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FÚTBOL DE PRIMERA

“Llega un momento en el que cuesta levantarse”

25/06/2012 02.31 Redaccion:Kelvin Coello 

  • Mario Beata, zaguero de Marathón, nos habla de su retiro, futuro como entrenador y su experiencia en Brasil y China.Foto: Diez
Con un semblante de tranquilidad, a pesar del cansancio físico que supone la etapa de pretemporada, Mario Beata, defensa de Marathón, hizo una pausa para atender la visita de DIEZ y repasar los aspectos más relevantes de su larga trayectoria como futbolista.

El zaguero porteño nos compartió detalles que pocas veces hemos conocido en los 20 años de carrera que suma hasta el momento y los cuales cerrará al final del torneo Apertura.

Bien lo podemos llamar el “Maldini hondureño” después de más de 400 partidos en primera división.

El hombre récord de la defensa en Liga Nacional nos habla sobre su retiro, su ambición de convertirse en entrenador y acerca de su admiración por Manolo Keosseián y Ramón Maradiaga.

Su primera experiencia en el fútbol fue en el Atlético Portuario. ¿Puede hablarnos de cómo se dio?
Llegué sin conocer mucho del medio futbolístico, allí pasé a formar parte de un grupo de jugadores que habían tenido participaciones en selecciones juveniles como Miguel ángel Mariano, a partir de esta experiencia el fútbol comenzó a tener otro sabor, empecé a agarrarle el gustito de viajar, tener responsabilidades y objetivos trazados.

¿Cómo aparece Marathón en escena?
Fue a través de “Caluchín”, el entrenador del Atlético Portuario, él tuvo comunicación con un directivo.
Un día me dijo que había alguien interesado en que yo hiciera una prueba en el equipo de él, hasta ese momento yo no sabía que se trataba de Marathón, me di cuenta cuando estaba parado frente de la sede del equipo.
 
Una vez allí , ¿cómo se sintió?
Para mí fue una sensación desafiante porque en ese momento había unos 52 jugadores haciendo la misma prueba que yo.
Recuerdo que en ese entonces Leonel Machado estaba como jugador y era el responsable de elegir qué prospectos le convenían al club. Yo fui, me divertí y logré quedarme.

¿Recuerda su debut?
Mi debut lo hice en Danlí en un partido de mucha tensión que logramos ganar 2-0 al Súper Estrella, había jugadores en mi posición que estaban suspendidos, yo venía con la experiencia de haber participado y haber sido titular con la selección Sub-19 y creo que eso me sirvió para saber controlar los nervios, gracias a Dios el apoyo de mis compañeros y del técnico (Liber Arispe) fue muy importante y pudimos ganar ese encuentro. De allí en adelante no paré de jugar.

Cuéntanos sobre ese proceso juvenil...
Había un grupo muy importante, teníamos una buena selección con jugadores como Carlos Pavón, Miguel Mariano, Gustavo Gallego y Alexis Duarte. Por ser nuestra primera experiencia fuimos descalificados casi al final, nosotros comenzábamos nuestro camino por el fútbol y creo que lo hicimos bien porque muchos jugadores de los que estuvieron allí hicieron una carrera en Liga Nacional.

De no haber sido futbolista, ¿qué hubiese sido Mario Beata?
(Risas) Buena pregunta... De no haber sido futbolista habría sido futbolista, es lo más seguro. Ja, ja, ja...
Había varias opciones, pero no existía la misma pasión, el mismo desafío, seguramente hubiese estudiado y me habría graduado de algo.

¿Cómo fue su primer gol?
Fue de penal, en un partido Real Maya-Marathón en Siguatepeque, logramos empatar el partido, pero al final no pudimos mantener ese resultado y terminamos cayendo 2-1. Había otros que podían tomar esa responsabilidad, pero me dieron ese reto a mí y lo hice, ya después pasó Juan Castro a ser el penalero oficial.

