Motagua regresó a Tegucigalpa con la sensación de levantar la copa en casa y con la convicción de que los pequeños detalles definirán la final ante Marathón.
Este equipo ha pasado muchas malas en este torneo, muchas lesiones, problemas extra futbolísticos y un montón de cosas y se mantuvo fortalecidos. Ojalá Dios quiera y nos ayude a levantar la décima