Jaime Córdoba, colombiano de Olimpia: "No vine aquí a quedar en vergüenza”

El colombiano Jaime Córdoba, quien al parecer tiene las horas contadas en Olimpia, se destapa con DIEZ y asegura que no “tirará la toalla”

Limber Pérez

En 2008 fue considerado el mejor jugador de Colombia, distinción que compartió con Cuadrado, actual futbolista de la Juventus de Italia, pero ahora Jaime Córdoba vive un calvario en el Olimpia, pues no entra en los planes de Nahún Espinoza. ¿Y ahora?

Jaime, ¿te parece que lo último frustrante que te ha pasado fue venir a Honduras?
No lo tomo así, para mí es una oportunidad de Dios, en Colombia ya llevaba 10 años en el fútbol y con muchos errores, creo que pude haber hecho una carrera mucho mejor, pero estaba cumpliendo un sueño que era salir al exterior, por eso fue que vine acá, esto aún no ha terminado y todavía tengo fe de que puede ser para algo bueno, por eso aún no voy a tirar la toalla y esperaré una nueva oportunidad para mostrar acá mis condiciones.

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Todo indicaba que Jaime Córdoba podía salir al extranjero, pero no para Honduras, estabas para Brasil, Argentina, México, Europa, ¿pero por qué terminás aquí?
Por la edad dejé pasar las buenas oportunidades, cuando quedé campeón iniciando mi carrera me quiso el Boca y les dije que no, porque era para ir a la reserva y yo ya sentía que jugando en primera de Colombia y todavía siendo campeón tenía que llegar al plantel profesional y eso fue un gran error, no haberme ido, es algo de lo que hoy día me arrepiento y muchas veces cuando me decían que iba a ser convocado a selección nacional, siempre celebraba antes de tiempo la convocatoria, nunca la recibía por mis actos de indisciplina que me jugaron muchas feas a lo largo de mi carrera. Todo eso provocó que no llegara a esos países que me quisieron en algún momento, pero como te digo, me he podido levantar, hace cuatro años estuve sin club, nadie me abrió las puertas porque ya no soportaban mi comportamiento y eso me sirvió mucho para darme cuenta que no estaba haciendo bien las cosas y tuve que cambiar.

¿Pusiste en riesgo tu hogar?
Sí, porque anduve con malas amistades, separándome de mi esposa, alejándome de mi hijo mayor, para mí fue una gran bendición la llegada de mi hija porque de ahí cambié muchísimo, creo que nunca dejé de faltar a entrenar, antes lo hacía bastante por las condiciones en las que me encontraba, me tocaba mentir, y estaba en los mejores clubes, de buen salario, con un buen comportamiento hubiera dado un gran salto al exterior, siempre tenía oportunidad en la cancha y por eso me confié, porque como jugaba bien pensaba que podía andar bebiendo y que eso me ajustaba para triunfar. Yo le quiero dar un consejo a los que vienen iniciando, eso no va de la mano, hay que ser alguien íntegro para poder triunfar.

El calvario, llegaste al Olimpia con la intención de jugar seis meses bien y volver a un buen equipo de tu país, pero acá eres una página entre miles de hojas.
Bien, con toda la ilusión del mundo, estaba lo de la Concachampions, leí que el equipo la iba a jugar, que es el más ganador de acá y que lleva bastante sin ser campeón, entonces le apunté a eso, a ser importante en el equipo para vivir lo que es jugar en el extranjero, para ayudar en la Concachampions que finalmente no pude jugar o no he podido, porque como te digo, esto no ha terminado y no se han dado las cosas, pero vine con la ilusión de ser importante, agradar al hincha y salir campeón, me gustaría tener la oportunidad de participar para ganarme un espacio y aportar en los juegos, pero por ahora no he tenido un buen rendimiento como para exigirlo, soy consciente de que no llegué en las mejores condiciones y eso me ha pesado.

Pero cuando fichaste aquí venías de competir del Once Caldas y haciendo una comparación entre ese club y Olimpia, ¿no te parece que se te tuvo que hacer fácil destacar en el fútbol nacional?
En el Once Caldas tuve un gran primer semestre, en el segundo me peleé con el profe, no coincidimos en su planificación de trabajo y dejó de utilizarme y yo tomé la decisión de no seguir, ante la mala relación que tuvimos él me hizo a un costado y me dijo que ya no iba a contar más conmigo, entonces me fui, es como acá cuando llegó el profe Nahún, dijo que estaría pendiente de cómo me iba, entonces eso es diferente; ya si te dicen que no vas a jugar, entonces no hay motivación para ir a entrenar. Yo me fui iniciando septiembre, estuve cuatro meses sin competir y en Colombia lo tomaron como que había recaído en mi indisciplina y no fue así.


