Jorge Álvarez: Forjado en el barrio, joya olimpista y admirador de Amado Guevara

El volante del Olimpia vive un momento de ensueño en la Liga Nacional donde está a punto de su jugar su primera Gran Final durante su corta carrera.

Carlos Castellanos

Nacido en una cuna muy humilde, en la colonia Nueva Esperanza (al norte de Comayagüela, Distrito Central) donde dio sus primeros pasos en el balompié. Jorge Álvarez, vestido con una camisa blanca rayada, con jeans y una gorra azul, salió de su casa mientras esperábamos por él para contar su historia.

Jorge Benguché y su motivación para ser futbolista profesional

Presionado por su padres y sin tener un futuro claro dentro del fútbol, Álvarez emprendió su camino en este deporte sin pensar que un día su talento llegaría a crecer y hoy ser uno de los futbolistas revelaciones de la temporada.

Sonriente y con la humildad que lo caracteriza, Jorge nos llevó al campo de su colonia, uno de pura tierra. Posteriormente nos trasladamos al sector de La Vega (Comayagüela) lugar que según recuerda, de niño jugaba las famosas potras y donde se formó en medio del polvo, lodo y las piedras que eran obstáculo para dominar el balón.

"Aquí es donde di mis primeros pasos jugando en medio del polvo y lodo, pero eso no importaba. Aquí de niño uno jugaba lo que quería, todo era andar detrás del balón, golear y divertirse", comenzó a contarnos.

Curiosamente, el volante del Olimpia y que está a punto de jugar su primera gran final en en la Liga Nacional, se formó en el equipo llamado Valencia pero no fue por sus virtudes futbolísticas, sino por presiones de sus padres que buscaban algo más para su pequeño.

"Mi papá me llevó llevó a esa institución para presionarme con los estudios e íbamos a la cancha de la colonia Alemán (ubicada en Comayagüela), que era donde entrenábamos y luego veníamos a jugar aquí a La Vega. Tenía siete años cuando comencé a venir a jugar", recuerda.

Jorge Álvarez es de raíces humildes y con su personalidad así lo demuestra. Fotos Ronal Aceituno

Siendo el menor de los Álvarez, Jorge recuerda que en su casa siempre habían un balón de fútbol y que jugaba con sus hermanos en la colonia Nueva Esperanza, "desde pequeño me ha gustado el fútbol. Mi papá y mi mamá siempre me han presionado y ayudado mucho en esto del fútbol", relata.

Mientras el tiempo transcurría, el sol comenzaba a calentar en la capital y los recuerdos venían a la mente del jugador merengue. "Cuando estaba en la categoría 'zancudo', uno ni sabía en qué posición jugaba pero me acuerdo que ese torneo terminé de goleador. Yo jugaba de todo, de volante, a veces de defensa y es una anécdota bonita porque uno no tenía el conocimiento que tiene ahora".

Luego de un proceso en la categorías menores del Valencia, Álvarez fue demostrando su buenos dotes con el balón y fue ahí donde por primera vez fue llamado a una selección menor.

"Poco a poco fui ascendiendo de categoría y llegó el momento en el que me convocaron a una selección sub-15. Fue cuando ya todo se comenzó a poner profesional, tuve que esforzarme cada día más para aspirar a algo".

Desde muy pequeño dio sus primeros pasos en una cancha de polvo y lodo. Fotos Ronal Aceituno

Durante su proceso de crecimiento, este juvenil compartió muchas batallas con otros jugadores que hoy también tuvieron el éxito de militar en el máximo circuito.

"Aquí vi jugar a varios jugadores: Carlos Pineda, Kilmar Peña, Alex Barrios, Eduard Reyes, Sendel Cruz, a ellos ya días los conozco y también nos enfrentamos en estas canchas. Cuando nos reunimos en la selecciones a veces recordamos y nos reímos. Dios nos ha bendecido de la mejor manera".

EL COSTO DE LA CARRERA
Como muchos jugadores en la Liga Nacional, Jorge Álvarez no nació en cuna de oro pero tuvo el apoyo de sus padres y de su familia para emprender ese largo camino en el fútbol.

"Me ha costado mucho, mi familia ha hecho un sacrificio bárbaro, en todo momento me apoyaban. Lo sábados venían a verme jugar, los días de entreno mi mamá salía de trabajar y me iba a cuidar. Eso ha sido un esfuerzo muy grande que ellos han hecho y gracias a Dios poco a poco vamos recompensando ese esfuerzo que hemos hecho todos", comenta.

El volante sueña con levantar la Copa de Campeón en su primera final con Olimpia. Fotos Ronal Aceituno

A pesar de emerger de una casa muy humilde, Álvarez confiesa que jamás tuvo que sufrir situaciones extremas en su vida. "Sí hubo momentos difíciles pero no al punto de aguantar hambre porque mi papá siempre ha sido un luchador, un guerrero por la familia y nos ha tenido no bien, pero tampoco mal. Mi papá (José Franklin Álvarez) trabaja de jefe de bodega en una droguería y mi mamá (Gladys Yaneth Rodas) de aseadora en un colegio".

UN MOMENTO QUE LO HA MARCADO
Durante su paso por los Lobos de la UPNFM, el volante vivió un momento muy duro, pues la familia sufrió la perdida de un ser querido, algo que lo ha marcado en su carrera y lo recuerda con mucho dolor.

"Fue hace poco que estaba en la UPNFM cuando recibí la mala noticia de la muerte de mi cuñada (Hellen Martel Cerrato QDDG) la esposa de mi hermano (José Franklin Álvarez), fue algo que nadie se lo esperaba, muy duro la verdad. Hemos ido tratando de fortalecernos y día a día las cosas que voy logrando se las dedico a ella porque me apoyaba mucho en esto".

