Argelio Sabillón: “Me gustaba Olimpia y Marathón”

Honduras<p>Tras su retiro del arbitraje, Argelio Sabillón es empresario en Santa Bárbara.</p>

Salvador Garcia

Cuando uno entra a la oficina de Argelio Sabillón es imposible no detenerse a ver los más de 60 reconocimientos en su carrera. Tres uniformes internacionales de árbitro terminan por adornar el salón donde el ex tocapitos decidió hablar con DIEZ.

Primero nos contó que en 1981 estuvo en un torneo como portero de Marathón cuando a los verdes los dirigía Néstor Matamala, pero no destacó defendiendo las redes.

Allí empezó su carrera como árbitro, esa que duró hasta el 20 de noviembre de 2002 en el partido entre Honduras y Colombia en el estadio Olímpico.

Dejó un legado en su gremio tan grande que al finalizar profesionalmente su carrera, tuvo que continuar a pedido de sus compañeros como presidente de la Comisión de Arbitraje desde 2003 hasta 2008.

“Se me hizo difícil dejar todos los contactos con las autoridades deportivas y con mis amigos. Con más madurez y conocedor de la situación del país, pues entré a trabajar en lo mío. Cuidar las cosas que me pertenecen, se me ha hecho bastante difícil dejar al arbitraje".

"También entré a la política, llegué a ser vicealcalde y ahora soy regidor. El aprecio de la gente lo lleva a uno a esos puestos y además me han hecho sentir que debo dedicarme a lo mío. Acá hasta producimos leche y cosas fundamentales para la vida”, así nos dio una introducción a sus labores...

DECIR ADIÓS
Sabillón recuerda como si fuera ayer el día que le tocó dar un paso al costado.

“Fue difícil, tantas finales que dirigí, partidos de ascenso y de descenso, conmigo ascendió el Real Maya, se fue el Deportes Savio, tantos equipos. Uno a veces se miraba como que era el súper árbitro, todas las finales eran de Argelio Sabillón, los descensos eran de Argelio Sabillón. Yo con orgullo le digo que todas las pruebas físicas que hice las aprobé, todas... En esos momentos rodaron las lágrimas cuando me fui”.

Ahora, con 56 años de edad, don Argelio se dedica a su balneario en Santa Bárbara y a administrar dos gasolineras.

“Por supuesto que me considero exitoso, yo pude tener mi primer par de zapatos a los ocho o 10 años, para poder ir a jugar un partido de fútbol tenía que ir a traer un tercio de leña para que mis abuelitos me dejaran asistir al campo de fútbol".

"Para poder estar en la gasolinera tuve que ser el barrendero, el conserje, el que iba a dejar el telegrama al correo para que enviaran el combustible a las estaciones. Para estudiar tuve que trabajar de día, cuando salía del colegio a las 9.00 de la noche me iba a vender combustible para pagar la colegiatura y convertirme en perito mercantil"

"Me enorgullece venir desde abajo, es un ejemplo para la juventud, que no se sientan derrotados si no tienen a nadie con dinero, hay que tener perseverancia y trabajar por la línea recta, seguir el camino de la verdad”.

LO MÁS DIFÍCIL, EL SECUESTRO DE DE SU HIJA
Pero ya fuera del fútbol la vida le tenía preparado su peor momento... “El secuestro de mi hija fue bastante duro, estando acá el balneario lleno de gente, llegaron cuatro hombres bien vestidos en un vehículo y se llevaron a la niña".

"Fueron momentos difíciles en la vida, gracias a todos los que oraron, por primera vez en Santa Bárbara se juntaron todas las iglesias hasta que nos entregaran a nuestra hija, sé que eso fue factor fundamental para que los secuestradores nos entregaran a nuestra hija”, cuenta con un nudo en la garganta.

“A raíz de eso sufro de presión alta. Lo que necesitaban era dinero... Los que han pasado por esto saben lo fuerte y lo doloroso que fue para nosotros esta situación, costó bastante, pero el dinero se consigue, la vida no”.

La conversación llevó a don Argelio a comentar que... “A los 56 años ya me considero una persona madura, con experiencia. Creo que mi vida ya está realizada. Seguiré trabajando mientras Dios me dé esas fuerzas para hacerlo. Esto me da más vida, haciendo cualquier cosa en la naturaleza. Creo que mi familia merece lo que tiene, y eso es lo que busco. Mis hijos ya están al frente de los negocios, es mi herencia”, meditó.

¿Y SU EQUIPO?
Pero hablar con Argelio Sabillón y no preguntarle por su equipo favorito era imposible porque se le relacionaba mucho con un club...

“Yo sigo siendo del equipo que nunca pierde, el de los árbitros, porque empate, gane o pierda alguien siempre les pagan. Recuerde que yo jugué en Marathón, pero no por eso significa que yo tenía esos sentimientos. Santa Bárbara se caracterizaba por ser olimpista, estaba Mon Paz (Qddg) y por eso era lo que lo tildaban a uno como olimpista. El arbitraje me hizo separar esas cosas, y aplicar el reglamento.

Antes de ser árbitro me gustaban Olimpia y Marathón, acá hay muchos aficionados de los verdes también”.

Eso sí, recalca que “ya dentro de la cancha yo siempre apliqué el reglamento”, culminó entre risas. Después fue momento de ir a darle de comer a sus peces y de alimentar a su tigrillo, esa es su vida, así quiere retirarse.

¿Favorecía a Olimpia? “Conmigo fue campeón Real España, Motagua, Olimpia y Marathón. Si es cierto que me vinculaban con ese club era porque tiene mucha afición y el árbitro principal de los juegos importantes era yo, los otros no tenían mucha relevancia en ese aspecto”.

ALGO MÁS

SU FAMILIA: Lo más importante de mi vida.

EL ARBITRAJE: Si muriera y volviera a nacer, sería árbitro otra vez.

HONDURAS: El país más bello del mundo.

FÚTBOL: Un deporte apasionante.

PASATIEMPO: Jugar fútbol.
EL MEJOR PORTERO: En Honduras Belarmino Rivera y Noel Valladares, afuera Iker Casillas.

EN UN MOMENTO

¿El partido que más recuerda?
Dirigí en Nueva Zelanda el partido ante Sudáfrica, fue algo grandioso porque para pisar el terreno de juego había que fumigar los zapatos.

¿Cómo es un día en su vida?
“Mi día es completamente relajado. Sin presiones de nombrar a un árbitro. La mente está más suelta para poder pensar en lo mío”

SU PERFIL

Nació en: Santa Bárbara.

Fecha de nacimiento: 30 de enero de 1957

Edad: 56 años.

Estado civil: Casado.

Hijos: 3, dos mujeres y un hombre.

Retiro: 20 noviembre de 2002.
Grandes logros: Estuvo en cuatro Copas de Oro, además de ser central en siete finales de la Liga Nacional y en cuatro como asistente.

Además:

¿Recibía sueldo en la comisión?
“No, desde el secretario hasta el presidente, ninguno recibía nada por el bajo presupuesto”.

¿Lloró en su adiós?
“Claro que sí, tantos recuerdos y partidos de final que dirigí. Allí estaba mi familia, mis compañeros y mucha gente que me quería, solté unas lágrimas”.

¿Alguna vez quisieron sobornarlo?
“Una vez en el partido Palestino y Atlético Indio llegó un dirigente al camerino a decirnos que alguien quería platicar con nosotros, le dijimos que sí y nunca llegó, eso fue lo único”.

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