David Suazo: “A la Selección Nacional difícilmente se le dice que no”

David Suazo confiesa que se está preparando para ser el entrenador de la selección nacional en el futuro. Quiere devolver todo lo que la bicolor le dio en su carrera

Limber Pérez

David Suazo vive una nueva etapa en su carrera deportiva. Atrás quedó la “Pantera” que hacía estragos contra las defensas rivales y que hizo grande su nombre en el mundo gracias a su talento. Ahora se prepara para ser entrenador y dice que tiene grandes aspiraciones como dirigir a la Selección Nacional.

David, de repente estás jugando en la Liga Bancaria y dos años después apareces en el fútbol hondureño como estrella internacional. ¿Crees que todo fue un cuento de hadas?
La verdad que no fue tanto el fútbol bancario, sino la liga garífuna y todos los partidos que uno deseaba jugar, yo lo hacía y jugaba normal. En el transcurso de dos años sigues teniendo participación y dos años después estás fuera de la Liga Nacional porque te vas para Europa, la verdad que fue algo impresionante, una bendición, porque yo sé que son cosas que no suceden a menudo, pero gracias a Dios se dio y te digo que el puerto sigue todavía.

Ver: COSTLY Y SUS RAZONES DEL NO A LA SELECCIÓN

¿Tuviste algún sueño relacionado con todo eso que viviste?
La verdad que no, porque tú más que nadie sabes que cuando creces en un ambiente como en el que crecimos nosotros, un entorno sampedrano, tú juegas, eres aficionado de grandes clubes, después militas en la liga garífuna, juegas con el desaparecido CS y posteriormente te ves en la Liga Bancaria y luego pensar en que podías venir a jugar a un nivel importante como el de Europa. Te digo la verdad, que no, pero se dio gracias a Dios y estoy muy feliz.

¿Fue dura tu llegada al fútbol italiano, sientes que arribaste en el momento preciso?
Pienso en cómo fue mi llegada, ahora es más fácil hablar porque hay muchas situaciones que uno evalúa. La verdad, yo arribé en el momento indicado para crecer y mejorar, yo tuve la oportunidad de equivocarme, de errar dos veces, de levantarme, de crecer, de mejorar y creer en mis cualidades que probablemente me dieron gran parte de todo esto y con el apoyo de mi familia que siempre estuvo ahí, siempre estuvo conmigo.

Normalmente aquí en Honduras hay jugadores jóvenes que se van al extranjero y regresan, ¿alguna vez estuviste en riesgo de retornar?
Por la única manera que yo iba a regresar era porque me sentía solo a muy temprana edad, pero creo que la mayor parte de los muchachos que regresan es porque van a hacer pruebas en situaciones que no son competentes para ellos, yo no puedo pensar que tú lleves a un jugador a realizar una prueba a Croacia cuando sabes que los hondureños vivimos en un clima totalmente contrario al de ese país, pues van a jugar con -3 grados, en situaciones que no sabes qué significan, en campos donde deben utilizar tacos de tornillo y ellos no han usado ni los A13. Entonces, uno dice, cómo es posible que se permita llevar chicos en estas condiciones, obvio que casi no te quejas, porque son cosas adversas a las que tú estás acostumbrado y esto les perjudica.

¿Qué tanto recuerdas la soledad que viviste a principios de 2000-2001, que pudo haber mermado tu capacidad futbolística o acabado con ella?
Lo recuerdo como que si sucedió ayer porque fue totalmente difícil, en un momento que el fútbol era tan competitivo, yo me acuerdo que vine a Europa cuando realmente en Italia podían estar solo tres extranjeros, imagínate vivir una situación así, yo no tenía esa condición, yo venía de jugar diez partidos con Olimpia, anteriormente yo estaba estudiando, jugaba en la intermedia con Olimpia; entonces, era muy difícil, y te digo que son momentos delicados en los cuales uno llora porque extraña todo. Yo tengo que decirle gracias al Señor por haber tenido a mi hermano, él me ayudó en muchas condiciones para soportar esta complicada vivencia porque realmente uno se puede ir a jugar a México y después regresar porque tienes una hora de viaje, pero militar en Europa es saber que es imposible retornar al día siguiente. Fue traumático, la verdad que pasé un par de meses en situaciones que muchas veces hablaba con mi mamá y le decía que me quería regresar.

¿Llegaste a la etapa de ir a tu apartamento y llorar porque se te venían recuerdos de Honduras?
De todo porque realmente yo estaba joven, al inicio yo pensé que era una cosa bonita porque yo decía, está bien, voy a otros lados, pero cuando te das cuenta de que estás realmente solo es ahí donde debes tener carácter o no sales, y la verdad que como tú dices, sentarse y pasar varias noches en blanco es difícil, puede ser la forma en la que crecí, si no, pues hubiera sido duro. Fue un momento muy complicado y gracias a Dios lo superé, con la ayuda y el amor que recibí, tuvo que venir mi papá a hacerme compañía, de no haber sido así, la verdad que no hubiera sido fácil.

