Tyson Núñez: “No tengo fecha de caducidad en el fútbol”

“Tyson” Núñez dice que aún no piensa en el retiro a pesar de tener 44 años de edad. Aún tiene contrato con la Universidad de San Carlos de Guatemala

El delantero Tyson Núñez cumplirá 45 años en octubre y es el único jugador activo de su generación. Estará un año más jugando en la U de Guatemala.
El delantero Tyson Núñez cumplirá 45 años en octubre y es el único jugador activo de su generación. Estará un año más jugando en la U de Guatemala. *
Limber Pérez

El pequeño Tyson es un gigante del fútbol hondureño. Está por cumplir 45 años y sigue dando guerra como profesional. Yo siempre he creído que es inmortal como Drácula y cuando se lo digo, solo sonríe. Esta es la segunda parte de la entrevista con un hombre que es como el vino.

Milton Omar es un ejemplo para todos los futbolistas de nuestro país. Tipazo dentro y fuera del campo. Dice que aún no ha puesto fecha para su retiro.

¿Siempre creíste que el fútbol era una salida para irte de tu pueblo?
Yo sentía que sí, porque después que me gradué dije que me iba a probar en el fútbol y me salió. Aunque debo decir que lo que yo quería era estudiar, pero realmente gracias Dios mi carrera ha sido de éxito y eso es lo que importa.

EN SUNDERLAND CREÍAN QUE TYSON ERA COLOMBIANO

¿Qué se debe hacer para mantener el éxito por mucho tiempo como vos lo has logrado?
En el fútbol mundial yo creo que para mantenerse de esa manera hay muchas cosas que nosotros mencionamos como futbolistas, vos que estuviste de este lado, sabés que debe haber mucha disciplina, la humildad, el respeto. El éxito se basa más que todo en la parte mental y psicológica, en saber dónde estás parado, saber cuáles son tus metas, cuál es tu objetivo de vida.

¿Qué otros aspectos influyen?
Siento que el núcleo familiar también juega un papel muy importante.

Aún te mantenés activo con casi mil años, ja, ja ja. ¿No te cansás?
Ja, ja, ja. No son mil años. Y realmente no me canso todavía, pero platicamos fuera de cámara, fuera de micrófono, de los dolores, a veces me dan en los tobillos, pero igual uno los soporta. Me complace el hecho de todavía estar dentro de las canchas, de repente después ya no juegas los 90 minutos a full, correrás unos 25 a 30 con todo y los demás un poco más despacio, pero sí creo que estar todavía participando con los jóvenes es una muy linda experiencia.

¿Has pensado en decir un día no muy lejano, esto se acabó o será hasta que Dios quiera?
Yo siempre he dicho que hasta que Dios quiera, porque es por Él que estoy aquí. Gracias a Dios no he tenido ningún tipo de lesión que me hubiera marginado del fútbol. La fortaleza mental es muy importante pese a todos los problemas que podamos tener, pero la parte emocional también juega un papel muy importante y en eso estoy muy bien.

Ese sobrenombre de “Tyson”, que por cierto te quedaste con él. ¿Te hicieron alguna comparación con el boxeador?
No pueden compararme con Tyson, él era un monstruo, era altísimo, y aparte estaba pasando esos problemas de drogas, violación, acusado de todo, no me pueden comparar con alguien así. Lo que pasó fue que alguien del Deportes Progreseño, en el Humberto Micheletti, decía: vamos a presentarles a “Tyson”, y yo me preguntaba que quién era el tal Tyson. Ese fue un partido con Real España. La cosa es que me tocó hacer un gol de chilena, pero ya me quedé con el apodo de Tyson, que me lo puso Guillermo Acosta, quien era el dirigente del equipo progreseño.

Con tu estatura siempre en desventaja con los otros, no te impidió ser un deportista exitoso, ¿tanto creías en vos mismo?
Así es, creía mucho, porque sabía que de una u otra manera, Dios había puesto el talento en mis pies, hubo momentos complicados en cuanto a mi estatura como cuando fui desechado de una Sub-17.

