Noticias recientes de Futbol de Primera
  • Abr 23, 2014 04:11PM
    Pase lo que pase, Héctor Vargas continuará en Olimpia 0
  • Abr 23, 2014 04:11PM
    Carlos Martínez: "A Olimpia le ganamos la serie en las vueltas, pero aquí es diferente" 0
  • Abr 23, 2014 04:11PM
    Diego Vásquez es ratificado como técnico del Motagua 0
  • Abr 23, 2014 04:11PM
    Bruma en Tegucigalpa evitaría que Olimpia viaje vía aérea a La Ceiba 0
  • Abr 23, 2014 04:11PM
    Manuel Keosseián: “Hay que hablar poco y jugar” 0

LO MÁS POPULAR EN DIEZ

Inicio

Jugadores hondureños en problemas por asistir a concierto de Marc Anthony

0

Barcelona

Hugo Sánchez: “El Real Madrid podría fichar a Lionel Messi”

0

Inicio

VIDEO: Messi volvió a vomitar previo al juego ante Bilbao

0

Futbol de Primera

Hieren de bala a jugador Sub 20 del Marathón por robarle

0

30/08/2010 12:20AM Futbol de Primera

"Arístides fue un humano maravilloso"

Yanuario Paz cuenta del amor con la campeona de karate y presentadora de televisión, Nora Erazo. También habla de su amistad con Arístides Soto y llora cuando recuerda el día en que fue detenido por andar cocaína...

por: Oscar Flores Lopez
  • Yanuario es uno de los narradores más conocidos de la televisión hondureña. /
  • Yanuario es un hombre feliz y en paz, y se le nota. En sus ojos hay tranquilidad, serenidad. /
  • A Yanuario se le salieron las lágrimas en cuatro ocasiones: cuando habló de su papá, de la muerte de Arístides Soto, de sus hijos y del día en que fue capturado por andar droga. /

Agacha la cabeza y deja de hablar. Lo intenta varias veces, pero no puede seguir. La tristeza tiene agarradas a las palabras de los tobillos y les impide subir por la garganta de Yanuario Paz. Ojos rojos, el labio inferior amordazado entre los dientes. “Así es la vida, hermano...?”, dice finalmente, al recordar el asesinato de Arístides Soto. Luego se cubre parte de la cara con la mano derecha. Sólo queda al descubierto la frente sudorosa. Le ofrezco agua. Apenas alcanza a decir “Sí, por favor”. Me pongo de pie. Él sigue sentado. Y llora...

¡Felicidades! -le digo, mientras nos sentamos.
“Ah, gracias, ja, ja, ja”, se ríe y se quita los anteojos.

¿Sabe por qué lo felicito?
Me imagino.

Me contaron que se casa.
Sí, el otro año, si Dios quiere -se le iluminan los ojos. A un lado, junto a su brazo izquierdo, ha puesto las gafas negras-. Llevamos un noviazgo corto, de tres meses, pero es suficiente para saber que es la mujer con la que yo quiero estar el resto de mi vida. Yo ya la conocía, cuando ella tenía unos siete años, porque su papá llegaba a la colonia donde yo vivía. Dejamos de vernos durante muchísimo tiempo, me di cuenta que era campeona de karate... Ella se vino a vivir hace poco a Tegucigalpa y nos encontramos en Televicentro y así empezó el noviazgo. Una vez la vi y le pregunté a Copán Álvarez por ella. La invité a comer y me dijo: “Ah, está bien, pero vamos a ir varias personas”. Yo pensé: “Ya me rebotó”.

Tiene que portarse bien, porque Nora es karateca...
Suelta una carcajada: “Ja, ja, ja, la tengo bien domada y no creo que me haga alguna circular”.

¿Yanuario, se siente la diferencia pasar de entrevistador a entrevistado? -le pregunto, pues lo noto un poco cauteloso.
Sí. Cuando uno entrevista se siente con más fuerza, pero cuando a uno lo entrevistan, pues como que se pone más temeroso y sólo queda levantar las manos antes las preguntas que te hacen.

