Mariano Acevedo: "Jugando al fútbol compramos tierras, sembramos palma y está saliendo la sal para el huevo"

En la primera parte del Live con DIEZ en Facebook y YouTube, Mariano Acevedo nos cuenta los detalles de su nueva vida sembrando palma africana. También confesó que le dio coronavirus.

Douglas Orellana

Mariano "Chaco" Acevedo es todo un guerrero dentro y fuera del campo, también un ejemplo de fe y perseverancia. Superó el Guillán-Barré y el coronavirus, ahora se dedica al cultivo de palma africana.

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Desde la comunidad de 36 Guaymas, El Progreso, el ex del Marathón, Olimpia y Honduras Progreso, sostuvo un mano a mano con DIEZ en Live en YouTube y Facebook para contar cómo es un día en su vida lejos de los campos de fútbol.

"En lo que estuvimos jugando al fútbol compramos unas tierras, sembramos palma y como dicen, nos está saliendo la sal para del huevo. Estamos trabajando en ellas", inició contando a DIEZ.

Mariano disfruta su nueva vida, le encanta el pueblo donde vive y estar cerca junto a su familia.

"Aquí uno vive relajado. Ser de aldea, vivir en pueblo es calidad, no es como vivir en la ciudad. Yo tengo casa en la ciudad, pero nunca me gustó vivir allá. Me gusta la aldea", agregó.

Su día a día ahora en las plantaciones de palma

Mientras jugaba al fútbol, Acevedo pensó siempre en su vida después del retiro. Ahorró y compró un terreno en el que sembró palma africana.

"Gracias a Dios supe pensar. Tenemos esas manzanitas de tierra, una casa en San Pedro que la alquilamos e ingresa algo de dinerito. Uno cuando está en el fútbol tiene que saber pensar. Imagínate, no salí al extranjero, pero los pesitos que agarré aquí los tuve que saber administrar pensando en el futuro. Yo sé que hay jugadores que ni casa tiene, es difícil, duro, pero gracias a Dios que me dio sabiduría para pensar y que mis papás siempre me inculcaron que uno debe pensar a futuro. Aquí gracias a Dios para los frijolitos se sacan".

Son 5 manzanas y medias de terreno en las que calcula que tiene unas 600 plantas palma. Se levanta a diario a las 5:30 de la mañana, se alista y emprende camino en una pequeña motocicleta.

Sus plantaciones se encuentran ubicadas cerca de los cambos Timbombo en La Lima, por lo que para llegar hasta allí, tiene que cruzar el río Ulúa en una canoa.

"A veces digo; voy a salir temprano y suelo terminar a las 9 de la noche. Voy en moto, luego tengo que pasar la moto a lancha que cruza por un lazo de lado a lado", recalca.

Luego de 45 minutos, llega al lugar. Allí realiza varias actividades, una de ellas es la de chapear la maleza y el corte de la fruta.

"Me tocó podarla, los cortes cada 15 días y uno siempre saca para los alimentos. Falta abonarla, pero estamos esperando que caiga una buena tormenta para aplicarlo. La palma es cada 15 días, ahorita está saliendo de 5 a 10 toneladas. Uno la corta, la lleva al vagón y al lugar de acopio donde le dan el recibo a uno. Hay beneficios también".

Le dio coronavirus, pero lo superó sin problemas

Con la pandemia del coronavirus, el precio de la palma se ha venido a la baja, pero esto no lo ha detenido.

"Con la pandemia bajó bastante, pero la gente siguió trabajando. Ahorita que me pegó ese virus, les dije que hay que saber sobrevivir, no meterse el miedo en la cabeza. Aquí la gente ha seguido trabajando, no ha faltado la tortilla y estamos bien".

A pesar de la cuarentena en todo el país, Acevedo dice que en su aldea la gente ha seguido con su vida normal y hasta ha tenido tiempo para jugar las potras con los amigos, entre ellos Carlos "Mango" Sánchez y Kevin "Choloma" López.

"Si quiere jugar con los aleros, pues vamos a potrear. El jueves vino el Mango, fuimos a jugar contra Choloma López, lo fui a "pijiar" allá y le dije que me devuelva el reto, ja,ja. Nos llevamos bien con Kevin López".

Acevedo contó que se realizó la prueba de Covid-19 y resultó positivo, pero era asintomático.

"Les voy a decir algo, esa papada ya se regó. La gente cuando ve a alguien con ese virus lo menosprecia, yo como sabía que lo tenía, me ponía una mascarilla y le decía a la gente; no se me acerque porque tengo el virus. Se echaban a reír, más se me acercaban. Es una enfermedad más. Aquí se nos murió el suegro y escuchaba a algunos decir que no pasaran por aquí porque se iban a contagiar y al final todos nos vamos a contagiar, si a alguien le da gripe en la casa a todos les va a dar, así es esa papada. Yo salí positivo, en los papeles decía eso, pero yo siempre dije que estaba sano. En mi mente, cuerpo y fe en Dios siempre dije que estaba sano".

¿Se hizo una prueba para confirmar que ya estaba negativo? "Para qué, si esa papada más bien creo que es pura mentira. Hoy lo estoy viendo diferente eso. Me dieron el tratamiento MAIZ, solo me tomé una pastilla hermano. Si no tenía nada para qué me las iba a seguir tomando. Más bien me puso bolo y como no tenía síntomas, fuego les metí. Si me daba un dolorcito tomaba una ibuprofenono, si me daba un poquito de resfriado una Gripex o Sudafrip con te en las noches y relajado el hombre", cerró.

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