Legionarios

'Mi corazón pide jugar con Honduras”

Andy Najar habló con DIEZ en exclusiva. Posó con la camisa de la Bicolor.

2010-07-26

Andy Najar no conocía nada de Washington. La nueva estrella del DC United tiene una agenda muy apretada, pero DIEZ lo invitó a darse un paseo por los parques históricos de la capital de Estados Unidos.

Andy está viviendo en los Estados Unidos. Nos cuenta que antes viajaba en metro para ir a los entrenamientos, pero ahora anda en un carro del año.

La historia de Najar parece de esos cuentos mágicos de Disney. Apenas tiene 17 años y dice que tiene los pies bien puestos sobre la tierra. Sobre si jugará con Honduras o Estados Unidos. Andy nos lo cuenta en esta entrevista exclusiva. Comencemos...

¿Si usted fuera periodista cómo iniciaría una entrevista con Andy Najar?
Ja, ja, ja. No sé por dónde empezaría, pero pregúnteme lo que desea.

Usted es un chico de 17 años, pero en la cancha parece que tuviera 25 y con mucha experiencia. ¿Cómo explica eso?
Fíjese que todos mis compañeros del DC me lo comentan y me dicen lo mismo. Dicen que parezco un experimentado de 22 ó 23 años y que soy otro dentro de la cancha con las cosas que demuestro. Yo sólo trato de hacer lo mejor.

Usted es el hombre del momento en el DC United, ¿cómo puede definir este maravilloso momento que le está pasando?
Estoy muy contento y mi familia ni digamos. Todo lo que estoy haciendo y por lo que me está pasando en mi vida nos tiene muy feliz. Estoy agradecido con Dios por todo lo que me está pasando aquí en Washington.

¿Realmente usted se lo cree todo esto que le está pasando?
Sí, me lo creo porque todo esto que me está sucediendo es por obra y gracia de Dios y por el sacrificio que he hecho en todo este tiempo.

¿Qué recuerda de su primer partido en la MLS?
-Los ojos del Chico Maravilla de Santa Cruz de Marcovia comienzan a brillar, se lleva las manos a la cabeza y dice: “Esa vez no dormí nada, fue un lindo día cuando me notificaron que iba a jugar. Era el primer partido de la temporada y fue contra el Kansas City, pero siempre me decía en mi mente: ‘estoy bien, estoy bien’”. Le voy a confesar que cuando entré a la cancha me puse un poco nervioso. Era mi primer partido como profesional, pero en los siguientes juegos me fui acoplando lo más rápido posible.

¿Qué diferencia hay de ese chico que jugó nervioso al actual?
Ahora miro las cosas diferentes. Antes tenía miedo, pero ahora me siento con más confianza.

¿En Honduras nos preguntamos por qué no habla mucho en las entrevistas. Le tiene miedo a las grabadoras?
-Andy deja escapar una sonrisa, mira con atención el “The National Mall”, pues es la primera vez que conoce este hermoso lugar: “Ja, ja, ja, es que desde siempre he sido muy callado. No fui un niño problemático y desde que existo en esta vida he sido así. Soy tímido. No me gusta hablar y soy muy resumido con lo que voy a decir”.

¿Cómo se describe como jugador?
Cuando estoy en la cancha me transformo en otra persona. Soy otro, pero siempre para el bien del equipo y espero seguir por este camino.

-El 14 del DC United es respetado y querido en Washington. La gente detiene a Andy Najar en las calles para pedirle un autógrafo. Dos hermosas mujeres nos piden permiso para interrumpir la entrevista, pues desean tomarse una foto. “You are so cute Andy ” (eres tan hermoso Andy), le dicen y Najar se pone rojito como un tomate.

¿Cómo sería su partido perfecto?
Que el equipo juegue bien y echándole ganas. El fútbol es una pasión y debe llevarse en el corazón. Y desde luego anotar goles.

¿Cómo es su comportamiento con sus compañeros?
Soy bromista y me gusta pasarla bien.

¿Eres el jodión del grupo?
Ja, ja, ja, así es. Me gusta pasarla bien, pero aclaro que no me gustan las fiestas. Prefiero estar en casa. En el camerino ponen música en inglés, pero siempre la quito y pongo música de punta. Ellos se preguntan qué música es y a veces bailo para que la conozcan.

-Andy no deja de ver el lago y el monumento de Lincoln Memorial que tenemos enfrente… pero llegaba el mejor momento de esta entrevista. Agárrense y pónganse cómodos.

¿En Honduras quieren saber si es verdad que se va a nacionalizar para jugar con los Estados Unidos?
Yo no sé de dónde han sacado eso. Conmigo nadie ha hablado de eso, como ha salido en otros medios. Por ahora estoy enfocado en mi equipo. Por ahora voy a esperar y no quiero tomar las cosas a las carreras. Vamos a esperar.

¿Sinceramente, aquí entre amigos, qué le dice su corazón sobre todo esto?
Mi corazón me dice que debo jugar para Honduras, pero les pido que me tengan paciencia. El tiempo lo va a decidir todo y que siempre me apoyen. No me malinterpreten. Quiero aclarar que el hecho de que no me haya decidido, no quiere decir que no quiera jugar con Honduras. Vengo comenzando y este es mi primer año como profesional.

Lo veo muy seguro de lo que dice, pero me imagino que en su casa hay tremendo problema por eso.
Ja, ja, ja. Ellos me apoyan y me dicen que tome la mejor decisión para mi carrera. Vamos a ver qué decisión tomamos.

Otro tema… El otro día le tocó enfrentarse al Milan de Italia, ¿qué sintió al codearse con jugadores tan famosos?
Fue uno de mis mejores momentos. Enfrentarse con Ronaldinho y Pato. Fue una gran experiencia, ese partido lo viví con mucha alegría. Aprendí mucho de ellos.

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¿Por qué se identifica tanto con los chicos de la cantera?
Es que imagínese, yo inicié el año pasado en la Academia del DC United. Comencé en la Sub-16 y era lateral derecho, pero yo les decía que era delantero, pero en ese momento nada más me mordía los dientes y luchaba por jugar. Quería ser delantero. Ya en la Sub-18 me pusieron de delantero, ahí anoté nueve goles. Salí de la cantera y eso no se olvida.

¿Conserva los tacos con los que debutó?
Ya no los tengo. Se los regalé a mi hermano y ya los destruyó ja, ja, ja.

¿Se siente tocado por alguna varita mágica? ¿Qué porcentaje de suerte ha jugado en su caso?
A Dios es a quien le agradezco esto que me está pasando. En la vida sólo hay una oportunidad y hay que aprovecharla al máximo. Cuando vine a este país no iba a la iglesia y no me salía ninguna oportunidad. Entonces ahora me acerqué a Dios y todo está bien.

¿Cómo le hace para tener ese equilibrio con la fama. No le da miedo marearse?
Me da igual no tener o tener. Mi código es no creerme más que nadie. No quiero caer en el mismo error que caen la mayoría de los jugadores.

¿Aquella vez que jugaron ante el Milan, usted le miraba el apellido a los jugadores o no?
Por ratos los miraba. Quería aprender de sus jugadas y de su experiencia. Quedaba viendo mucho a Ronaldinho. Cuando los miraba y quedaba sorprendido.

-La entrevista llegaba a su final, tuvimos unos minutos para pasear por los parques históricos de Washington. El hondureño se asombró con tanta historia. El sol empezó a reposar. La Casa Blanca de Barack Obama nunca había brillado tanto. Muy cerca tenía a una gran estrella de nombre Andy Najar.