Jhon Paul Suazo: “Sentí que estuve muerto, desperté en el hospital”

John Paul Suazo, jugador de Marathón, nos cuenta su historia de vida. Hace dos años despertó de un terrible accidente en un hospital y ahora sueña con levantar la copa

Kelvin Coello

Ese 2 de enero de 2016, John Paul Suazo, volante de Marathón, venía dormido en el asiento trasero de una camioneta mientras viajaba desde Trujillo, Colón, a San Pedro Sula. Cuando salieron, su tío le dijo que lo acompañara de copiloto, pero él solo quería dormir porque estaba desvelado y eso le salvó la vida.

Su mejor amigo, Eloy Bernárdez, le dijo que él se vendría en el asiento delantero del carro y dos horas después del viaje, esa mañana, la vida le cambió al volante esmeralda. Tras salirse y no poder acortar una curva, el vehículo chocó contra dos árboles de peras y ahí perdió la vida su amigo.

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Ese momento quedó marcado en Paul… En su pecho lleva tatuado el nombre de Eloy con la fecha de su muerte. “Solo me recuerdo poco cuando el carro comenzó a moverse porque se salió de la calle. Luego desperté en la clínica y pregunté qué había pasado, no me recuerdo del choque”, relata Suazo en esta imperdible charla con DIEZ.

¿Dónde estabas el día que Marathón ganó el último título en 2009?
Estaba en las gradas del Olímpico. Recuerdo que cuando el árbitro pitó el final nos metimos a la cancha a festejar. Ahora creo que podría ser al contrario, irme a las gradas y celebrar con los aficionados y la familia, espero lograr ese anhelo.

¿Cómo vives este partido tomando en cuenta que no hay mañana?
Espero ganar la final porque es la primera vez que puedo quedar campeón. La última que perdimos no la pude jugar, estuve en la banca (en 2014 cayeron ante Olimpia) no jugué por decisiones técnicas y… pues ojalá la cumpla.

¿Dónde diste tus primeros pasos como futbolista?
De cipote mi mamá me llevó a jugar en el equipo del Inmude que entrenaba en el estadio Olímpico. Ella se ponía a hacer ejercicios alrededor del estadio, todavía lo hace y me dejaba con los técnicos porque a mí siempre me gustó jugar pelota, siempre tenía un balón y lo pasaba pateando. Ahí fui compañero de Alberth Elis, salieron muchos jugadores de ese equipo y gracias a Dios y mi mamá que siempre me dejaba divertirme.

Miro tu tatuaje grande que dice Rosalina… ¿Quién es ella?
Es mi madre, se llama Rosalina Caballero, llevo este nombre tatuado desde hace poco.

¿Qué significa llevar ese nombre?
Mucho, a mi mamá la tengo presente en todo y me gustó el significado de llevar su nombre en mi cuerpo.

¿Llevas más tatuajes?
Sí, llevo otros. Las rosas que tengo en el brazo son por el nombre de mi mamá, Rosalina, aquí en mi pecho llevo el nombre de mi amigo que murió en el accidente (guarda silencio y sigue). También llevo un versículo de la Biblia en el costado (Todo lo puedo en Cristo que me fortalece).

¿Cómo fue que se accidentaron?
Me recuerda muchas cosas, que en ese tiempo viajamos en una Navidad porque queríamos pasar en otro lugar la emoción de estar bien con la familia, en San Antonio, Colón. Fue una experiencia difícil y ya al regreso pues fue una tragedia que recuerdo. Espero no volverla a vivir.

¿Qué te hizo reflexionar ese día?
Muchas cosas y que la vida en un segundo se apaga.

Pudiste morir…
Pude morir, sentí que estuve muerto, que no daba más, pero reaccioné. Tenía otro amigo que venía conmigo en el carro y estuvo en coma, pero gracias a Dios se pudo recuperar. Gracias a Dios que me dio una segunda oportunidad de vida.

¿Cómo te enteraste que tu mejor amigo había fallecido?
No me lo querían decir, pero me lo comunicaron cuando me llevaban para La Ceiba porque el accidente fue en Santa Ana, Atlántida. Iba para el Hospital Atlántida y fue cuando me dijeron en la ambulancia que él iba muerto (se agacha). Era como mi hermano, no vivíamos juntos, pero siempre andaba conmigo, iba a los entrenamientos, a los partidos, era mi hermano.

¿Lloraste por él?
Soy fuerte gracias a Dios, mis lágrimas son por dentro. Yo siempre lo recuerdo donde quiera que esté y me encantaría dedicarle el título, lo mismo a mi familia y a todas las personas que me dan consejos.

¿Si te tocara retroceder el tiempo a dónde viajarías?
Creo que a hacer las cosas correctas. Regresar a un buen camino, porque he tomado decisiones que no están en la fórmula de la vida.

¿Te arrepientes?
Son experiencias que día a día me van moldeando y corrigiendo. Hay que reflexionar para ser mejor persona.