¿Algún jugador contribuyó a formar su carácter?
Sí. En mi transición de Marathón a Platense me encontré con Ricardo James, un jugador que nunca reclamaba, que siempre trabajaba al 100 por ciento y tenía una mentalidad de ganador. Aprendí muchas cosas de él. También puedo mencionar a Wilmer Velásquez, quien fue un buen ejemplo para todos sus compañeros.

¿Marcó su carrera algún técnico?
Puedo referirme a dos personajes en especial: Manuel Keosseián y Ramón Maradiaga. En el caso de Manolo, es un técnico del cual recibí mucho apoyo en una etapa difícil en Marathón, con una lesión (rotura en su rodilla izquierda), pero me brindó toda la confianza y respaldo y eso me marcó. Primitivo ha sido muy importante en lo profesional, ayudándome a remarcar y recuperar la alegría por jugar.

¿Y una mala experiencia con un entrenador?
Claro. Una fue con un búlgaro (Aranghel Eigov,1997-98) que tuvimos en Marathón, pudo haber dado mucho más, pero la barrera del idioma que teníamos en ese momento era muy complicada. Sufrí mucho.
Esa fue la primera vez en toda mi carrera deportiva que estuve todo un torneo de suplente, hasta que en la segunda vuelta me puso a jugar.
Antes de su llegada era un jugador titular con todos los entrenadores que llegaban, me costó mucho asimilarlo, pero aprendí que no todos estamos matriculados como titulares en un equipo, que todos tenemos que ganarnos un puesto, son cosas que te sirven para superarte.

Sport Recife de Brasil, su primera oportunidad en el extranjero. ¿Cómo fue?
Fue una etapa improductiva para mí, futbolísticamente, y para el equipo lo fue económicamente. Marathón tenía varias ofertas por mí, pero no sé si fue por amistad o por una mala decisión que toman la iniciativa de mandarme a Brasil, al final de cuentas fueron engañados por un empresario y eso me tuvo seis meses sin jugar partidos oficiales.

¿Cuándo se decide a regresar al país?
El técnico habló conmigo en su momento y me dijo: “La posibilidad de que tu pase venga es cada vez más remota, tengo que echar mano de otro jugador y eso te está quitando la oportunidad”. Así que tomé la iniciativa de regresarme porque al futbolista lo que le gusta es jugar, sino estás jugando es improductiva tu carrera.

¿En China, con el Hunan Billows, fue una historia diferente?
Sí, allá la experiencia fue muy gratificante porque era un equipo con poca ilusión.
Los refuerzos que llegamos pudimos transmitirles ese sentimiento a los jugadores asiáticos y el equipo superó las expectativas que la directiva tenía del equipo.

¿Quedó en deuda con la Bicolor?
Quedé en deuda por muchas circunstancias. Creo que hubo falta de compromiso por parte mía, porque las posibilidades para selección siempre están para todos los futbolistas, pero hubo un conformismo que me impidió conseguir cosas importantes.

Anunció su retiro para esta temporada. ¿Qué sigue?
Han sido muchos años de pensar y planificar mi retiro. Llega un momento en el que uno ya no cumple con los tiempos, que cuesta levantarse, entonces es cuando toca lo inevitable y hay que darle paso a los que sí llegan a tiempo, los que sí cubren las distancias.
Una vez terminada la etapa futbolística vamos a empezar a prepararnos para acumular mucha información, mucha teoría, mucha práctica y relacionarme con la parte técnica.

¿Cómo qué técnico le gustaría ser?
Sería una combinación entre “Primi” Maradiaga y Manuel Keosseián. Me baso en ellos dos lo que yo siento por el fútbol.

¿Es Mario Beata un líder?
Me considero un motivador, no tanto un líder, soy muy exigente conmigo mismo y trato de transmitir esa exigencia a los compañeros nuevos.

Poco carismático...
No todos tenemos la facilidad de ser abiertos. Yo puedo ser.

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