Pedro Atala: “En el Yankel se juega de todo, menos fútbol”

Pedro Atala, presidente del Motagua, se sentó en la Silla Eléctrica y tiró su dardo al Marathón y a Héctor Vargas.

Limber Pérez

El Motagua es el equipo más consistente de los últimos años en la Liga Nacional y detrás de ese éxito está la gestión de directivos como Pedro Atala, quien se sentó en la SILLA ELÉCTRICA de Diario DIEZ para confesar y contar los secretos de los logros obtenidos por los azules.

Pedro, ¿cuál ha sido la clave del éxito para este Motagua?
Sin lugar a dudas la continuidad, la paciencia para manejar el grupo, para esperar malos resultados. A veces hay que enfrentarse sin estar escuchando tanto a los medios de comunicación ni a la afición porque al final de cuentas te volvés loco, hay gente que amenaza pidiendo que se vaya Diego y criticando a los jugadores, pero es la continuidad lo que da un equipo, como la palabra lo dice, equipo.

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¿La no desesperación ha sido clave para prácticamente gobernar el fútbol nacional en estos últimos cuatro años?
Gobernarlo deportivamente tal vez. El equipo sí ha estado bien constante, pero en la parte futbolística hemos sido bastante estables y gracias a Dios hemos continuado así en estos últimos cuatro años.

¿Se daba eso anteriormente? ¿Escuchar lo que se decía por todos lados desestabilizaba al equipo en la toma de decisiones?
Mirá, vos analizá cuántos jugadores pasaron por Motagua de 2003 a 2007, pasó una cantidad enorme, también de entrenadores. El equipo también tuvo su gobernabilidad deportiva entre 1996 y 2001 que fue la época de los buenos jugadores, pero estaban en el mismo escenario que el actual, un solo entrenador que era Ramón Maradiaga, pocos cambios al final de cada torneo y con el mismo grupo, pero siempre había un conjunto base que era con el que se mantenía el equipo.

¿Qué época te ilusiona más, la anterior que era la de Primitivo, donde ganaron muchas cosas y era muy contundente, o la actual?
Mirá, esta actual ha llegado a más, a siete finales de las últimas nueve, eso nunca pasó con el otro equipo, si bien es cierto, cuando aquella generación llegaba era letal, no perdía y ganó dos veces dos bicampeonatos y ganó otro después, fueron cinco copas en poco menos de cuatro años.

Las tres últimas veces que Motagua ha quedado campeón lo ha hecho contra equipos denominados chicos, se enfrentó a un club de su misma categoría y perdió, hoy va a jugar contra Marathón y casi no hay ninguna diferencia. ¿Tenés miedo?
No, miedo no, el respeto siempre lo manejamos, hay que tener respeto, hay que tener humildad. Marathón viene bien entusiasmado, es un equipo con un proceso al que se le ha notado la mano del profesor Vargas y que hoy por hoy está en una final después de muchos años, es un club que hay que trabajar mucho en contra de su inspiración, hay que trabajarles la parte emocional, ya que es un equipo que tiene muchos años de no alcanzar la cima.

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No se cerró muy bien contra Olimpia, ni en la ida ni en la vuelta. ¿Usted como presidente queda conforme con el rendimiento que presentó Motagua en la semifinal contra los merengues?
Pudimos haber sufrido menos, siento que Diego hizo lo justo, al final de cuentas si el equipo hubiera sido más agresivo se pudo haber sacado un mejor resultado, pero el “hubiera” no existe, al final las llaves de semifinales son para pasarlas, no para ganarlas ya que lo importante es pasar.

¿Con este planteamiento y el estilo de juego que ha mantenido Motagua, ajustará como para ganar el cuarto campeonato de ocho finales disputadas?
Yo digo que sería la cuarta de 7, yo digo que sí, no sé para muchos es limitado, para muchos conocido, pero al final todo mundo sabe cómo juegan todos en este país, lo que importa es cómo andás. Hay días buenos y días malos, vos como jugador que fuiste entendés que hay días en los que todo te sale y hay otros en lo que nada, entonces, eso es lo que va a definir el campeonato, pero más que eso también vamos a tratar de aprovechar nuestra experiencia.

¿Qué es lo que más te gusta de este Motagua?
Que es un equipo bien unido, no hay grandes estrellas, no hay jugadores sobredimensionados, sino que es un conjunto que se ha ido haciendo nombre, un grupo de jugadores jóvenes, con pocos futbolistas de experiencia.

Al Nacional hay que sacarle el mayor provecho posible para reír una semana tranquila, ¿hay que hacer pesar el estadio el próximo domingo contra Marathón?
Lo tenemos clarísimo de que es acá en Tegucigalpa donde podemos tener un pie para ser nuevos campeones, hay que ganar, y obviamente quisiéramos triunfar cómodamente, pero con un Vargas y su equipo que sabemos que pega mucho va a ser complicado, pero hemos sido fuertes en nuestro estadio aquí en Tegucigalpa y tenemos que aprovecharlo.

El mundo motagüense se ha aferrado en los últimos días a que el Marathón pega, pega y pega a todo lo que se mueve, pero el Motagua tiene a Castellanos y a Mayorquín que le pegan hasta a lo que no se mueve. ¿Cuál es la diferencia, por qué tantas quejas?
No sé, tal vez en Motagua hay dos y en el otro equipo seis, tal vez esa es la diferencia, entonces Castellanos muerde, Mayorquín a veces es un poco brusco por su manera de jugar y de repente es un poco fuerte, pero no malintencionado, porque hasta donde yo entiendo nunca ha lesionado a alguien. Ahora vamos al estilo de juego de Marathón que su entrenador, como jugador, dicen que hasta a los dormidos les pegaba y como DT ha tenido éxito con Victoria, Olimpia y ahora con Marathón.