¿Cómo le ha ido en el amor?
Yo me casé la primera vez cuando tenía veintitrés años y luego me divorcié... Era una buena mujer, pero estábamos muy jóvenes. En la otra relación no me casé, pero tuvimos gemelos. La tercera será la vencida, ja, ja, ja.

¿Tiene temor a casarse?
Para nada. Estoy cien por ciento seguro que voy a terminar mi vida con Nora, que pasaré el resto de mis días con ella. Estoy seguro de eso.

¿Qué recuerdos tiene de su relación con Mariú Nasthas?
Tengo recuerdos buenos, porque nacieron mis hijos...

Yanuario Paz tiene cara de buena persona. Cae bien. A veces da la sensación de ser un niño en el cuerpo de un adulto. Es sensible y llora con facilidad.
Llora cuando habla de sus hijos o de su padre. También llora al momento de recordar aquella noche -noche lejana, pero al mismo tiempo noche cercana-, en que fue detenido, porque en la billetera llevaba un poco de cocaína.

El sol de las tres de la tarde pica. Ambos andamos con camisa negra y sentimos aguijonazos en la espalda. Cielo despejado, pero desde la terraza podemos ver que en otra parte de la ciudad cae un aguacero.

Es inevitable que le pregunte por el incidente en el que usted fue detenido con cocaína.
Pues venía de unas vaciones de Nueva York... No había consumido nada ese día, pero sí andaba de fiesta y pasó lo que tenía que pasar. Era algo insignificante... Fue por la carretera a Danlí.

¿Qué experiencia le dejó esto?
Fue un golpe duro -dice, bajando el tono de su voz. Deja escapar un suspiro-, pero me ayudó muchísimo, fue una gran enseñanza. Me caí, es verdad, pero tuve güevos, me paré y seguí adelante. Ya a estas alturas ni vale la pena dar explicaciones a la gente, de que si era la primera vez o que si te drogaste veinte... Yo no tenía, ni nunca tuve, un problema con la droga. Lo que me ocurrió fue por inmadurez, yo lo hacía, como dicen por joda. Fue más el golpe moral.

¿Qué cree que hubiera pasado si no lo captruran? ¿Hubiera seguido consumiendo?
De repente, sí. Mi mamá siempre me ha dicho que las cosas pasan por algo. No sé, a lo mejor hubiera sufrido algún accidente, atropellar a alguien, no sé... Pero yo nunca le hice daño a nadie; me hice daño yo solo.

¿Cuándo fue la primera vez que consumió?
Se nota que la pregunta lo incomoda: “No, no, no recuerdo... No paso pensando en eso. Es un capítulo cerrado en mi vida. Yo paso pensando en mis hijos, en Nora, en mis papás, en narrar partidos de fútbol, en pasarla con mis amigos, en ser feliz...”.

¿Qué sintió, qué pasó por su cabeza cuando lo detuvieron?
Piensa algunos segundos antes de responder. Da el último sorbo de una botella de plástico con agua: “Nada, porque yo no sabía que andaba eso allí... Fue un día triste, los primeros en quienes pensé cuando estaba en la posta fueron mi papá y mi mamá... -dice, con los ojos rojos. Seca las lágrimas con la punta de su dedo índice-. ¿Sabés una cosa? Allí me di cuenta que tenía más amigos de lo que realmente pensaba, pues me llamó muchísima gente para apoyarme”.

¿Es fácil conseguir drogas en Honduras?
No sé.

¿La última pregunta sobre este tema: la cocaína era suya o de alguien más?
Me queda viendo fijamente y con firmeza en sus palabras responde: “Me la encontraron a mí... Me has estado preguntando a mí, ¿verdad?... Era mía”.

¿Por qué decidió abandonar a Los Intocables?
No, no, yo no los abandoné... Fue que me salió la oportunidad de regresar a Televicentro y acepté. Fue una decisión difícil, de las más difíciles de mi vida, porque la etapa en Los Intocables me marcó. Es posiblemente el lugar donde más aprendí. Allí no había opulencia, pero sí mucho talento y un grupo en el que todos tiraban para el mismo lado. A Henry Gómez siempre lo llevo en mis pensamientos y le estoy agradecido por todo lo que me apoyó.

