El Real Madrid derrotó al Rayo Vallecano 2-0 y castigó su valentía con goles de Álvaro Morata y Sergio Ramos, en un duelo que duró 17 minutos, el tiempo que tardó en ser expulsado el capitán madridista.
Álvaro Morata disfrutó de su gran oportunidad. Sin Higuaín sancionado, Mourinho decidió dar un tirón de orejas a Benzema. Banquillo y ni un minuto. Los dos nueves quedaron señalados ante el Manchester United y el beneficiado fue el canterano. No lo desaprovechó. El primer balón que tocó, cuando se llegaba al tercer minuto de juego, lo mandó a la red. A placer. Tras una jugada de Özil con pase atrás.
El Real Madrid atropelló al Rayo de inicio. Kaká disfrutaba de uno de esos partidos en los que sabe brillar, con más sitio para correr, sin marcajes férreos. Perdonó el segundo a los seis minutos y a los trece marcó Sergio Ramos. A balón parado. Cabeceando con potencia pese a ser agarrado en claro penalti de Javi Fuego.
De golpe se convirtió en protagonista el capitán del Real Madrid. En un solo minuto se fue a la ducha. Una falta a Baptistao y en la siguiente jugada una mano que cortó un centro. El Real Madrid tenía por delante 73 minutos en inferioridad numérica y mucho cansancio acumulado en sus piernas.
Es raro no ver aparecer en el Bernabéu a Cristiano. Demostró el portugués que no es una máquina y que los esfuerzos pasan factura. Asistió como espectador al segundo acto.