Un amor incondicional por la H: Viajó dos días desde Tijuana para ver a la Selección de Honduras

Helmo Crespo, un hondureño que reside en México, viajó a San Pedro Sula para ver a la bicolor en este partido ante Estados Unidos.

Gustavo Roca

El amor por el fútbol traspasa fronteras y no digamos por una selección nacional. Por ver un juego de fútbol de tu país haces locuras y se gasta mucho dinero pero te queda la satisfacción que como aficionado lo diste todo.

Este es el caso del hondureño Helmo Crespo, un fanático a la “H” que en un accidente de electricidad hace 34 años perdió sus dos brazos, pero eso no es impedimento para coger un bus y recorrer más de cuatro mil kilómetros y ver a la Selección de Honduras.

Helmo es catracho de corazón pero lleva varios años viviendo en Tijuana, México, donde se gana la vida trabajando en un taller de catalizadores, según contó a DIEZ.

Estaba parado en una esquina en las afueras del estadio Olímpico porque esperaba a sus amigos con los que entraría al estadio. “Me dijeron que estuviera aquí y no me muevo. Llevo media hora aquí”, decía mientras preguntaba la hora (4:36 pm).

El amor de Helmo por la Selección de Honduras lo hace viajar e incluso, perder días de trabajo para regresar a su patria y mirar a sus guerreros.

“Salí desde Tijuana a las 10 de la mañana el sábado y hasta ayer llegué, en puro autobús, tengo que regresar el viernes porque tengo que ir a trabajar, solo así se puede. Soy un aficionado de corazón con mi selección. Toda la vida he apoyado a la H”, decía.

Luego explicaba cómo perdió sus brazos, algo con lo que ha aprendido a vivir. “Mis brazos los perdí hace 34 años en un accidente de electricidad. Nadie está exento que le suceda un accidente, pero la cosa es levantarse y no quedarte tirado, es de tenerle amor a la vida”.



Don Helmo no dejaba de mirar cada autobús que pasaba viendo si sus amigos venían en uno de ellos. “Siempre vengo al estadio a ver a mi selección”, nos contaba.

“Mi trabajo es muy complejo, la gente me pregunta cómo hago. Mi patrón tiene un negocio de compra y venta de catalizadores. Mucha gente se tira a dar lástima porque quieren, querer es poder, la vida es difícil pero si te pones a esperar a que las cosas lleguen nunca va a suceder, hay que llevar la vida con dignidad pero lo que más deseo hoy es pegarle a los gringos hoy”, expresó con respecto a su trabajo.

Contó que luego del partido tendrá que partir nuevamente hacia Tijuana, pero antes dejó un mensaje. “Lo que más deseo de corazón y por amor a mi selección es ganarle a Estados Unidos aunque sea por la mínima diferencia, pero queremos esos tres puntos en casa”.

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