El colombiano Jaime Córdoba en entrevista con el periodista Limber Pérez.

La afición y el cuerpo técnico están insatisfechos con vos porque había esperanzas de revertir las cosas.
No, porque yo soy un hombre que cree en Dios y yo no vine aquí a quedar en vergüenza, yo vine aquí a dejar un nombre y a ganarme un cariño, entonces es por ello que en la noche le oro a Dios por una oportunidad y siento que cuando me la den la voy a aprovechar, cuando llegué no respondí como debía y eso me da tristeza que haya pasado porque boté una oportunidad que él me brindó, fue una desgracia que me haya lesionado y no haya jugado la Concachampions, me hubiera gustado que pasara todo lo contrario y también con el profe Nahún vengo entrenando bien, si él quiere darme la oportunidad la voy a aprovechar y a jugar bien.

Las lesiones fueron tus peores enemigas cuando llegaste al país y no te fue fácil recuperarte. ¿Tanto fue el estrés o las mismas instalaciones deportivas, el mismo nivel de competencia?
Fue básicamente el descuido mío, cuando salí del Once Caldas me hice operar, una operación en el ojo izquierdo, me dijeron que no podía tomar el sol, entonces me estuve mucho tiempo quieto y me quedé bastante tiempo en cama, ya cuando volví a entrenar, terminando el año, en diciembre fue la finalización, entonces los futbolistas paran por unos días y se pueden relajar. En enero que quise retomar, pero fueron muy pocos días para cuando me salió la oportunidad acá y llevaba cinco meses sin entrenar seriamente y eso me pesó, ya al venir aquí el profesor me puso a trabajar fuerte porque me querían tener rápidamente, pero no aguanté, me desgarré en el partido contra Honduras Progreso que jugué los 90 minutos y cuando me recuperé el profe me volvió a poner, pero él vio que todavía no estaba en condiciones y por eso me ha costado tanto.

No debería haberte costado demasiado por tu trayectoria. ¿Será que son tan buenos los jugadores hondureños y te has quedado relegado en los últimos días?
Yo considero que aquí hay jugadores con muy buenas condiciones, su fútbol es muy similar al colombiano, hay grandes jugadores, es un fútbol en el que se ataca mucho, es más vertical y eso me ha costado mucho, a mí siempre me gustó jugar por los lados, he tratado de encontrar el balance para ponerme al nivel de este fútbol, pero tengo condiciones para competir acá y físicamente estaba un poco quedado, pero ahora me siento un poco mejor.

¿Has llorado, ha sido tan frustrante tu momento en Honduras?
Estuve a punto el día que jugué el primer tiempo ante Juticalpa y terminando ese periodo nos hicieron el gol y el profe (Restrepo) realizó dos variantes y entre esas salgo yo, Chirinos creo que se lastimó y salí yo, me dio mucha impotencia y tuve ganas, pero cuando me quité la camiseta para bañarme me fijé que esta tenía un mensaje que decía “Dios es bueno”, no sé quien lo había escrito, pero sentí que todo lo que Dios está haciendo será para bien, ahí tengo mi tranquilidad, yo estaba triste porque ese día perdimos y sentía impotencia por no hacer las cosas bien, pero llegué a mi casa tranquilo porque sé que Dios está organizando todo para que termine bien, pero ese día sentía impotencia, la verdad que no he llorado, tampoco me costaría reconocerlo, si lo he hecho en otro lugares, pero no aquí.

El trato que has recibido estando en una situación bastante complicada, en donde no eres protagonista y no juegas, no tienes amigos, fan, admiradores, los compañeros te señalan, el técnico busca no verte las cosas buenas. ¿Te han dado un trato justo como extranjero?
Yo comparto mucho con los que ando en el carro, con los que vamos a entrenar, la verdad que ellos han sido muy buenas personas, entonces nos hablamos bastante, ellos me han apoyado bastante porque siempre pasan concentrados y yo no, aunque espero que esto vaya para adelante, aquí no termina y yo también cuento con el apoyo de mi mujer e hijos, entonces eso me ayuda bastante, de pronto es cierto que no tengo amigos, pero con todos me puedo saludar, entablar una conversación, con unos hay más empatía que con otros, hay unos con los que me llevo muy bien y de repente recibo un muy buen trato, los utileros son muy grandes personas, la gente del club, entonces lo que ha faltado fue aprovechar las oportunidades que tuve para que esto fuera mucho mejor, la verdad que a mí me han puesto las condiciones necesarias, lo que ha faltado es dar lo que todos esperan de mí.

