Jairo Puerto: "Siempre fui Real España"

Real España<p>El volante Jairo Puerto nos cuenta por qué paró en la U por el fútbol.</p>

Carmen Boquin

Jairo Puerto es un muchacho humilde, centrado y que sabe lo que quiere en la vida. La entrevista con el volante de Real España fluyó de la mejor manera, donde nos presentó más del jugador de la Máquina que está en semifinales del torneo Clausura contra Olimpia. Su familia y deseos son su gran inspiración.

¿Cuántos son en tu familia?
Bueno, tengo cuatro hermanos y yo soy el mayor. Mi hermanita, que es la niña de mis ojos, y de ahí varones.

Qué tierno, ¿cuántos años tiene tu hermanita?
Es la que me sigue, tiene 18 años.

¿No se la has presentado a tus compañeros?
Nooo, claro que no, ja, ja, ja.

Ja, ja, ja, bárbaro, si hay buenos muchachos en el equipo. ¿Cómo es tu relación con tus papás?
Mi mamá para mí es lo máximo, ella me apoya en todos los momentos difíciles. Es la razón por la cual siempre sigo luchando. Mi papá también es un gran apoyo, me ha ensañado mucho en la vida. Además, ha sido un gran ejemplo de voluntad y fuerza para mí.

¿A qué se dedican tus papás?
Ellos son profesores...

¿De los que van a huelgas y a manifestaciones?
No, de los pasivos, de los que sí trabajan.

¿Dónde imparten clases?
Mi mamá da clases en primaria y mi papá en secundaria.

¿Te dieron clase a vos?
Mi mamá sí.

¿Qué se siente?
Algo extraño, pero bonito también.

¿Cómo hacías?
Me portaba bien.

No tenías de otra, ja, ja, ja.
Sí, me portaba bien. Mis compañeros sabían que yo estudiaba y sacaba buenas notas.

Por ser profesores tienen una forma de ser estrictos, ordenados y demás, ¿cómo eran ellos ya en la casa?
También fueron eso: estrictos y muy ordenados, pero siempre bajo la línea de que buscara sobresalir en mis estudios.

¿Los terminaste?
El colegio sí. Yo estaba estudiando medicina en Tegucigalpa y cuando me salí fue un gran problema en la casa.

¿Cuánto tiempo llevabas?
Poco para los dos años.

Y el fútbol, ¿qué parte jugaba en tu vida?
En mi pueblo en Santa Ana, antes de La Ceiba, paso mi ciclo y voy a bachillerato. Yo viajaba a La Ceiba para estudiar. Me levantaba a las 5:00 de la mañana y regresaba tipo 2:00 de la tarde al pueblo y el fútbol siempre estuvo presente. Siempre jugué.

¿Te pedían buenas notas para dejarte jugar?
No fue tanto así, sólo me gustaba darles buenas notas, entonces no fue necesidad de hacerlo como premio. Solo que siempre me gustó el fútbol, siempre fui Real España de toda la vida y estoy acá hoy gracias a ese sentimiento.

¿Y cómo llegás entonces?
Jugando con el equipo del pueblo, el águila. Mi papá también fue un buen jugador, pero no continuó.

¿Por qué?
Porque nací yo, ja, ja, ja. él jugaba muy bien. Yo estuve en la selección de la universidad y en otros equipos.

¿Pero entraste a la universidad?
Sí, en La Ceiba a sacar las generales. Pero ahí también jugaba, siempre en la universidad. Me preguntaban muchos por qué no estaba en Liga Nacional. Yo quería seguir con mis estudios, no quería echar a la basura todo el sacrificio de mis padres.

¿Y luego te venís a Tegucigalpa?
Estuve un semestre, viví por el Metromall en un departamento.

¿Te dio miedo estar solo en la capital?
No, más que nada fue difícil al inicio.

¿Vos querías estar en el Real España?
Sí, pero como cualquier aficionado, porque tampoco lo imaginé. El fútbol era algo que disfrutaba como hobby.

