos varones y tres mujeres. ¿Cómo se llevaban como hermanos?
Bastante bien, lástima que ahora hay ciertas diferencias.Los tiempos cambian y se ha dejado de vivir tan sano como antes, ¿lo extraña? Claro, la infancia antes era muy linda. Uno iba a la calle y jugaba, no había tanta malicia, ahora los niños solo están en su casa sumergidos en la tecnología y no pueden salir a la calle. ¿Terminó los estudios?
Sí, me gradué de perito mercantil, estoy ahora sacando Ciencias Naturales en la Pedagógica. ¿Para dar clases?
Sí, en una escuela o colegio. A mí me gusta enseñar. ¿Y cómo hace con el equipo?
Es bien difícil, cuando empecé más aún, porque me matriculé para ir en la mañana, en la tarde a entrenar y en la noche estaba sacando el curso de primer nivel de entrenador. Tuve que tomar una decisión porque no podía con las tres cosas, me salí de la universidad. ¿Y ya la retomó?
Bueno la idea es hacerlo pronto.¿Y cuándo entra el fútbol en su vida? Jugué en el 95 con el Tela Deportivo, ese año peleamos para poder clasificar. Salgo de ahí y me llamó Motagua, me fui a Tegucigalpa a hacer la prueba y el profesor Rubén Guifarro me deja como jugador del equipo. Luego se va al mes y llegó “Cocli” Salgado a dirigir en la Segunda División y me dio continuidad. También separan a Luzardo y llega Primi, quien luego de un par de partidos me subió a Primera División. ¿Recordás el debut?
Ante Independiente Villela, también debutó Noel y ganamos 7 a 1. ¿Cuántos años con Motagua?
Desde el 96 hasta 2004, ganamos cinco títulos, perdimos solo uno de seis finales. ¿Por qué te separan?
Fue una decisión personal. Me bajaron, Primi se fue y tomé la decisión de salir del equipo. Para ese torneo me fui a Estados Unidos con mi esposa e hija, no agarré equipo. ¿Y luego...?
Después de cinco meses, empecé con Hispano. ¿Qué otros equipos?
Deportes Savio, Olanchano y ahora Vida. ¿A todas las ciudades que has ido va tu familia con vos?
Siempre, han estado conmigo en Tegucigalpa, Comayagua, Olancho, Copán y La Ceiba. ¿Lo más difícil es tomar esas decisiones de moverse?
Sí, el ambiente de una ciudad. Uno se acostumbra y luego toma la decisión como familia. Me acuerdo cuando estábamos en Hispano que vivimos ahí dos años y decidí viajar a Olancho, ya la niña estaba en el kinder y tenía amigos, fue duro para ella moverse. Eso es lo más duro del fútbol, buscar adaptarse en otra ciudad, pero gracias a Dios cuento con el apoyo de ellas. ¿Participación con Selección?
Solo estuve en la Sub-23 con la que ganamos medalla de plata en Winnipeg, en 1999. También estuve en el proceso para Sydney, pero Primi no me llevó. ¿Y el amor en qué momento llega a su vida?
La conocí en el colegio donde estudiábamos, en el Jesús Milla Selva. Vivía en Residencial Plaza, estaba cerca. Ahí conocí a Ángela en 1999. Por cinco meses fuimos amigos, de ahí pasamos dos años de noviazgo y en 2001 nos casamos. ¿Cómo deciden casarse?
Recuerdo que le pedí que fuera mi esposa y ella me dijo que había que pedirle permiso a los padres. Viajamos desde Tegucigalpa hasta Olancho a pedir la mano. Lo más importante fue que antes de casarnos pudimos conocer de Cristo y eso ha sido algo maravilloso en nuestras vidas. ¿El contrato más importante…?
Sí, lo hice el 18 de febrero de 2001 y mi esposa lo hizo tres días antes. Luego el 15 de marzo nos casamos. Contame de las reuniones que dirigís...
Yo lo acepto y luego en 2003 saqué un curso de liderazgo, soy líder de grupos de crecimiento. Y gracias a Dios en las cinco ciudades donde he estado, he hecho grupos. Por lo general, son los jueves, aunque deben hacerse los sábados, pero es por cuestión del fútbol. Mi mano derecha es mi esposa, porque dirige y canta, yo solo enseño. ¿Quiénes van de tus amigos?