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David Suazo recién llegado a Italia con la colección de las camisas que intercambiaba. Foto DIEZ

¿Qué tan duro se te hizo como futbolista acoplarte al ‘calcio’ italiano, pues recién habías tocado un tema sobre que no habías llegado con la preparación idónea?
Yo pienso que fue difícil, porque era un fútbol totalmente diferente: rápido, técnico, táctico. Son cosas que en Honduras no hay, a nivel táctico nosotros estamos muy atrás, hasta en estos momentos; entonces, lo que me ayudó fue haber tenido grandes compañeros en el equipo, hasta los rivales me ayudaron un poquito y después la inteligencia de uno que se basa en ver, aprender, estar callado y saber que uno debe estar ahí para meterse en todo, porque si no, regresas, y regresas porque la gente no te espera mucho, la verdad esto a mí me ayudó por haber llegado a temprana edad y eso me permitió equivocarme en muchos partidos, lo cual me impulsó a entrar en la metodología de lo que es el fútbol italiano y gracias a Dios de a poquito me sirvió. Te voy a contar una anécdota sobre esto, antes de venirme para aquí, Salvador Nasralla y Paolo Agnesi me dieron un par de indicaciones que me ayudarían a adherirme al fútbol italiano, te digo que todas estas advertencias que me dieron tanto Salvador como Paolo me sirvieron muchísimo, porque ellos me dijeron todo lo que tenía que hacer, fueron muchos los consejos que me brindaron y todavía los llevo en el corazón, les agradezco mucho porque gran parte de mis inicios en el fútbol italiano fue en gran medida por esos consejos que recibí de ambos, la verdad que fueron muy importantes para mí.

¿David, te acuerdas cuando te convertiste en uno de los principales delanteros del mundo? Apetecido por varios equipos. ¿Qué te llevó a fichar con el Inter cuando todo indicaba que si te ibas al Milan hubiese sido diferente?
No, esa anécdota fue normal, al final me fui para el Inter porque ese fue el equipo que realmente me siguió por gran parte del campeonato, estuvo en comunicación conmigo y fueron ellos los primeros en hablarme, entonces el profesor Roberto Mancini me llamó y me dijo que le encantaría que me fuera al Inter y eso fue lo que pasó; lo del Milan fue una linda oportunidad que se pudo haber dado, pero desafortunadamente ellos llegaron después de que había hablado con el Inter, obviamente ya le había dado mi palabra a Mancini y por eso me fui a ese club. Me honra que un equipo tan grande como ese haya tenido la oportunidad de ficharme.

David, la gente especula que prácticamente te pudo haber quedado muy grande la camisa del Inter. ¿Qué pasó que nosotros no vimos al David Suazo acostumbrado a anotar como lo hacía en el Cagliari? ¿Qué te ocurrió?
Yo tuve dos facetas importantes en mi vida, obviamente en el Cagliari tuve un momento espectacular, pero en el Inter la situación se dio diferente. El primer año fue muy bueno, ahí jugué casi 22 partidos, incluyendo Champions y todo, anoté ocho goles, pero el siguiente año me perjudicó un poco que yo era un hombre de Mancini y eso provocó que perdiera continuidad en el equipo, ya en mi segundo año tuve que irme al Benfica porque el profesor Mourinho escogió a sus jugadores y sus prioridades, lo que me permitió emigrar a Portugal, esto seguramente me negó la oportunidad de hacer otro año y tener más participación con un mejor rendimiento. Después cuando regresé al Inter, me había lesionado en Portugal y me perjudicó tanto que no tuve mayor continuidad para aportar como yo hubiera querido, pero no me arrepiento de lo que hice, estoy contento de haber vestido la camiseta del Inter, pues marqué goles y fui a competiciones europeas importantes con el equipo, son las cosas que llevo en el corazón. En el fútbol hay situaciones que si las hubiera podido saber con antelación, tal vez hubiera elegido una noche diferente, pero lastimosamente no se puede, y como te digo, el tiempo que estuve en el Inter me llena de orgullo, porque en el primer campeonato que participé logré aportar.

¿Cómo era tu relación con el profesor Mourinho?, pues llegó y te marginó. ¿Tuviste algún tipo de problema con él?
No. Nunca tuve problemas con Mourinho. Obviamente él tenía sus prioridades, pues arribaron Ibrahimovic y Eto’o, eso ocasionó que tuviera menor espacio, no era el mismo que tenía cuando estaba el profesor Mancini, luego me fui al Benfica y tras ese periodo, él me evaluó y vio que estaba haciendo un buen año; entonces, regresé, pero lo hice lesionado.