¿Pero no era cómo que soñabas con ser un futbolista profesional?
No, mi sueño era ser doctor.

¿Y qué pasó, entonces?
Yo seguía jugando allá cuando iba de visita. Fue en 2008 que llegó la gente del Real España y me invitaron a hacer prueba.

¿Y te quedaste?
Sí, ese era el propósito de Dios.

¿Fue fácil?
Ni tanto porque era un poco más grande de la edad que ellos buscaban. Entonces mi entrenador Lucio Reyes, de ese momento, insistió hasta que se dio la oportunidad. él (Lucio) siempre creyó en mí.

¿Pero vos querías ya?
Sí, ahí sí ya quería, pues era con mi equipo. Yo le dije a mi mamá que iba a hacer el intento.

¿Y tu papá qué dijo?
él no quería. Mi mamá decía que lo que fuera, sería lo que ella apoyaría.

Lo increíble es que antes no quería, pero luego cambió de parecer, ¿será porque era Real España?
Sí, totalmente. Eso fue lo que motivó. Mi papá seguía diciendo que no, porque ellos hacían un gran sacrificio para que yo estudiara en Tegucigalpa. Entonces fue complicado. En ese momento las cosas estaban más difíciles, entonces fue cuando hablamos.

¿Qué decidieron?
Yo les pedí dos meses, dos meses para probar, pero yo no quería ser otro más que decía: “yo pude haber llegado”, pero sin haber hecho nada para saberlo.

He escuchado mucho esta historia.
Sí, entonces mi mamá dijo que me apoyaría siempre en lo que fuera. Y así fue. Me fui de 19 años a la prueba.

A luchar contra todo...
Y para ir a convencer al técnico.

¿A Marito Zanabria?
Sí. Además no conocía a nadie, no tenía apoyo en San Pedro Sula. Fue complicado.

¿Y cómo te fue?
Dijeron que sí, pero nos quedamos en Segunda.

¿Y qué pasa con los dos meses?
Ese era tiempo mío. Lo que estaba dispuesto a probar para ver qué pasaba. Era el período antes del segundo semestre de la Autónoma.

¿Cómo hiciste para ser notado entre tantos?
Fue cuando hicieron una reestructuración, había bastantes puestos. Fue una semana donde había un montón de muchachos, hasta que ya fuimos quedando menos.

¿Dónde dormías?
Ahí en la sede, habíamos como 40. Estábamos ahí por lo mismo, pero quizás no con la misma hambre que yo. Como a la segunda noche llamé a mi mamá y le decía que yo sentía que no iba a poder y que tenía miedo de llegar a mi casa fracasado, porque yo había salido para triunfar.

¿Qué te dijo ella?
Se puso a llorar conmigo y me dijo que ella siempre me iba a ayudar en todo. La decisión que yo tomara en mi vida ella siempre estaría ahí apoyándome. Entonces, eso me dio fuerzas, seguí para adelante, para pasar al siguiente día.

¿Y tu papá qué dijo cuando te quedás?
Pues ahí cuando ya me dicen que me voy a quedar después de las dos semanas de prueba, aunque a voces porque no lo podían decir tan directo, pero ya estaba más tranquila la cosa y mi papá hasta feliz se puso.

¿Cómo les dijiste?
Cuando ya estaba seguro que iba a la pretemporada nos dieron un fin de semana para ir a la casa por los documentos y fue ahí donde aproveché para decirles.

¿Y la carrera de medicina?
Pues sí me gustaba y lo quería, pero no me apasionaba, son dos cosas diferentes.

¿Cuándo subís a Primera?
Un año después, en 2009. Quizás hubiera subido seis meses antes, pero hubo cambio de entrenador y “Primi” Maradiaga no subió a nadie.

¿Pero después sí?
Sí, ya la siguiente hicimos pretemporada en La Esperanza.

¿Quiénes subieron con vos?
Fuimos varios, Luis Lobo, Hilder Colón, Juan Carlos Acevedo y otros que ya no están en el equipo.

