Abuelos del Motagua: “Dios nos dijo que ganará”

Doña María y don José Ordóñez son los abuelos de Motagua que esperan a que el club salga campeón, ellos aseguraron que el señor les hizo una promesa.

Julio Cruz

Muchos los conocen ya. Don José y doña María Ordóñez son los abuelos de Motagua que no se pierden ni un tan solo encuentro de su amado equipo cuando juega en el Nacional. Doña María tiene 78 años y don José 82. Ellos están casados desde hace 53 años y su amor por el club azul es casi igual al sentimiento que ellos se tienen.

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La historia de ambos es de esas que cualquier pareja busca tener: cero peleas y pasión por el mismo equipo. “Estamos orándole a Dios para que ganen, si ellos quieren venir a mi casa aunque sea frijoles con queso yo les doy, aquí están estos viejitos orando para que ganemos y que se acuerden que hay dos ancianos que día y noche oramos por ellos, espero que no vayan a golpear a nadie. Me molesta ver demasiado inquieto a Diego y por eso le digo que se tranquilice y si cree en Dios, vamos a ganar”, comenzó diciendo doña María, quien lleva la voz cantante en este bonito matrimonio.

Don José es más callado, pero su amor por Motagua no lo oculta, su ilusión por ver un nuevo campeonato azul es tan grande como el cariño que le tiene a su esposa y complemento. “Queremos recibir la Copa 16, hemos llorado porque nosotros los amamos, Motagua es mi alegría y siempre saben los jugadores que los andamos apoyando. Lo único que sí le voy a decir es que los árbitros por qué pitan en contra. A los jugadores les digo que se porten bien y que estén tranquilos, que jueguen tranquilos y que traigan la Copa porque aquí los esperamos, y que el réferi no vaya en contra de ellos”, comentó.

Y es que da gusto platicar con doña María. Es de esas personas que en segundos hace que uno la quiera como si fuera una madre por lo atenta que es y porque tiene a Dios en su corazón, de hecho nos contó sobre un sueño que ella tuvo. “Así como estoy de los pies, iré a ver a Motagua en lo que me queda de vida, yo soñé y hablaba con Dios y él me decía que Motagua iba a ganar y que afuera de la casa venía la barra de Motagua para llevarnos al estadio, Motagua tiene el mejor nombre porque la palabra de Dios dice que el águila es la única ave que lo ve a él cada 40 años, se sube a la cima por 40 días y se quita todo, a los 40 días regresa y viene vestida; yo declaro que vamos a ganar si Dios quiere”.

Además, ella adelanta que tiene pensado hacer algo con los integrantes de la Revo y por ello le pide más tiempo de vida a Dios. “Nosotros conocemos a los muchachos de la Revo, nos hemos ido a meter donde ellos y nos tratan como abuelitos, ellos nos dicen que somos la bendición de Motagua y yo les digo que mejor vengamos a ver a Motagua y no andar en la calle haciendo maldades, si Dios me da vida este otro torneo me quiero reunir con ellos y hablarles de Dios, quiero ganar almas para Cristo aunque sea unos 10 muchachos, siempre llevo dinero porque me gusta regalarles cuando me piden”.

Y es que la edad no llega en vano, a don José le tuvimos que hablar fuerte para que escuchara, pero aún así con 82 años anduvo caminando de un lado a otro por su casa ubicada en la colonia Las Ayestas, el amor de ellos hacia Motagua es impresionante, pues tienen camisetas, banderas y esa águila de peluche que la abrazan como si fuera uno de sus hijos.

Finalizaba la entrevista y a pesar de que doña María tiene problemas para caminar, pues tiene sus piernas hinchadas, se aprestó a bajar las escaleras de su hogar y abrirnos el portón para despedirnos. Eso sí, previo a la despedida nos dijo algo que nos sorprendió, pero que nos hizo comprobar una vez el cariño hacia Motagua. “Cuando ya nos lleve Dios que nos pongan la bandera de Motagua en el ataúd a los dos”, dijo ella mientras abrazaba a su amado José y de manera muy amena se despidió esperando a que llegue el sábado y celebrar un nuevo título azul.

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