Carlos Pavón: "Yo era un troncazo, se los lo juro, era un troncazo, troncazo"

El exjugador hondureño reveló que en sus inicios no podía ni parar una pelota y que tuvo que trabajar mucho para perfeccionar sus habilidades.

Carlos Pavón relató cómo fueron sus inicios en el Real España, donde triunfar no fue fácil para él.
Carlos Pavón relató cómo fueron sus inicios en el Real España, donde triunfar no fue fácil para él. *
Redacción Diez

Carlos Pavón dio una entrevista a la sección de podcast de "Detrás del Balón" de Univisión en Spotify y acá resaltamos esta segunda parte, donde revela que en sus inicios no era tan talentoso con la pelota.

Asimismo, el exdelantero de la Selección de Honduras, dio a conocer quiénes eran sus grandes ídolos en el mundo del fútbol.

"Mi ídolo en ese entonces era Caralampio Vallejo, Richardson Smith y Mauricio Fúnez, eran tres personas diferentes. El primero era un crack, hacía cosas maravillosas con el balón, pero era flojo para entrenar y eso lo desechaba, admiraba su talento, el hacía los goles y marcaba diferencia, esas cosas me fortalecieron".

Ver también: Las impactantes confesiones de Carlos Pavón sobre su infancia

Pavón habló de sus debilidades y grandes fortalezas como jugador. Y fue más que sincero en esta entrevista.

"Gracias a Dios nací con la fortaleza de mi salto, sin embargo tenía esa virtud, pero no sabía cabecear y resulta que en la sede había un péndulo, entonces vine y agarré una pelota, la amarré con un lazo y era mi pan de cada día", contó.

"La Sombra" relató también sus inicios como jugador, donde no tuvo problemas en afirmar que no era el mejor con la pelota.

"Yo vivía en la casa club y no tenía nada que hacer porque estudiaba en la noche. Yo era un troncazo, se los lo juro, troncazo, troncazo y mis amigos que me conocen de chico sabían que no podía parar una pelota porque me rebotaba en las espinilleras. Yo sabía que esa era mi debilidad, entonces estaba ese péndulo y un muro, mi tarea era agarrar la pelota con la izquierda y le pegaba fuerte y la controalaba, eso hacía a diario: Tocar y pararla, derecha e izquierda, saltar, saltar, saltar y cabecear y así fui perfeccionando mis fortalezas y es lo mejor que puede tener un ser humano porque tenemos muchas capacidades, pero hay que perfeccionarlas".

"La Sombra" mencionó su paso por el Olimpia, donde las cosas no se le dieron, pero luego conoció a Sergio Amaya, que era dirigente de Real España y un escauteador que se lo terminó llevando al equipo de San Pedro Sula.

"Mi primera pretemporada, el entrenador nos llamó a todos y comenzó a hablar y alabar jugador por jugador, los mencionó con nombres a todos y de repente me menciona y dijo 'por ejemplo este negrito, cómo es tu nombre', dijo y le respondí que Carlos, entonces siguió 'este negrito no va a jugar conmigo porque parece pavo real, salta para allá y para acá, conmigo no vas a jugar, luego me di cuenta que le molestó que Segio Amaya me llevara al equipo".

Y agregó sobre el tema: "Me dio tristeza y frustracion, sentí ganas de llorar en ese momento, pero mis compañeros me dijeron que trabajara y que el momento iba a llegar, desgracadiamente para él (entrenador) no le fue bien en el torneo y se fue, llegó el DT que me hizo debutar e hice un gol en el clásico con Marathón en el torneo de Copa en el 93, entonces ahí inició todo".

FOTOGALERÍAS

Mas Noticias