Tu gran enemigo en esta carrera maravillosa que tuviste fueron las lesiones.
Después del Benfica, tuve problemas con la rodilla, obviamente después de la operación, seguramente muchas fracturas en mi cuerpo. Yo era un jugador demasiado rápido, si no estaba bien se notaba, porque mi característica principal siempre fue la velocidad, luego de esa lesión tuve muchos factores que me perjudicaron, vinieron daños musculares, la rodilla se me volvió a golpear, pero después de ese impasse que viví, cuando fui a Benfica, en el periodo cuando también estuve en la Selección, que fue donde jugué muy poco, tuve muchos problemas, de una lesión se me venía una tras otra. Yo fui sometido a tres operaciones en la rodilla, la cual requería de más tratamiento y eso me perjudicó, después de todo eso, tuve mi nivel, pero ya a los 32 años le dije adiós al fútbol.

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David Suazo ahora es entrenador en las inferiores del Cagliari de Italia. Dirige la Sub-17.

Cuando te nombraron el mejor jugador del ‘calcio’ italiano, tuviste que compartir el premio con Kaká. ¿Sientes que también pesa a nivel mundial entregarle un trofeo a alguien de un equipo chico y los dirigentes a veces buscan compartirlo con alguien de un club grande?
Estamos hablando de un gran jugador, Limber, porque yo pienso que haber compartido ese premio con Kaká, y no es que yo diga: ‘wow, me lo merecía’, me llena de orgullo, yo no te puedo decir que a nivel internacional no sea diferente, pues si comparamos el mercado del fútbol hondureño con el brasileño, sabemos que ellos tienen mucho más valor, pero aquí es un poquito diferente.

El secuestro de tu hermano pudo tambalear tu carrera. ¿Cómo lograste asimilar eso?
Yo pienso que en estas cosas de la vida, que son tan difíciles, a nadie le gustaría desearle a otra persona vivir esa situación, no, ahí fue importante la fe en el Señor. Mi familia me hizo saber que yo podía contar con ellos y hacer memoria de las cosas importantes y esas eran que mi hermano estaba bien y yo le agradezco a Dios por esto, porque él al final me dio la fuerza para salir adelante y enterarme de cualquier cosa que haya podido suceder.

¿Crees que un día puedas aspirar a ser entrenador de la selección de Honduras?
Pienso que si aspiro a ser un entrenador profesional aquí en Europa, tengo un compromiso moral con Honduras y una vez que obtenga todos los requisitos para dirigir y ser estratega de la Selección Nacional, obviamente que tendré el deber de aportar algo al fútbol hondureño. Debo hacer algo para pagar todo el afecto que me ha dado la gente, poder transmitirles a los muchacho hondureños todo lo que aprendí en Europa, claro que lo voy a hacer.

Hubo tres o cuatro partidos que tú no viniste a la selección y aquí decían que te negabas. ¿Era verdad eso?
Yo pienso que es difícil que un jugador se niegue a la Selección. Si salí de Honduras es porque yo estaba en la Bicolor y si una vez no pude ir es porque realmente estaba lesionado. A la Selección Nacional difícilmente se le dice que no, porque uno quiere estar con ellos, esa es la manera para hacer ver que el fútbol hondureño vale. En los momentos que no fui era porque estaba lesionado y cuando iba si tenía que estar 15 horas de viaje, no eran otras personas que me iban a decir no, no vengas y yo iba con el espíritu y con las ganas de poner el nombre de Honduras en alto.

¿Cómo le tendría que hacer un próximo hondureño para superar a David, porque ya no podemos seguir viviendo del pasado, ocupamos otro tipo de futbolista para que nos dé ese realce. ¿en qué consistiría eso?
Creo que más que eso los talentos llegan y salen, yo pienso que hay que darles oportunidad a los que están ahorita y hacerlos crecer, es importante trabajar en las bases, porque para que lleguen afuera deben estar bien preparados como para decir que hay que sacrificarse en todo, yo considero que si uno no tiene sacrificio y no cree en los sueños, será difícil que salga adelante, porque Dany, Pavón, Tyson, Amado, pues nosotros ya somos historia. Los muchachos deben darse cuenta que nada es fácil, que tienen que meterle y creer en ellos mismos porque solo así van a llegar a grandes cosas.

¿Sientes que llegaron demasiado tarde al Mundial de Sudáfrica 2010?
No, ese fue el camino, creo que llegué en un momento importante de madurez en mi carrera, así como pienso que en el mundial de Sudáfrica seguramente hubiéramos podido hacer mucho mejor las cosas, porque teníamos muy buen equipo, hicimos una hazaña muy bonita.

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