¿Y en Primera qué decían tus papás?
Ya las cosas habían cambiado desde que estaba en Segunda. él (mi papá) al ir viendo que tenía la posibilidad ya me apoyaba en el sentido que sabía que yo me sentía bien y lo disfrutaba. Desde entonces con mi mamá han sido incondicionales para mí.

Viendo a futuro, ¿luego qué harás?
Bueno, pues por ahora el plan es regresar a la universidad para irme preparando para el qué haré.

¿Qué estudiarás?
Ingeniería industrial me llama la atención.

En Honduras falta la oportunidad para que puedan estudiar y jugar fútbol profesionalmente, si no fuera así, otra sería la historia.
Totalmente, yo he intentado, pero sí se complica, aunque se quiera, no es que no se pueda, pero sí es duro. Pero yo sé que lo voy a lograr y tendré mi título. Cumpliré el sueño de mis papás, así como yo estoy cumpliendo el mío.

¿Cuándo debutaste?
El 18 de julio de 2009, ante Victoria en La Ceiba.

¿Soñás con casarte?
Nunca he pensado en algo específico, pero sí creo que cuando eso pase y sea la persona correcta va a encajar sin ningún problema.

¿Hijos?
Quiero tener.

¿Cuántos?
Los que Dios mande

¡Muchacho!
Ja, ja, ja, tres.

¿Cómo serás de padre?
Seré uno muy bueno.

¿Qué te hace pensar eso?
Creo que eso solo se siente.

¿Sos vanidoso?
Depende de cómo interpreten la palabra.

Bueno, un poco es necesario.
Sí, entonces ahí sí.

Por mi experiencia con las entrevistas ustedes en el Real España son un equipo muy unido, ¿qué se siente ser parte de una institución así?
Eso comienza desde arriba porque parte de eso se lo debemos sin duda a la personalidad del profe Mario Zanabria, esa es la pieza clave. Todos nos vamos acoplando el uno con el otro y cuando menos acordamos, ya éramos un solo equipo, muy unido.

Buen punto...
Yo no conozco a los demás equipos, pero estoy seguro que en Honduras no hay un club como Real España. Nosotros nos llevamos como familia y convivimos como tal también.

Ni se ven las diferencias entre las edades...
No, es que no las hay y esperemos no existan tampoco.

Sorprende que hace tres torneos se llevan la copa, luego hacen un mal campeonato, después pierden la copa...¿y ahora qué viene contra Olimpia en semifinales?
Lastimosamente son cosas que pasan, pero estamos ahora listos para demostrar nuestra capacidad en lo que resta del campeonato.

¿Cómo sentiste este torneo Clausura?
Muy complicado, al inicio no nos encontrábamos. Siento que teníamos altos y bajos, pero gracias a Dios fuimos encontrando el camino.

¿Cómo están para el partido de ida ante Olimpia, mañana en casa?
Pues muy motivados, con ganas de hacer bien las cosas para poder ganar el partido que va a ser clave para aspirar a la final.

¿Qué ha cambiado en las últimas semanas?
La mentalidad del equipo, creo que ya estamos con la seguridad que podemos hacer las cosas. Estamos creyendo en todos, en el grupo que tenemos para pelear el título.

¿A quién preferís en la gran final: Motagua o Marathón?
Pues al que llegue, para ser campeón hay que ganarle al equipo que toque.

MÁS DATOS:

Nombre completo: Jairo Daniel Puerto Herrera

Lugar de nacimiento: Santa Ana, Atlántida

Fecha de nacimiento: 28 de diciembre de 1988

Mamá: Vilma Oneyda

Papá: José Daniel

Hermanos: Jahaira Daniela, José Daniel, Daniel Alessandro y Jeffren Daniel

Altura: 1.70

Peso: 160

Comida: Todo

Restaurante: T.G.I. Fridays

Película: 300

Libro: La Biblia

Música: De todo un poco
Posición: Volante derecho

FOTOGALERÍAS

Mas Noticias