Nínrod Medina, Luis Castro, Manuel Doño, Abner Méndez, Andrés Morales, Ney Costa, más los vecinos, Luis Jaramillo, José Luis Rosales, es un grupo como de 17 personas escuchando la palabra de Dios. ¿Te llena transmitir la palabra?
Era algo de Dios, Él es quien le ayuda a uno, uno no puede solo. Usted antes de comenzar la entrevista me dijo que era bien callado y siempre he sido así, un muchacho al que frente al público le ha dado pena hablar, pero cuando llegué a Cristo, el poder enseñar en los grupos me ayudó a hablar. ¿Cómo es ser padre?
Mi hija nació el 20 de mayo de 2002, algo difícil, porque nadie le enseña a uno a ser padre. Me acuerdo que el primer mes ella cambió el día por la noche, y yo le decía a mi esposa, pero no enojado, sino pensativo ‘nadie le enseña a uno a ser padre’. La hemos instruido por el buen camino y la palabra de Dios. Y por la misma voluntad del Señor nos hemos conducido bastante bien. Hay cosas que uno no entiende por qué pasan, pero hay que seguir viviendo, ¿cómo sufriendo lo que vivieron, pueden seguir tan fuertes?
Difícil, difícil. Hace poco estábamos entrenando en el golf y me cuenta Doño que vio un accidente con un chapulín, los camioncitos de trabajo y un 3.8 y quedaron desechos los dos carros. Él iba con Abner y me dijo que solo pensó cuántos muertos habría, pero no fue así, las tres personas salieron ilesas. Entonces le digo yo a Manuel que esas son las cosas que uno no entiende. ¿Por lo vivido?
Cuando a mí me pasa el accidente, yo venía caminando con mi madre y mis dos niñas. Veníamos jugando que cuidado les salía un sapo, porque era de noche y había monte. Ella iba un poco más adelante, cuando vi solo la luz, mi primera reacción fue empujar a mi hija mayor al monte y el carro me envistió a mí. De ahí no me di cuenta de nada más. ¿Hasta que estaba en el hospital?
Sí, cuando desperté fue porque escuché que dijeron que la niña chiquita es la que más grave estaba. Se la llevaron de emergencia para el hospital Catarino de San Pedro Sula. Allí fue cuando desperté, pero sin saber del coágulo de sangre en mi cabeza. Tenía fractura en la clavícula y sabía que mi hija estaba mal. Mi esposa estaba en Tegucigalpa. Fue de esas semanas… Que cambian la vida…
En un día, en un momento Dios cambió nuestras vidas, pero solo Él también nos ha podido sacar adelante. Un 20 de septiembre perdí a mi madre y a una hija, es algo bien duro y bien difícil para uno como ser humano, pero la fortaleza que Dios nos ha dado ha sido grande. Por muy creyente que uno pueda ser, ¿cómo haces para seguir?
Mire, eran momentos difíciles, no me podía ni levantar, después de que entierro a mi madre y a mi hija, me vine a La Ceiba. Solo llegué para hacerme los exámenes porque supuestamente me iban a operar de la clavícula, pero no podían si no hacían antes lo del coágulo de la cabeza. Yo lo rechacé, no lo aceptaba, pero mi hija tiene el don de sanidad y mi esposa le pidió a ella que pusiera la mano donde estaba el coágulo. ¿Lo hicieron?
Sí, puso la mano y oramos y lloramos, y Dios me sanó. Un doctor le dijo que no pasaría la noche, que no tendrían ni tiempo de preparar el entierro. Esa fue la noche más tranquila de mi vida, dormí tranquilito, Dios me sanó, no necesité ninguna de las dos operaciones. Recuerdo que Nínrod me llamó y me dijo que tenía que dirigir en la iglesia, pero tenía que buscar un predicador. ‘Vos me podés ayudar’, me dijo, apenas habían pasado 15 días del accidente. ¿Lo hizo?
Sí, pero no fue fácil pararse en la iglesia y poderle decir a la gente que Dios es bueno... y lo es porque salvó mi vida. La gente no puede entender, pero yo sí. Mi madre tenía a Cristo en su corazón y mi niña, pues dice la palabra ‘Dejad venir los niños a mí que de tales es el reino de los cielos’. ¿Cuántos años tenía su mamá?
