Cristopher Batiz, el pequeño crack que deslumbra en San Pedro Sula

Cristopher Josué Batiz, es una de las mayores promesas del fútbol hondureño, tiene ocho años y posee una zurda prodigiosa. Esta es la historia de este niño sampedrano.

Emma Ramos

Es zurdo, porta la diez en su camiseta y es el máximo goleador de su equipo. No, no es Leo Messi, pero sí es un gran admirador de él.

Cristopher Josué Batiz Miguel es un niño sampedrano de ocho años y actualmente uno de los grandes goleadores y promesas de las Ligas Menores en Honduras.

Cristopher Batiz juega con ‘Centuriones’ y registra 76 goles en 18 partidos en lo que va de esta temporada 2019/20. Mantiene a sus observadores atentos en cada encuentro por sus habilidades con la pelota y hace que su nombre suene más allá de los 90 minutos.

Actualmente tiene un promedio de cuatro goles por juego y el año anterior fue el máximo artillero de su categoría con 43 anotaciones y tal parece que podría continuar siéndolo en este campeonato.

Centuriones, equipo de Cristopher Batiz en Liga Menos de SPS. Foto: Neptali Romero

Sus inicios en el balompié fueron con cuatro años en el equipo Honduritas, un año después se unió a la academia Centuriones y desde entonces su padre cuenta que lleva en su registro más de 400 goles en partidos oficiales.

Batiz es el menor de cuatro hijos que nació del amor entre Hilde Batiz y Sandra Miguel. Su padre lo acompaña a todos sus juegos y con su celular busca capturar cualquier jugada o gol que casi siempre realiza.

La familia Batiz Miguel.

Su madre por su parte es docente y enfermera por lo que no puede acompañarlos, sin embargo, cuando puede se une para ver a su hijo deleitándose en la cancha.

“Yo creo que nació con eso. Dentro de la casa pasa con la pelota de arriba y para abajo quebrando de todo un poco. En la familia han habido grandes jugadores, pero solo un sobrino (Melvin Batiz) llegó con Real Sociedad a primera división”, expresó don Hilde, además comenta que cuando estuvo en un campamento de la Fundación Marcet de Barcelona, “estaba entrenando con la U-8 y lo mandaron a la U-12 por su madurez”.

Su rutina es de un niño normal confiesa don Batiz, “se levanta, hace su aseo para irse la escuela, luego a casa a almorzar, se pone a jugar en su Playstation FIFA19 o en la computadora, en las tardes se pone a jugar fútbol en el patio, los martes y jueves le toca entrenar para llegar bien los sábados que son los partidos".

Sin embargo, sus padres quieren que su pequeño mantenga el estudios a su lado, “yo me siento feliz, pero quiero que estudie, así como me decía mi mamá que el fútbol no es todo en la vida así que siempre mantengo eso, primero el estudio, porque si se golpea (lesiona) al menos ya está preparado”.

Actualmente Cristopher cursa el tercer grado en la escuela Elmo Bográn y mantiene excelencia académica, si sus notas bajan “no juega y como sé que le gusta se mantiene”, sentencian sus progenitores.

Aunque don Hilde y doña Sandra dicen que no les importa a qué equipo de la Liga Nacional de Honduras pueda llegar su pequeño crack, confiesan que a Cristopher le gustaría vestir la playera del Olimpia.

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