Y añade: "Tenía 15 años de vivir con mi hermano, siempre venía aquí a ver los partidos y me apoyaba. Recuerdo que en un premundial Sub-17 estuvo con mi familia en San Pedro Sula. Es algo muy doloroso".


Álvarez se ha convertido en inamovible del esquema de Manuel Keosseián.

Jorge Álvarez vive un gran momento en el presente campeonato, una situación que jamás se cruzó por la mente de su padre.

"Mi papá me dice que jamás se esperaba que fuera a llegar a donde estoy, ya que él metió al fútbol más que todo para presionarme con los estudios pero con el paso del tiempo las cosas han estado llegando y él está muy alegre por esto que está pasando".

Ver el fruto del esfuerzo a lo largo del tiempo trae una gran alegría para el jugador, "es muy emocionante ver que todo el esfuerzo de toda mi familia ha ido mejorando y día a día las cosas se ven mejor. Creo que venir a jugar a Olimpia después de ese paso por UPNFM es algo muy importante porque OIimpia es una institución muy grande y ahora estoy feliz de ir avanzando y estar en mi primera final".

Esta situación es como un sueño del cual no logra despertar el volante merengue. "La verdad no me lo esperaba, después de UPNFM me esperaba un torneo más, ya que tenía a préstamo un año y fue algo que de la noche a la mañana nos dijeron que nos teníamos que presentar al Olimpia y son cosas de la vida. Dios ya me tenía preparado esto".

LA ALEGRÍA MÁS GRANDE
Tras una vida con momentos duros, la luz ha comenzado a llegar y hoy sonríe. "Creo que ha sido este torneo de mucha bendiciones, donde fui llamado a la Selección (mayor) debuté y fue de mucha alegría. La verdad que cuando estaba dando el listado por las noticias y al ver mi nombre emocionó bastante a mi papá, mamá, mis hermanos. La verdad no lo esperaba y fue algo emocionante, mis papás y mi hermano mayor lloran de la alegría. "Tengo que cerrar de la mejor manera el torneo para estar en el lista final de la Copa Oro", remata diciendo.


Jorge Álvarez posee un gran futuro en el fútbol.

TÉCNICOS QUE LO HAN MARCADO
El proceso de formación del jugador a lo largo de su carrera ha tenido que pasar por diferentes entrenadores quienes le han ayudado a ser lo que es y su agradecimiento no lo deja pasar.

"Cuando Dios pone personas en tu camino son para bien y yo creo que desde pequeño tuve muchos técnicos que me ayudaron. La llegada del profesor (Carlos) Restrepo que me hizo debutar, la confianza del Doctor (Salomón) Nazar en la UPNFM, hoy en día el profe (Manuel) Keosseián me ha dado mucha confianza y estoy agradecido con ellos. En las selecciones menores como José Valladares, Carlos Tábora, en Valencia Elio Escalante, Hugo Ramos, Óscar Valladares, profe Cocli Salgado. He tenido buenos entrenadores que me han ayudado para llegar donde estoy".

A pesar de ser dirigido por muchos timoneles y en la actualidad por "Manolo" Keosseián, el más estricto es su propia madre quien lo examina cada vez que disputa un partido de fútbol.

"Mi mamá me regaña cuando juego mal, ella me dice: 'no andabas corriendo bien hoy o diste muchos pases malos'. A veces mi papá se siente a platicar conmigo cuando juego mal, pero mi mamá me regaña, mi papá me pregunta qué pasó y ella no jajaja", comenta entre risas.

Destacado por su talento con el balón, Álvarez como muchos jugadores tiene un referente en su carrera y el suyo es el Lobo Guevara.

"Siempre he admirado a Amado Guevara no importa que haya jugado en Motagua, sino con la clase que lo hacía y era un líder. Siempre trato de identificarme con él".

SUEÑOS POR ALCANZAR
Sin dejar de un lado el sueño que vive en este momento, y claro del capacidad que posee, el número 23 del Olimpia se plantea sus propias metas de cara al futuro.

"A corto plazo me veo campeón, voy a trabajar de la mejor manera para llegar bien, quiero ser un referente en la Selección, terminar de consolidarme en el Olimpia y salir al extranjero".

El mismo jugador nos revela las ligas que admira. "A nivel internacional hay muchas ligas muy buenas que hoy en día los equipos lo están demostrando en la Champions League, como en la Europa League. Me gusta bastante la de España, Italia, Inglaterra, son buenas ligas".


Actualmente, Jorge está estudiando la licenciatura en Educación Física.

SE PREPARA PARA EL FUTURO
La carrera de Jorge Álvarez no solo se ha enfocado en lo futbolístico, sino en la parte académica también. Graduado de Bachiller en Humanidades, el sueño del mediocampista es poder alcanzar una licenciatura y le apunta a la Educación Física.

"Poco a poco me voy preparando, a veces se me complica por el tiempo. Es importante poder ir aprendiendo para en un futuro poder ser un profesor de educación física o preparador físico", cuenta el jugador.

Matriculado en la carrera de educación física en la UPNFM, Jorge Álvarez se quiere capacitar pensando en el futuro. "Llegaron una charlas para posibilidad de entrar a estudiar y la verdad que me llamó mucho la atención, y la quise aprovechar. La carrera del fútbol es muy corta y como dicen hay que tener un plan B después para sobrevivir los siguientes años. La idea es ir aprendiendo nuevas cosas y retos".

Tras muchos desafíos superados, Álvarez ahora se dispone a dar un paso muy grande en su carrera: jugar su primera final en la Liga Nacional, buscar el título de campeón y de esa manera regalarle a sus padres un premio que se merecen por el gran esfuerzo que han tenido en su vida.

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