Allans Vargas sobre su padre: "Ahora mis triunfos son dedicados a él"

El futbolista del Real España se reunió con DIEZ en la cancha donde dio sus primeros pasos en el fútbol y a la que visita cada domingo.

Nelson Hernández

El sol ha quemado el pasto y ahora la tierra predomina en las canchas del Complejo Majoncho Sosa de la colonia Montefresco y que colinda con la San José V, lugar donde creció el futbolista del Real España, Allans Vargas.

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El defensor charló con DIEZ y contó aspectos que muy pocos conocen. Además abrió su corazón y relató los momentos más significativos de su vida: ¿Cómo se hizo central?, ¿Por qué le dicen "Chapeta"? y más cosas que aquí les presentamos.

"Me trae muy bonitos recuerdos. Aquí empecé a jugar ligas burocráticas federado, ahora jugando de manera profesional siempre vengo. La gente me saluda, me siento bien viniendo a la cancha donde crecí", empezó diciendo.

"Nunca pensé que iba a llegar a un equipo de Liga Nacional. Gracias a Dios me puso en el camino y pude lograrlo", agregó.


Allans Vargas no olvida de dónde vino y se mantiene cerca de su gente.

Esa zona de San Pedro Sula ha sido considerada peligrosa históricamente y Allans lo reconoce.

"Aquí era muy conflictivo, hoy en día es más calmado y puedes caminar tranquilo por las calles. Hay amigos que ya no están, a algunos los mataron, otros se fueron para Estados Unidos. Los amigos que todavía tengo aún juegan conmigo."

Vargas agradece los consejos de su padre y el apoyo de sus amigos que no lo indujeron al mal camino.

"Mi papá siempre me lo decía. Nos dejaba venir al campo desde pequeños, nunca nos dijo que no. El que se arruina es porque quiere y nos decía que si alguien nos ofrecía algo iba a depender de nosotros si queríamos agarrar el vicio. Gracias a Dios tuve unos amigos que nunca me ofrecieron nada, ellos hacían sus cosas pero lejos de mí."


Don José y su hijo en una fotografía tomada en 2016.

El jugador aurinegro admitió que no se veía como deportista de alto rendimiento pero después su mentalidad cambió totalmente.

"Cuando veía fútbol no se me pasaba por la mente que iba a ser un jugador de primera división. Cuando empecé a jugar en el torneo colegial me metí esa meta en la cabeza. Luego llegué al Real España y estaba el profe Erick Gallegos, él me aceptó y me pidió los papeles y logré quedarme. Después en infantil le fui tomando cariño porque uno la defiende pero en primera se le tiene más amor a la camisa. He pasado todas las categorías desde 2009 que llegué al equipo hasta Primera División, afirmó el zaguero.

ORIGEN DEL APODO "CHAPETA"

"Eso fue en el colegio. Yo tenía una hebilla muy grande y me decían: ¡qué gran chapeta andás! y así me quedé con ese apodo."

Antes de consolidarse como defensor central, Allans Vargas reconoció que era delantero y le iba muy bien.

"Era delantero, en el colegio pero el profesor me pidió una vez que lo ayudara jugando de central y así fue como me fui adaptando y me quedé con ese puesto. Me han dicho que soy un central con técnica. Soy alto, no tan lento y con un poco de técnica," confesó.


En sus brazos lleva grabado los nombres de sus dos pequeños hijos.

"Me tocó esperar bastante para poder debutar. Cuando lo hice cometí un penal después me expulsaron y no seguí jugando mucho. Luego dije en mi cabeza que el día que me vuelvan a meter no lo iba a soltar y allí me iba a quedar siempre y hasta hoy lo he cumplido."

Pese a que ahora se codea con los grandes futbolistas de la Liga Nacional, Vargas cuenta qué sucede en las ligas burocráticas donde la calidad abunda.

"En los barrios están los mejores jugadores. Siempre vengo a ver los partidos que juegan los domingos, hay cipotes con talento. Para mí es un orgullo que varios jugadores se den la oportunidad de irse a probar a algún equipo como yo lo hice. Me sensibiliza ver a la gente de mi barrio. Gracias a Dios he ayudado a varias personas pero nunca con la intención de creerme más que alguien," continuó.


Sus orígenes no los olvida y comparte la alegría de la gente de su sector.

SU MOMENTO MÁS DURO CUANDO SU PADRE FALLECIÓ

El año anterior, don José Lucio perdió la vida a causa de una enfermedad. Siendo uno de los pilares más importantes en la carrera de Allans Vargas pero se llevó la satisfacción de ver a su hijo conquistar muchos logros.

"Me afectó bastante, no mucho en lo futbolístico. Él me vio debutar y ser campeón jugando. Gracias a Dios se me dio y él aún estaba con vida cuando lo logré. No tengo nada que reprocharle porque me apoyó en todo, eso le agradezco," expresó.

"Yo le daba aliento, él me decía que no me preocupara que iba a salir de eso. Cuando estuvo enfermo pude ayudarlo cuando más lo necesitó, ahora mis triunfos son dedicados a él."


Allans no pudo contener las lágrimas cuando recordó a su padre.

FUE PARTE DE LA HISTÓRCA SUB-23 EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE RÍO 2016

Aunque no contó con procesos de selecciones menores, Allans Vargas fue incluido en la nómina de la sub-21 y sub-23.

"No fui parte de ninguna selección menor, solamente el profesor Carlos Tábora me convocó a la sub-21 con la que fuimos campeones del torneo centroamericano. Después fui tomado en cuenta por sub-23 con (Jorge Luis) Pinto," mencionó.

"El logro de los Olímpicos fue algo inolvidable, lo disfuté mucho. Teníamos un grupo muy unido, nos llevábamos bien. Fue muy lindo enfrentarse a Neymar pero en mis objetivos está enfrentar a otros. Me dijeron que mucha patada le pegué pero así es mi forma de marcar," manifestó.

Ahora el zaguero de 25 años tiene metas personales que lo sitúan en el extranjero, lo que espera lograr en un futuro cercano. En su cuerpo lleva grabado los nombres de sus hijos, Aleem y Allans Jr, además del recuerdo que le dejó participar en la justa olímpica de Río 2016.


En su pierna se tatuó el símbolo de los Juegos Olímpicos Río 2016.

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