¿Cómo es esa historia de la Sub-17?
¿Te acuerdas que antes venían a los pueblos a reclutar jugadores? Entonces, yo estaba en la 14 de julio, en ese tiempo fui y me recuerdo de Carlos Castillo, César Antúnez, éramos como 4 o 5 jugadores de ese zona y no me quedé por la estatura, no creo que haya sido por otra cosa. También fui reservista del Victoria y tampoco pude debutar, luego me tocó emigrar al Deportes Progreseño y también fui criticado por mi estatura por el presidente Michellín Fiat, pero el director le dijo que me dejaran porque tenía potencial.

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Tyson Núñez disfruta de las vacaciones en su pueblo natal, Sambo Creeck, Atlántida.

¿Entonces si vos hubieses sido un corto de mente, no hubieras destacado como futbolista profesional, porque creían que en el terreno de juego eras alguien inútil por tu estatura?
Sí, pero yo dije que si Dios me había llevado ahí, era por mi talento y le di para adelante, porque de una manera u otra no se puede temer a lo que todo mundo dice. Lo mismo me pasó cuando llegué a Uruguay, todos me decían que no, porque era chiquito, que podía ser miedoso; entonces, yo dije: ‘Bueno, aquí nomás agarro la pelota y voy a demostrar lo que yo tengo’, y gracias a Dios así fue. Yo creo que no es la estatura lo que juega, sino que la picardía y dureza que uno tiene. Hoy en día se critica la estatura y la edad, y tampoco es la edad la que juega; como dicen, el fútbol es para buenos y malos, y entonces son los buenos los que terminan destacando. La base primordial de esto es la fortaleza mental que uno pueda tener.

¿Pero tenés una fecha para retirarte?
No tengo fecha de caducidad en el fútbol, tampoco la tuve cuando inicié; entonces, por qué buscar fecha para terminar. Aunque de repente uno no lo piensa, pero tengo un año más de contrato y pienso cumplirlo. Después podría decir que ya se acabó un ciclo, pero no lo puedo afirmar en este momento. Seguro te darás cuenta cuando yo diga, “hasta aquí”.

¿Cuáles son los achaques que normalmente puede sentir un jugador a la edad que cumplió Drácula, ja, ja, ja?
No sé. No padezco de achaques, simplemente tengo dolores en los tobillos, aunque a la hora de calentar se calman, pero achaques que yo pueda tener y decir esto ya se acabó, no siento. Todavía no hay dolor que me pueda retirar de las canchas.

¿Pero todavía mantenés esa dinámica en el entrenamiento, ese Tyson alegre y activo?
Ya no lo hago tan seguido como antes, yo puedo hacer dos tonteras y me quedo quieto, tomo un poco de aire y vuelvo. No es lo mismo, es más, los técnicos que han llegado a la Universidad de San Carlos en Guatemala, me dicen que cómo es posible que sea yo quien le ponga ambiente a esto. Me decía el profesor Jairo Ríos: ‘Pucha, usted es el más viejo, cómo le hace?’. Yo le decía: ‘Profe, estamos vivos, amanecimos, hay que ponerle alegría a esto’, y esa es mi forma de encarar el día, así como empiezo de contento así termino.

¿Cómo le hacés para mantener esa figura que aún tienes?
Yo era de las personas que no tomaba guífiti, empecé a hacerlo en 2010. Me tiré un octavo y creo que eso me ha ayudado a quemar grasas, desde ese entonces a mí no me falta mi shot de guífiti. Funciona bien.

¿Cómo sería tu despedida?
Me gustaría cerrar la carrera de la mejor manera y se puede lograr, tengo todavía un año para planear muy bien mi retiro del fútbol profesional.

Lo dijo Tyson: “Cuando se habla de el progreso es recordar los inicios de Tyson como futbolista. Es lindo recordar aquellos años que se añoran”.

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