Mi mamá 62 y mi niña 3 añitos y medio. De no ser por Dios en su vida, otra sería la historia…
Sí, claro porque en otros tiempos la salida más fácil hubiera sido beber o actuar mal. Él ha sido muy importante, me ha cambiado, me dio una gran esposa, una buena hija, aunque perdí a una niña, sé que Dios la ganó y la tiene allá en los cielos. Y cuando se retire, ¿en qué piensa dedicarse?
Bueno mi plan es poder dirigir a un equipo, poco a poco, o seguir en la universidad y ser maestro de Ciencias Naturales o de Educación Física. Ahora la religión debe ser un llamado de Dios, eso no es algo fácil, si él lo hace, pues lo entenderé. ¿Su domingo perfecto?
En la mañana, a la escuela dominical, después ir a comer a Tela a visitar a mis hermanos, que solo están a una hora. Lo mejor es poder compartir con la familia. ¿Les gusta la playa?
Sí, bastante, vamos cuando podemos, pero disfrutamos más las de Tela. ¿Qué te enamora de tu esposa cada día?
Su trato, la forma como nos comunicamos, me gusta que siempre se despierta con una sonrisa, me agradan todos los momentos que compartimos juntos.
Ver más noticias
Fue un apodo que salió de Motagua. ¿Pero por qué?
Es que fue algo de mi vida pasada, cuando no conocía de Cristo y era un jugador al que le gustaba salir. Me pusieron ese apodo por un trago, aunque nunca lo probé. Todos nos pusimos apodos con nombres de bebidas, pero a nadie le quedaron diciendo así, solo a mí. Ja, ja, ja, qué muchachos. ¿Cómo fue crecer en Tela?
Cuando yo crecía, las bananeras ya estaban casi cerrando, solo estaba la Chiquita Banana y la fábrica de cartón. No me crié en el campo, sino en la ciudad. ¿Pero sí escuchaba sobre el éxito de los jugadores en esa área?
Claro, La Pantera y el Tela Timsa eran grandes. Ahí el dueño de esa fábrica era el presidente del equipo. ¿Comenzaste jugando allí?
Cuando yo comencé en Segunda División lo agarró Arévalo (Henry) y le puso Petrotela. Después descendió y lo tomó Echeverría, le puso Tela Deportivo. Y fue ahí donde empecé. ¿Cuántos hermanos son?
Somos cinco, dos varones y tres mujeres. ¿Cómo se llevaban como hermanos?
Bastante bien, lástima que ahora hay ciertas diferencias.Los tiempos cambian y se ha dejado de vivir tan sano como antes, ¿lo extraña? Claro, la infancia antes era muy linda. Uno iba a la calle y jugaba, no había tanta malicia, ahora los niños solo están en su casa sumergidos en la tecnología y no pueden salir a la calle. ¿Terminó los estudios?
Sí, me gradué de perito mercantil, estoy ahora sacando Ciencias Naturales en la Pedagógica. ¿Para dar clases?
Sí, en una escuela o colegio. A mí me gusta enseñar. ¿Y cómo hace con el equipo?
Es bien difícil, cuando empecé más aún, porque me matriculé para ir en la mañana, en la tarde a entrenar y en la noche estaba sacando el curso de primer nivel de entrenador. Tuve que tomar una decisión porque no podía con las tres cosas, me salí de la universidad. ¿Y ya la retomó?
Bueno la idea es hacerlo pronto.¿Y cuándo entra el fútbol en su vida? Jugué en el 95 con el Tela Deportivo, ese año peleamos para poder clasificar. Salgo de ahí y me llamó Motagua, me fui a Tegucigalpa a hacer la prueba y el profesor Rubén Guifarro me deja como jugador del equipo. Luego se va al mes y llegó “Cocli” Salgado a dirigir en la Segunda División y me dio continuidad. También separan a Luzardo y llega Primi, quien luego de un par de partidos me subió a Primera División. ¿Recordás el debut?
Ante Independiente Villela, también debutó Noel y ganamos 7 a 1. ¿Cuántos años con Motagua?
Desde el 96 hasta 2004, ganamos cinco títulos, perdimos solo uno de seis finales. ¿Por qué te separan?
Fue una decisión personal. Me bajaron, Primi se fue y tomé la decisión de salir del equipo. Para ese torneo me fui a Estados Unidos con mi esposa e hija, no agarré equipo. ¿Y luego...?
Después de cinco meses, empecé con Hispano. ¿Qué otros equipos?
