José Mourinho se pronunció nuevamente sobre el polémico episodio que se vivió el martes entre Benfica y Real Madrid. Durante una charla con el canal oficial del club portugués, el entrenador admite que ha sido complicado gestionar emocionalmente todo lo ocurrido.
"El partido fue realmente exigente en todos los aspectos. Hasta el minuto 50 fue un partido de máximo esfuerzo, tanto físico como táctico, y de la concentración que requiere un partido de ese nivel", dijo Mourinho, acerca del estado físico de los suyos tras medirse a los blancos.
"Pero también debo reconocer que desde el minuto 51 hasta ahora, y con esto no termina nuestra conversación, no ha sido fácil gestionar emocionalmente lo ocurrido y lo que sigue ocurriendo. Pero mañana hay un partido importante, que para nuestras ambiciones y sueños es fundamental ganar, y tenemos que concentrarnos e intentar jugar al máximo nivel", sostuvo.
Vinicius denunció ante el árbitro que el argentino Gianluca Prestianni le dijo un insulto racista, tras marcar el único tanto con el que Real Madrid se impuso en la ida de playoffs en el Estadio Da Luz.
Mourinho habló con los dos protagonistas de la polémica, explicando que cada uno le dio su versión de los hechos. "He optado por ser equilibrado, en este mundo del fútbol son cosas que ocurren en el campo", apuntó.
En lo puramente deportivo, el Benfica recibe este sábado al AVS por la jornada 23 de la liga portuguesa. Las águilas marchan en el tercer lugar de la clasificación con 52 puntos, solo superado por el Sporting de Lisboa que tiene 55 y el líder Porto que cuenta con 59 unidades.