¿Te ha tocado sufrir al ser un canterano de Marathón?
He venido luchando desde que llegué al club, hasta que debuté a los 17 años. Siempre me he rodeado de personas de experiencia como el “Pescado” Bonilla, Emil Martínez, Roy Posas, Mario Berríos y he aprendido de ellos. De Mario Berríos más porque es un capitán siempre derecho, es un capitán que habla y da consejos. Es una excelente persona, me ha dado consejos y le agradezco porque es un amigo más y he aprendido bastante de él.

¿Cuándo no jugabas y llegaba entrenador tras entrenador, pensaste en salir del equipo?
Siempre el jugador cuando no juega se frustra, siempre se pregunta por qué no lo llevan en lista, pero siempre me ha gustado el fútbol. Nunca he dicho que voy a hacer otra cosa, aunque mi mamá siempre me decía que me fuera a buscar otro trabajo. “Andá trabajá mejor”, me decía y yo le respondía que lo mío era hacer fútbol.

¿Es difícil la vida de un futbolista?
Duro, muchas personas creen que solo es ir detrás de un balón, dicen que no hacemos nada, pero es difícil. Hay cosas que también se pierden como estar con la familia, hay semanas que no vemos a los hijos.

¿Te tocó sufrir en los tiempos que el club no había dinero para pagarles?
Me tocó vivir esas etapas donde se tardaban con los salarios. He sufrido bastante en Marathón. Hubo veces cuando vivía en la sede que no teníamos para comer. Nosotros salíamos a conseguir que comer, pero Orinson Amaya estaba con las reservas y ahí siempre íbamos a buscar tajadas, huevo o íbamos donde una tía que vivía cerca de la sede.

¿En qué ha cambiado el equipo de la mano del presidente Amaya?
Ha cambiado bastante, están más ordenadas las cosas, esperamos que siga cambiando, que sea el Marathón grande que todos conocen, la vida ha cambiado con Orinson.

¿Siendo sincero, antes de llegar al club eras aficionado verdolaga?
(Risas) Cuando estaba cipote siempre me gustaba el Real España. No iba al estadio a verlos, pero siempre me encantaba, pero ahora soy profesional, ya estando en la institución me gusta el Marathón y tengo ocho años en el equipo.

¿Hasta el momento esta final es lo más bonito que has pasado?
Sin duda alguna lo más bonito que he pasado, espero seguirlo viviendo. De mi generación como Allan Banegas, Carlos Perdomo y otros, solo hemos visto a otros equipos celebrar, pero estamos luchando para obtener un título. Ganamos un campeonato en reservas pero no es lo mismo, igual ganamos la Copa Presidente pero no se compara con un título de Liga Nacional y es lo que más anhelo.

¿Qué darías por ser campeón?
Me rompo lo que sea, correría todo el partido, doy todo por ganar esta final porque quiero sentir esa experiencia de ser campeón.

¿Has soñado con la Copa?
Ha sido una semana complicada. Te duermes pensando en el título, quiero que sea el partido, ya quiero levantar la copa, te imaginas todo.

¿Cómo te imaginas el estadio Yankel Rosenthal el sábado?
Repleto, sé que la gente irá a la final a apoyarnos. Cuando miramos el estadio lleno nos pega escalofríos, cuando la barra canta es impresionante, te dan ganas de hacer las cosas bien y ganar los partidos.

Te tocará un duelo con Walter Martínez. ¿Cómo frenarlo?
Ya lo conozco, lo tuve de compañero, es un jugador habilidoso, pero yo soy igual, ahí solo es de saber frenarlo tranquilamente, aguantarlo. Nosotros venimos a hacer lo que el profesor nos dice, atacar, vamos con todo por la copa.

Fueron líderes, están invictos en casa, eliminaron al campeón… ¿No crees que los astros se están acomodando para sean campeones?
Todo se va acomodando, pero antes de hablar hay que hacerlo. Después de hacerlo sí podemos decir que levantamos la copa. Yo siempre he soñado con alzar la copa y ojalá que se pueda.

¿Se te termina el contrato con Marathón, qué sigue, te marchas?
Eso es algo que ahora no quiero tocar, primero es la final, estoy mentalizado en ganar ese partido nada más.

¿Entonces ya decidiste tu futuro?
Sí, pero eso es otra cosa aparte, una vez termine el partido, hablaré sobre lo que viene en mi futuro, nada más.

LO DIJO SUAZO:

"Mi nombre es John Paul, en la Liga Nacional lo escriben mal (Jhon Pauk). Mi mamá me dice que me puso nombre bonito para cuando sea famoso”.

"El precio de los boletos para el juego no importa si amas al equipo, es la emoción de una final y nosotros ocupamos ese apoyo y ellos que vengan a disfrutar”.

"Ya hace tiempos Marathón no vive una final, invito a los aficionados a vivir un momento histórico, respetamos al rival porque es un gran equipo”.

DATOS

1 John Paul termina contrato este sábado con Marathón y aunque ya se conoce que va para el Olimpia, ahora solo piensa en ser campeón.

2. Suazo fue mundialista Sub-20 en Nueva Zelanda 2015 y jugaba como delantero. Dice que Jairo Ríos lo puso a jugar de lateral derecho.

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