¿Dan ganas de regresarse a Colombia o hay que esperar a que termine esto para ver qué pasa?
Sí, en otro momento ya me hubiera ido, pero con el problema que tuve en el Once Caldas, publiqué una cosa en instagram y en plena reunión se la mostraron al profe y él dijo que con gente que lo ataca no iba a contar, entonces yo creía que el respaldo lo iba a recibir yo, pero no me lo dieron, el día que me dijeron que el profe ya no iba a contar más conmigo me di cuenta que ya tenía que parar mi indisciplina.


Jaime Córdoba solo ha jugado un partido completo con Olimpia en el torneo.

¿Sabías que prácticamente estás fuera del Olimpia?
Como dije, la semana anterior quise tener unos minutos en la práctica y de pronto no pude, me tenían entrenando por fuera con Wilson Palacios, entonces creí que por ese camino iba, pero no me puedo cortar yo mismo porque el profesor Nahún me dijo que me iba a estar viendo, él mencionó que todos merecíamos una oportunidad, entonces yo siento que ese mensaje también va para mí.

Pero cuando hablás de la oportunidad que dice el profesor, siendo objetivos y realistas vos que has jugado en los principales equipos de Colombia, ¿estás entre los señalados para esa oportunidad?
Es que lo que me pasó en Colombia quedó atrás, yo vengo a hacer un nombre aquí, si me pongo a recordar todo lo que ocurrió en Colombia me voy a llenar la cabeza con cosas tipo… debo jugar, yo sé que la situación no están bien, pero yo sé que el profe no me conoce, entonces tengo que trabajar, buscar la oportunidad y el día que me vaya bien valdrá la pena decir que me quisieron los grandes clubes de Sudamérica, cosas que tengo en mi currículo, pero no puedo pensar en ellas todavía, aquí debo hacer mi propia historia y por eso no tomo eso en cuenta, yo creo que el profe dijo que esa oportunidad es para todos, últimamente él está llevando jugadores que nadie creía que iba a tomar en cuenta, de repente me lleva en la última fecha.

¿Crees regresar a Colombia creyendo que fuiste un
fraude en Olimpia o habrá una metamorfosis futbolística y vas a hacer las cosas bien algún día?
Es que ya se está terminando este primer campeonato y no sé qué vaya a pasar, yo espero jugar para la última fecha y dejar una nueva impresión con toda la preparación que he tenido, quiero hacer las cosas bien.

¿Para vos qué Olimpia es mejor, el nuevo, comandado por el profe Nahún o el de Restrepo? ¿Cuál es más sólido?
A ver, al profe Restrepo le tocó la época de bastantes partidos seguidos y cambiaba la nómina, entonces por eso creo que muchas veces jugaba bien y por otros ratos no, por no darle continuidad. El profe Nahún ha llegado a darle continuidad a un grupo, a exigir más, entonces, son diferentes estilos, pero parece que el domingo Olimpia jugó como lo hizo después del descuento.

En 2008 fuiste el mejor jugador junto a Cuadrado, pero ahora él está en la Juventus y vos terminaste en el Olimpia, gran diferencia.
Sí, a mí me alababan jugadores de experiencia, hablando de mis condiciones, ojalá yo hubiera tenido disciplina, vos podés tener las mejores condiciones, pero si no tenés disciplina no estás en nada, muchas veces me decían que iba a terminar mal, que en algún momento nadie me iba a querer, mi papá también se cansó de decirme que no hiciera lo que él hizo, él fue alcohólico, perdió muchas buenas cosas, pero yo nunca le hice caso, solo decía que me querían joder, ahora soy un hombre de casi 30 años y estoy viviendo eso, ahora tengo otra ideas en mi cabeza.

¿Cuándo le pusiste stop a tu vida desordenada?
Cuando nació mi hija Luciana en 2013, ella fue como un milagro de Dios, mi mujer ya había perdido dos hijos y estábamos buscando la parejita, el niño era el mayor, entonces después de ella perder íbamos a iniciar un tratamiento, comenzaba en enero, pero en diciembre ella estaba embarazada, cuando fuimos a hacer el tratamiento nos dijeron que estaba embarazada y que era de alto riesgo. Recuerdo que un día yo estaba jugando play en la casa cuando ella llegó llorando porque se le había vuelto a venir él bebé, estaba llena de sangre, pues la verdad que para que ella no se sintiera mal le dije que eso iba a pasar, que todo estaba bien, pero que no se pusiera así.

¿Y qué te dijo?
Que le estaba orando a Dios y que no se pudo, entonces nos fuimos a la clínica para que se lo sacaran, estando a la clínica yo la miro que ella viene saliendo de la consulta y la veo que viene diferente y me dijo que el sangrado no era porque se le había venido él bebé, era otra cosa, tenía dos meses y medio de embarazo para ese entonces. Yo le agradecí a Dios. Ahora ella va a cumplir 5 años y nunca la he tenido que llevar al doctor por nada.

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