De lo que yo he observado me parece que el Marathón le preocupa bastante al Motagua, saben que no se van a enfrentar a un rival común y corriente.
Es que Marathón nunca ha sido un rival común y corriente, la verdad que si está ahí es porque tiene méritos, de hecho, fue primero en todo el campeonato y al final hay que respetarlo, además tienen la llave para cerrar en casa, así que no podemos echar de menos a nadie, claro que estamos preocupados porque vamos a tener que jugar contra esas ganas de debutar en una final, porque hay varios futbolistas de Marathón que nunca han estado en una instancia como esta y ese deseo y ganas obviamente les pueden pasar factura por temas de experiencia, pero también puede que sea provechoso.

¿Se le ha sacado provecho a la unión que hay en el equipo?
Sí.

¿Qué tanto?
Los números te lo dicen: cuatro finales ganadas, hemos estado en 7 de las últimas nueve finales y eso solo lo hace un equipo estable futbolísticamente, es decir, pocas veces se da que un club vaya tantas veces a la final, no hemos ganado todas las finales, pero hemos conquistado el 50%, hay que recordar que una de las finales muy catastrófica para mí, fue contra Honduras Progreso cuando Armando Castro nos anuló aquel gol de Santiago Vergara, que en paz descanse, y que hoy por hoy los jugadores le van a dedicar a él este campeonato.

De esas dos finales perdidas, ¿cuál lloraste más?
No, es que no se trata de llorar, porque yo sé por dónde vas, por cierto que sigo mencionando lo de Vergara, de ese gol que nos anularon, pero la verdad que en lo particular y en lo personal, cuando a mí en una final se me salen las lágrimas para llorar es por alegría, nunca por una pérdida o porque hicimos un mal juego.

La final perdida contra Real España en el último minuto, ¿qué te recuerda?
En esa tuvimos una sensación de que el equipo no jugó mucho en San Pedro Sula, pero teníamos el sabor de que le dimos vuelta en el Nacional, pusimos el marcador 2 a 0 y lo mandamos al tiempo extra, lastimosamente vino ese cabezazo que es un gol que cae una vez no sé cada cuántos partidos y al final de cuentas no fue tan doloroso por como terminó el partido, lo triste fue haber perdido el chance de ser tricampeones.

Pero el rendimiento con que cerró Motagua las vueltas regulares y la forma en la que eliminó al Olimpia, ¿cree que hay que sostenerlo o usted como presidente cree que se debe mejorar?
Independientemente como hayamos terminado, digamos que el termómetro con Olimpia es una cosa diferente porque son semifinales, partidos duros, muy cautelosos. Motagua tenía el reglamento para administrarse en ese aspecto, pero en la final tenés que jugar fútbol si la querés ganar y debemos hacer nuestro mejor partido el domingo para ir a donde la directiva de Marathón elija, ya sea al Yankel o al Olímpico.

¿A usted como presidente dónde le gustaría cerrar el partido de vuelta, en el Olímpico o el Yankel?
Me decía un colega tuyo que primero Motagua debe ganar en Tegucigalpa, y que en San Pedro Sula, en el Yankel, se juega de todo menos fútbol, pero de ahí se puede jugar en cualquier otro estadio, pero igual, si nos toca en el Yankel será para jugar fútbol, nosotros no podemos decidir eso, porque lo elige Vargas con su cuerpo técnico.

Pero las finales entre Motagua y Marathón, siempre es el Monstruo el que se beneficia si en este caso lo historia se repite…
No, está parejo, lo que sí te puedo decir es que en las finales Motagua-Marathón lo que siempre predomina es el fútbol.

¿Cómo está la idiosincrasia de los últimos años de Motagua, podemos llegar a creer que podés integrar al gran capitán que ha sido Amado Guevara? ¿Lo tenés en mente?
Totalmente, lo hemos hablado con él, pero todo a su momento y Dios sabe cuándo será.

Amado se ha ido porque aquí no tuvo oportunidades para dirigir. ¿Creés que mientras vos estés se le puede abrir esa posibilidad en Motagua?
Pues yo creo que se le presentó una buena oferta en Estados Unidos, yo paso en contacto con él y la verdad que seguirá preparándose y al final de cuentas él sabe que es de la casa, el equipo está bien en su momento, pero creo que ahorita solo hay que enfocarnos en lo más importante que es la final.

¿No importa cómo se cierre el campeonato para ver la continuidad de Diego Vázquez?
No, Diego tiene contrato por un año y en ese aspecto pase lo que pase el técnico seguirá.

¿La fortaleza o debilidad de Marathón para este partido que de repente a usted lo pueden llegar a preocupar, a parte de que todos a todo le meten?
No, ya le dije que no todos, solo son seis nada más. Bueno, dos cosas: la fortaleza de Marathón es el ímpetu de jugar una final después de muchos años y la debilidad es la experiencia, pero esa no es una ley que se aplica siempre.

A su cuerpo técnico veo que lo están integrando exjugadores, personas que se identifican mucho con la institución. ¿Le van a seguir apostando a eso?
Cien por ciento, el cuerpo técnico está ahí y no hay por qué cambiarlo, el día que haya que modificarlo vamos a buscar, pero no se me ocurre cambiarlo por ahora.

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