¿Por qué decimos ver monstruos en nuestros juegos favoritos? Los casos de Rockstar: GTA y Red Dead Redemption
La mente humana es el “software” más complicado y difícil de comprender de todos, tanto así que, aunque todos lo tenemos “instalado”, no somos capaces de replicarlo mediante la ciencia y la tecnología, o siquiera de entenderlo en un 100%. Es por eso que, a veces, nuestra propia mente nos juega pequeñas bromas, tratando de hacernos creer que vimos algo que no es real.
Pero para evitar extendernos en este tema tan interesante, vamos a hablar específicamente de los videojuegos, ya que en ellos se ocultan todo tipo de historias extrañas, como ya lo hemos venido viendo en DIEZ cada martes que se publica un artículo relacionado. Pero el día de hoy, veremos algunos casos en los que los jugadores han reportado ver entidades o criaturas dentro de sus juegos, que realmente no existen el código del juego.
Nos centraremos particularmente en los títulos lanzados por Rockstar Games, que son la franquicia Grand Theft Auto, conocida de sobra por los múltiples secretos que oculta en su interior, y la saga de Red Dead Redemption, de hasta ahora solo dos juegos, pero que también esconden uno que otro secreto o leyenda urbana.
Grand Theft Auto: San Andreas es uno de los videojuegos más aclamados de todos los tiempos, con su mundo abierto y la libertad que ofrece a los jugadores. No es de extrañar que, con el paso del tiempo, se crearan todo tipo de leyendas alrededor del título. La más famosa de ellas, era sobre la presencia del legendario Pie Grande, o Bigfoot, dentro del juego, y varios jugadores se dieron a la tarea de buscarlo.
Pero Pie Grande no era real, no existía dentro del juego. Posteriormente, el monstruo fue agregado a Red Dead Redemption, mediante una misión secundaria en el DLC, Undead Nigthmare; pero dentro de San Andreas, no habían ningún Bigfoot. Sin embargo, la paranoia de los jugadores de los tempranos años 2000 solo creció luego de la leyenda, y más “avistamientos” de otros monstruos fueron reportados.
Tiempo después, algunos jugadores reportaron escuchar el sonido de una motosierra cuando paseaban cerca de Panopticon, una locación de San Andreas, para luego ser sorprendidos y atacados por el mismísimo Leatherface, protagonista de la saga de La masacre en Texas, que era muy popular en aquel momento. En ese entonces, grabar la pantalla del juego era más complicado de lo que es ahora, por lo que solo habían dos opciones: o les creías o no los creías, e ibas a investigar por tu cuenta, resultando en que descubrieras que todo era una farsa, ya que Leatherface tampoco está en el código del juego.
Con el estreno de Red Dead Redemption, otros misterios fueron descubiertos. Uno de ellos, y el único real dentro de todo este artículo recopilatorio, era el de la mujer burro, una criatura parecida a una mujer pero que se comportaba como un burro, e incluso podía ser usado como montura. La mujer burro era un bug, un error del juego que colocaba la inteligencia artificial de un burro en un personaje con un modelo de mujer, y así existían también el hombre puma o el hombre águila, que sufrían del mismo error.
Aprovechándose de la veracidad de esto último, algunos jugadores trataron de pasarse de listos, e inventaron la historia de un supuesto hombre lobo rondando en el bosque de Tall Trees, como parte del contenido añadido con el DLC Undead Nightmare, que agrega una plaga zombi, chupacabras, caballos apocalípticos y otras cosas, pero no hombres lobo. Tras varios intentos infructuosos por encontrar al monstruo, era obvio que todo era falso.
Y la última leyenda que repasaremos, será la del hombre rata, visto supuestamente en Grand Theft Auto IV. Este monstruo aparecía en el subterráneo, en la estación del metro, e intentaría matar al jugador al descubrir su presencia. Todavía no está claro si la foto falsa que se usó como evidencia de su existencia fue creada con un mod o con Photoshop, pero lo cierto es, que el hombre rata no está en GTA IV.
Aunque sean falsas, todas estas historias nutren la cultura de los videojuegos, y a veces, son necesarias para mantener vivo el espíritu de curiosidad y aventura en los jugadores, que regresan a jugar sus títulos favoritos gracias a esa gran aura de misticismo que desprenden. Las leyendas urbanas en videojuegos suelen ser falsas, sí, pero resultan sumamente entretenidas, y un buen tema de conversación.