Su llegada a Televicentro coincidió con la marcha de uno de los históricos: Yuyo Tróchez.
Fue una casualidad. A Yuyo lo quiero muchísimo, siempre tuve una linda relación con él, somos grandes amigos. Yo soy narrador y él es comentarista, así que no tiene nada que ver.

¿Con Diego Vázquez también es buen amigo?
¡Uf, es un fenómeno! Es un amigo que siempre está en mis momentos difíciles. Lo admiro y lo quiero.

Usted ha sido hincha del Motagua, pero fue directivo del Victoria. ¿Había alguna dualidad en su corazón cuando estos dos equipos se enfrentaban?
Jamás. Cuando estuve en Victoria mi trabajo era para Victoria. Hoy en día ya no me interesa. Cuando Motagua ganó el campeonato centroamericano, lamentablemente a los cinco días se iba a enfrentar al Victoria y yo estaba más metido en ganarles ese juego y no pude celebrar como aficionado la obtención de ese título.

¿Su paso por Victoria hizo que su amor por Motagua disminuyera de alguna manera?
Responde con sinceridad: “Fijate que sí. Se dio una rivalidad muy fuerte entre ambos equipos... Esa rivalidad la terminaron creando algunos dirigentes y el gerente de Motagua, pues decían que los jugadores del Victoria salían a pegarles patadas a los del Motagua, hablaban de un resentimiento que jamás existío. Eso sí: yo siempre le quería ganar a Motagua”.

¿Cuál era el sueldo más alto que pagaba Victoria en su época?
Tres mil quinientos dólares, unos 68 mil lempiras. La planilla de Victoria al mes era de 700 mil lempiras.

¿Quién es más popular en La Ceiba: Vida o Victoria?
El Vida es el equipo más popular. Allá dicen que es del pueblo y que el Victoria es el de los millonarios.

¿Por qué salió del Victoria?
Yo renuncié del Victoria, le dije a don César que ya no quería seguir en La Ceiba. El ambiente no era bueno, lo que yo hacía ya no les parecía, el pueblo me quería, pero creo que algun sector de la prensa no. Con la familia Nasthas no tuve problemas.

¿Usted no tenía mucho poder?
Yo me encargaba de la parte deportiva, no de las finanzas. Escogía a los jugadores, al cuerpo técnico, decidía quién era contratado, quién se iba. Nunca decidí cuánto se le iba a pagar a un jugador, de eso se encargaba la parte administrativa del club.

¿Fueron injustos con usted?
Yo diría que sí, que nunca reconocieron lo que hice, no me dieron el mérito. Me refiero a un sector de la prensa deportiva. Decían que el Victoria era “el club de los amigos de Yanuario”. Nadie habló nunca que yo llevé a Abidán Solís. Ya nadie se acordaba de él y metió quince goles en dos torneos.

¿A qué otros jugadores llevó usted a Victoria?
Junior Izaguirre, Juan Pablo Montes, Diego Vásquez, Ninrrol, Pedrito Fernández, Mauricio Copete, Weber, Fernando Cardozo, Karim Adipe, José Luis Pineda... Todos buenos jugadores.

Fue gran amigo de Arístides Soto, ¿cierto?

Sí.

¿Cuándo fue la última vez que habló con él?
El sábado como a las tres tarde, unas horas antes de que desapareciera. Hablamos por teléfono. Yo estaba en la cabina de la radio y le dije “Me imagino que hoy toca piscina”. Arístides se rió y dijo que sí, que en traje de baño y que la iban a pasar bien.

¿Cómo se dio cuenta que Arístides no aparecía?
Yo me di cuenta el domingo por la tarde y le hablé a Rodrigo, su hermano. A mí me tocó narrar Costa Rica versus México con Orlando Ponce Morazán. Allí nos empezamos a dar cuenta que algo le había pasado.