Deportes Savio, Olanchano y ahora Vida. ¿A todas las ciudades que has ido va tu familia con vos?
Siempre, han estado conmigo en Tegucigalpa, Comayagua, Olancho, Copán y La Ceiba. ¿Lo más difícil es tomar esas decisiones de moverse?
Sí, el ambiente de una ciudad. Uno se acostumbra y luego toma la decisión como familia. Me acuerdo cuando estábamos en Hispano que vivimos ahí dos años y decidí viajar a Olancho, ya la niña estaba en el kinder y tenía amigos, fue duro para ella moverse. Eso es lo más duro del fútbol, buscar adaptarse en otra ciudad, pero gracias a Dios cuento con el apoyo de ellas. ¿Participación con Selección?
Solo estuve en la Sub-23 con la que ganamos medalla de plata en Winnipeg, en 1999. También estuve en el proceso para Sydney, pero Primi no me llevó. ¿Y el amor en qué momento llega a su vida?
La conocí en el colegio donde estudiábamos, en el Jesús Milla Selva. Vivía en Residencial Plaza, estaba cerca. Ahí conocí a Ángela en 1999. Por cinco meses fuimos amigos, de ahí pasamos dos años de noviazgo y en 2001 nos casamos. ¿Cómo deciden casarse?
Recuerdo que le pedí que fuera mi esposa y ella me dijo que había que pedirle permiso a los padres. Viajamos desde Tegucigalpa hasta Olancho a pedir la mano. Lo más importante fue que antes de casarnos pudimos conocer de Cristo y eso ha sido algo maravilloso en nuestras vidas. ¿El contrato más importante…?
Sí, lo hice el 18 de febrero de 2001 y mi esposa lo hizo tres días antes. Luego el 15 de marzo nos casamos. Contame de las reuniones que dirigís...
Yo lo acepto y luego en 2003 saqué un curso de liderazgo, soy líder de grupos de crecimiento. Y gracias a Dios en las cinco ciudades donde he estado, he hecho grupos. Por lo general, son los jueves, aunque deben hacerse los sábados, pero es por cuestión del fútbol. Mi mano derecha es mi esposa, porque dirige y canta, yo solo enseño. ¿Quiénes van de tus amigos?
Nínrod Medina, Luis Castro, Manuel Doño, Abner Méndez, Andrés Morales, Ney Costa, más los vecinos, Luis Jaramillo, José Luis Rosales, es un grupo como de 17 personas escuchando la palabra de Dios. ¿Te llena transmitir la palabra?
Era algo de Dios, Él es quien le ayuda a uno, uno no puede solo. Usted antes de comenzar la entrevista me dijo que era bien callado y siempre he sido así, un muchacho al que frente al público le ha dado pena hablar, pero cuando llegué a Cristo, el poder enseñar en los grupos me ayudó a hablar. ¿Cómo es ser padre?
Mi hija nació el 20 de mayo de 2002, algo difícil, porque nadie le enseña a uno a ser padre. Me acuerdo que el primer mes ella cambió el día por la noche, y yo le decía a mi esposa, pero no enojado, sino pensativo ‘nadie le enseña a uno a ser padre’. La hemos instruido por el buen camino y la palabra de Dios. Y por la misma voluntad del Señor nos hemos conducido bastante bien. Hay cosas que uno no entiende por qué pasan, pero hay que seguir viviendo, ¿cómo sufriendo lo que vivieron, pueden seguir tan fuertes?
Difícil, difícil. Hace poco estábamos entrenando en el golf y me cuenta Doño que vio un accidente con un chapulín, los camioncitos de trabajo y un 3.8 y quedaron desechos los dos carros. Él iba con Abner y me dijo que solo pensó cuántos muertos habría, pero no fue así, las tres personas salieron ilesas. Entonces le digo yo a Manuel que esas son las cosas que uno no entiende. ¿Por lo vivido?
Cuando a mí me pasa el accidente, yo venía caminando con mi madre y mis dos niñas. Veníamos jugando que cuidado les salía un sapo, porque era de noche y había monte. Ella iba un poco más adelante, cuando vi solo la luz, mi primera reacción fue empujar a mi hija mayor al monte y el carro me envistió a mí. De ahí no me di cuenta de nada más. ¿Hasta que estaba en el hospital?
