La columna de Salvador Nasralla sobre la corrupción en el fútbol hondureño

Columna<p>El periodista deportivo se refiere al sistema corrupto en las entes del país.</p>

Salvador Nasralla escribe su columna para DIEZ todo los lunes.
Salvador Nasralla escribe su columna para DIEZ todo los lunes. */
Salvador Nasralla

El fútbol no es la excepción dentro del sistema corrupto en el cual está inmersa nuestra sociedad.

Es corrupto el que se confabula con los porteros de los estadios y les regala en efectivo una cantidad inferior a la que cuesta la entrada para que lo dejen ingresar a él y a sus familiares sin entregar ticket. También cuando se permite ingresar a cambio de una “mordida” a una persona con sus guardaespaldas simplemente porque tiene una alta posición en el Gobierno o es un reconocido político.

El presidente del Atlético Choloma denunció en abril pasado que árbitros le pidieron dinero para no perjudicar a su equipo durante el Torneo que acaba de finalizar.

El director técnico y diputado al Congreso Nacional que entrenó a los cholomeños también presentó ante la justicia deportiva una lista de árbitros tarifados que según él reciben premios en producto o en dinero en efectivo para favorecer o perjudicar a determinados equipos.

Pavón habló de regalos, de pasajes de avión, de hospedaje en buenos hoteles o prebendas que se encuentran en los cuartos de algunos árbitros la noche previa a los partidos.

Otros nazarenos más discretos reciben el dinero o artículos a través de intermediarios quienes en algunos casos no les entregan las cosas y son denunciados.

Hay corrupción cuando se permite inscribir a futbolistas en un torneo después del término legal, o a extranjeros que no tienen sus papeles al día.

Denuncia que gerentes ofrecen dinero a entrenadores a cambio de hacer un planteamiento perdedor para el club que dirigen.

Algunos árbitros decentes se han retirado ante tanta perdición pero otros alegan necesidades familiares que los hacen aceptar favores o regalías para ayudar a un club y así resolver su problema personal.

Edwin Pavón presentó el reclamo y lo sano sería conocer los nombres y apellidos de los árbitros y dirigentes que denunció y quiénes son los encargados de comprobar si la denuncia tiene o no asidero legal para tomar medidas.

Es corrupción que a los equipos se les mida con distinta vara a la hora de castigarles su condición de local por desórdenes causados por su afición como aconteció con el revocado castigo que le había sido impuesto al Olimpia para su juego de la Gran Final.

En el fútbol hay corrupción como en todos los entes del Estado de Honduras y se observan en los procedimientos, reparto y traslado de fondos para los pobres, robo de combustible, comisión para compras en una ferretería, comisión para que al proveedor le salga rápido el cheque, propina para no hacer fila, e incluso para que la Corte Suprema de Justicia interprete decisiones apartadas de la ética y la moral.

Somos un país corrupto desde las entrañas de nuestra forma de ser pero estoy seguro que con la inculcación de valores la vamos a eliminar a partir de 2014.

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