¿Qué recuerdos tiene de Arístides Soto?
Sólo tengo recuerdos espectaculares de él. Era un tipo sencillo que ni siquiera andaba reloj; capaz, alegre, bromista. Lo recuerdo como un ser humano maravilloso. Nunca entendí por qué le pudieron hacer eso.

¿Cómo se entera que Arístides estaba muerto?
“Iba en el carro por la colonia San Ignacio cuando recibí una llamada... Fue uno de los días más tristes de mi vida... Así es la vida, hermano... ¿Qué le vamos a hacer?”, dice, mientras se cubre la cara.

¿Sigue comunincándose con la familia de Arístides?
Sí. Hace poco fui a la clínica de su papá, porque yo andaba mal de la garganta y me curó. El doctor es una gran persona y me sentí muy triste al verlo. Fui con Rodrigo... Me hubiese gustado ir con Arístides.

Hábleme de sus hijos.
No hay nada como ser papá... Juego muchísimo con ellos, les pongo apodos, les hablo como argentino. La pasamos realmente muy bien.

¿Ellos viven en La Ceiba?
Sí. Es una de las tristezas más grandes, lo más difícil para mí, pues no los veo todos los días. Me encantaría ir a dejarlos o a recogerlos a la escuela. César y Alana tienen cinco años y medio.

¿Y le van al Motagua o son del Victoria?
Pues una vez César iba a comer con mis papás y le dije: “Bajá la gorra del Victoria”. Pero César me dijo: “No, papá, quiero la del Motagua”. Yo le dije sonriendo: “Te van a desheredar”, ja, ja, ja.

LAS RAPIDITAS

¿Toma Leyde o Sula?: Las dos

¿El mejor jugador que vio?: Amado Guevara

¿Problema en Motagua?: Que lo resuelvan los jugadores

¿El entrenador de Honduras debería ser?: Chelato o Primi

¿Fue un error dejar ir a Reinaldo Rueda? No

¿El 28 de junio de 2009 fue…: Sucesión constitucional

¿Haría X-0 Da Dinero?: No creo que pueda…
¿Hay baches en Tegucigalpa?: Hay millones

CON PELOTAS

Motagua: Equipo del pueblo y de gente sufrida.

César Nasthas: Un gran ser humano.

Salvador Nasralla: El personaje más grande que tiene Honduras.

Copán Álvarez: Un amigo.

Amado Guevara: El mejor jugador que tiene Honduras.

Nene Obando: Uno de mis ídolos.

La Ceiba: Un lugar de Honduras.

¿Cuánto ganó cuando participó en X-0?: Cincuenta lempiras, ja, ja...

Los Intocables: Como mi casa.

Henry Gómez: Un amigo al que no puedo olvidar.

Mel Zelaya: Fue presidente de Honduras...

Roberto Micheletti: Un hombre que ayudó a que Honduras volviera a tener paz.

Pepe Lobo: Presidente de Honduras.

Ricardo Álvarez: Alcalde.

Nora Erazo: La mujer que tanto le pedí a Dios que me diera.

Sus hijos: El regalo más bello que me dio Dios.

Arístides Soto: Lo extraño y sé que algún día nos volveremos a encontrar.

Su padre: Mi amigo... No sé qué voy a hacer el día que me falte.

Yanuario Paz: Un espíritu que repara en los pequeños detalles de la vida.

PERFILITO

Nombre: Yanuario Paz López

Nació en: Tegucigalpa

Edad: 33

Hijos: 2

Religión: Dios
Ideología: No me interesa

Calificación actual

¿Qué es esta barra?

Es una nueva funcionalidad de Diez.hn que te permite compartir aquello que más te gusta con tus amigos y conocidos e interactuar con ellos.

Para aprovecharla al máximo accede con tu usuario Diez.hn o tu usuario de Facebook.

Si no tienes usuario de Diez.hn te puedes registrar cuando quieras. Es totalmente gratis.