Sí, cuando desperté fue porque escuché que dijeron que la niña chiquita es la que más grave estaba. Se la llevaron de emergencia para el hospital Catarino de San Pedro Sula. Allí fue cuando desperté, pero sin saber del coágulo de sangre en mi cabeza. Tenía fractura en la clavícula y sabía que mi hija estaba mal. Mi esposa estaba en Tegucigalpa. Fue de esas semanas… Que cambian la vida…
En un día, en un momento Dios cambió nuestras vidas, pero solo Él también nos ha podido sacar adelante. Un 20 de septiembre perdí a mi madre y a una hija, es algo bien duro y bien difícil para uno como ser humano, pero la fortaleza que Dios nos ha dado ha sido grande. Por muy creyente que uno pueda ser, ¿cómo haces para seguir?
Mire, eran momentos difíciles, no me podía ni levantar, después de que entierro a mi madre y a mi hija, me vine a La Ceiba. Solo llegué para hacerme los exámenes porque supuestamente me iban a operar de la clavícula, pero no podían si no hacían antes lo del coágulo de la cabeza. Yo lo rechacé, no lo aceptaba, pero mi hija tiene el don de sanidad y mi esposa le pidió a ella que pusiera la mano donde estaba el coágulo. ¿Lo hicieron?
Sí, puso la mano y oramos y lloramos, y Dios me sanó. Un doctor le dijo que no pasaría la noche, que no tendrían ni tiempo de preparar el entierro. Esa fue la noche más tranquila de mi vida, dormí tranquilito, Dios me sanó, no necesité ninguna de las dos operaciones. Recuerdo que Nínrod me llamó y me dijo que tenía que dirigir en la iglesia, pero tenía que buscar un predicador. ‘Vos me podés ayudar’, me dijo, apenas habían pasado 15 días del accidente. ¿Lo hizo?
Sí, pero no fue fácil pararse en la iglesia y poderle decir a la gente que Dios es bueno... y lo es porque salvó mi vida. La gente no puede entender, pero yo sí. Mi madre tenía a Cristo en su corazón y mi niña, pues dice la palabra ‘Dejad venir los niños a mí que de tales es el reino de los cielos’. ¿Cuántos años tenía su mamá?
Mi mamá 62 y mi niña 3 añitos y medio. De no ser por Dios en su vida, otra sería la historia…
Sí, claro porque en otros tiempos la salida más fácil hubiera sido beber o actuar mal. Él ha sido muy importante, me ha cambiado, me dio una gran esposa, una buena hija, aunque perdí a una niña, sé que Dios la ganó y la tiene allá en los cielos. Y cuando se retire, ¿en qué piensa dedicarse?
Bueno mi plan es poder dirigir a un equipo, poco a poco, o seguir en la universidad y ser maestro de Ciencias Naturales o de Educación Física. Ahora la religión debe ser un llamado de Dios, eso no es algo fácil, si él lo hace, pues lo entenderé. ¿Su domingo perfecto?
En la mañana, a la escuela dominical, después ir a comer a Tela a visitar a mis hermanos, que solo están a una hora. Lo mejor es poder compartir con la familia. ¿Les gusta la playa?
Sí, bastante, vamos cuando podemos, pero disfrutamos más las de Tela. ¿Qué te enamora de tu esposa cada día?
Su trato, la forma como nos comunicamos, me gusta que siempre se despierta con una sonrisa, me agradan todos los momentos que compartimos juntos.
Normas de uso: Esta es la opinión de los internautas, no de DIEZ.HN. No está permitido publicar comentarios contrarios a las leyes hondureñas o injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
ENLACES DIRECTOS + LO QUE NO TE PODES PERDER EN UN SOLO CLICK
HAZTE FAN DE FACEBOOK
SIGUENOS TODOS LOS DIAS EN TWITTER
FUTBOL DE PRIMERA
DIEZ CÓMICS: Al rescate d...
Héctor Rodríguez: “Me da...
A Motagua le seduce Félix...
Juan Carlos García niega...
VER TODO
LA SELECCION
Luis Suárez se vistió de...
Wilson Palacios: “No juga...
Andy Najar: “Hay que suda...
Jerry Palacios: “Aficiona...
VER TODO
LEGIONARIOS
W. Palacios: “Tengo ofert...
Luis Ramos, un campeón ma...
David Suazo regresa al Ca...
Luis Ramos campeón de Cop...
VER TODO
*DIEZ.HN TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS 2013.
Su codigo de votación aparece debajo