Análisis Brasil-Honduras: Los comportamientos y errores que no se pueden permitir

Gaspar Vallecillo Castro hace su análisis luego de que Honduras fuera humillada ante Basil en Porto Alegre.

Gaspar Vallecillo Castro

El partido contra Brasil nos dejó varios comportamientos que analizar, entendiendo que la Intención Previa de Fabián Coito es tratar de acostumbrar a sus jugadores a nuevos hábitos, en salida del balón por ejemplo, en diferentes tipo de presión que existen para diferentes tipos de rivales, que fue lo que pasó hoy, cada partido es distinto al otro, porque lo juegan personas que interpretan el juego de otra manera, con diversas capacidades. Los goles condicionan el juego, afectan los comportamientos en el campo y más cuando son varias anotaciones.

Brasil goleó a Honduras en Porto Alegre

Pero hay muchas cosas que explicar del juego. Nos preguntaremos qué busca Coito con Roger Rojas de delantero centro por ejemplo, lo que busca seguramente es una estructura para ordenar a los extremos más que todo a Alberth Elis y en menor medida a Romell Quioto, que no invadan las zonas del centro delantero, que se mantengan pegados a la línea de cal para ser opción de pase para Alex López principalmente, uno de los comportamientos de está selección se basa en que cuando recupera en campo propio López se convierte en lanzador del equipo, buscando pases en profundidad para sus extremos.

Debemos tener claro nosotros como espectadores que la selección de Honduras jugó contra un rival que nos supera en todas las facetas del juego y para intentar jugar contra ellos no se deben permitir errores en las ABP en contra / defensivas: Acciones Balón Parado. Coito seguro habrá hecho ya el análisis de los goles que siempre recibimos en los tiros de equina o tiros libres. Un error de intensidad, concentración física y mental.

En el partido contra Paraguay se podía observar como Honduras estaba replegada al principio del partido, como los comportamientos en campo propio trataban de evitar que el rival avanzara y la posesión del mismo se volvía intrascendente. Contra Brasil fue todo lo contrario los primeros minutos, presión alta, posicionar la mitad del equipo en campo rival para crear superioridad numérica defensiva y robar rápido el balón. La idea no tuvo éxito porque el equipo quedaba partido, creando espacios por dentro que los brasileños detectaron bien.

Fabián Coito nos deja otra destello de como está diseñando su modelo de juego un equipo agresivo en contra rivales fuertes, que explote las características físicas de los nuestros para hacerse del balón. El seleccionador buscaba hoy que los laterales brasileños no profundizaran al principio del partido, lo logró en parte pero habituar a una zaga que suba un par de metros para defender será un verdadero proceso de aprendizaje con comportamientos nuevos.

Y, que importante es tener buenos laterales. Emilio Izaguirre ya no tiene el nivel, en todo el sentido de la palabra, para jugar en la selección nacional, le ganan los duelos individuales, le hacen superioridades numéricas con facilidad por el costado, ha perdido mucho Emilio. Hoy hizo falta Andy Najar, quien ordenó al equipo desde el costado, quien corría para superar rivales y atacar espacios libres contra Paraguay. Será una de las claves de está selección si las lesiones no lo molestan.

Brasil individual y colectivamente es superior a nuestra selección. Se conocen muy bien este grupo de jugadores brasileños al mando de Tite, no hay que sobre dimensionar está derrota, que no fue un golpe de realidad, ninguna falta de compromiso ni nada por el estilo. Fabián Coito y sus jugadores son parte de un proceso llamado fútbol…

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