Pablo Caballero: su sueño con Independiente, el fracaso en los Centroamericanos y quiere a un DT hondureño para la Bicolor
Tras su paso por la Federación de Fútbol de Honduras, el entrenador sampedrano Pablo Caballero vuelve al Independiente de Siguatepeque.
Pablo Caballero charló en exclusiva con DIARIO DIEZ. FOTOS: Mauricio Ayala.
2026/02/0418:53H. / Jafeth Barralaga
“Una tarea pendiente”, fue el principal motivo del entrenador sampedrano, Pablo Caballero, para dejar las selecciones menores de Honduras para regresar al Independiente de Siguatepeque donde su objetivo es llevarlo a la Primera División.
En charla con Diario Diez, el estratega de la ‘Pantera Negras’, reveló interioridades que vivió mientras era entrenador en la FFH. Además, recordó el trago amargo que se vivió en los Juegos Centroamericanos que se realizaron el año pasado.
“Realmente pudimos obtener un mejor resultado, eso no es un secreto. Hubo varias circunstancias. En determinado momento competimos sin siete u ocho jugadores Sub-21”, exteriorizó. Por último, contó los consejos que le da su padre Carlos Orlando Caballero y fue claro al responder si este Independiente está para ser campeón y competir por el boleto a Liga Nacional.
¿Por qué dejó de trabajar en la Federación para regresar al Independiente?
Sí, es una decisión compleja, pero me considero una persona de retos y desafíos. Dejé pendiente una tarea en Independiente el año pasado y esperamos, con la ayuda de Dios, poder competir para luchar por ella.
Sorprendió el cambio
Hay dos situaciones. La primera es que todo hondureño que está en este deporte sueña con representar a su país. Para mí era un sueño cantar el himno nacional en competencias internacionales; era un desafío muy especial. Además, trabajar en la Federación de Fútbol es, sin duda, el mejor lugar para desarrollarse en el fútbol hondureño. Ahí se brindan absolutamente todas las herramientas: talento humano, logística, instalaciones, herramientas de video, scouting y seguimiento de jugadores. Todo eso es muy importante. Pero, como le repito, el desafío de tener una tarea pendiente con Independiente fue lo que me orientó a tomar la decisión y retomar este sueño.
Profe, en cuanto al tema de las selecciones menores, usted ya estuvo dentro del organismo. ¿Cómo se maneja la selección de jóvenes? Siempre hay rumores de llamadas de directivos, academias, recomendaciones... ¿cómo funciona realmente?
Es un tema interesante, porque en declaraciones anteriores se hablaba de procesos donde quizá, en algún momento, se pudo haber dado alguna situación irregular. Hoy puedo decir con total seguridad que eso no existe. Se está trabajando de una manera muy ordenada y me siento orgulloso del proceso. El orden en las convocatorias y la responsabilidad sobre quiénes llegan o no llegan radica exclusivamente en el técnico y su cuerpo de trabajo: asistente técnico, preparador de arqueros, y nada más.
Yo comentaba en una entrevista anterior que nunca tuve contacto con ningún directivo de la Federación, ni con equipos ni con academias. Nuestra comunicación era directa entre los cuerpos técnicos y luego nos reuníamos con el profesor Orlando y su equipo de trabajo para decidir los 20, 22 o 23 jugadores que íbamos a convocar. Todo se debatía internamente como cuerpo técnico.
Están trabajando bien y van por el camino correcto. Los resultados van a llegar si se continúa trabajando duro. Ya se logró una clasificación al mundial anterior y ahora se pelearán las clasificaciones Sub-17 y Sub-20. El equipo de trabajo actual es muy capaz y profesional. Los entrenadores cuentan con licencia Pro, hay preparadores físicos, preparador de arqueros y una logística bien estructurada junto al coordinador. Todo se está haciendo de la mejor manera.
Pablo Caballero dirigirá al Independiente de Siguatepeque. FOTOS: Mauricio Ayala.
Profe, el tema de los jugadores con sangre extranjera es muy comentado en selecciones menores. ¿Por qué no hay más chicos formados en Europa o Estados Unidos?
Para el premundial y el Mundial Sub-17 se llevó a Nicolás Balbas y a un portero de Estados Unidos. Estamos abiertos a ese talento; cuando yo estuve, se realizaron visorías y se observó a esos jugadores. Lo complejo es traer a un muchacho que está en una academia en el exterior, porque al final sigue siendo un jugador en formación. Es distinto a un caso como el de Dereck Moncada, que ya estaba en una liga profesional.
Además, solo puedes convocar entre 20 y 25 jugadores, y la población de futbolistas hondureños es muy amplia. No están cerrados al talento. Existe una plataforma de seguimiento donde se observan jugadores, y el entrenador, junto al coordinador, decide qué perfil necesita. El coordinador se encarga de la logística. Están abiertos, están viendo e identificando nuevos talentos.
Profe, usted estuvo en los Juegos Centroamericanos en Guatemala. ¿Lo considera un fracaso?
Sí, realmente pudimos obtener un mejor resultado, eso no es un secreto. Hubo varias circunstancias. En determinado momento competimos sin siete u ocho jugadores Sub-21 que estaban en su mejor nivel, como Nixon Cruz, Dereck Moncada, Edwin Lobo y Jonathan Bueso. Habíamos comenzado bien el torneo; íbamos ganando contra Panamá y en los últimos dos minutos nos empataron, y eso determinó la eliminación. Sin embargo, el equipo de trabajo es completo y está haciendo las cosas bien: planifican, organizan y desarrollan correctamente. Estoy seguro de que vendrán buenos resultados.
Esa generación no pudo clasificar al Mundial Sub-17 ni Sub-20, y se suma lo ocurrido en los Centroamericanos. Sí, es la generación 2005-2006. No pudimos llevar a Osorto porque venía de una lesión de clavícula, ni a Tatum. Ellos habían jugado el premundial en México. Estos procesos suelen tener ese tipo de situaciones. Actualmente hay una generación 2007-2008 muy buena que será la Sub-20, y una generación 2009-2010 que disputará el premundial próximamente y tiene jugadores muy interesantes.
¿Por qué cree que no se le han dado las cosas a estos muchachos?
El fútbol es así; generalmente se pierde más de lo que se gana. A esta generación le ha tocado no tener esa oportunidad. Son ciclos: ha habido generaciones muy exitosas y otras a las que les ha costado más.
Profe, en su carrera, ¿qué preparación académica tiene actualmente?
Gracias a Dios obtuve mi título de licencia de entrenador nacional. Además, realicé cursos de analista táctico y técnico a través de la academia del Barcelona. También obtuve un diplomado y un certificado como analista táctico. Estoy esperando el momento oportuno para iniciar los estudios de la Licencia Pro cuando esté disponible. Cada día es una oportunidad de aprendizaje. Comencé en ligas menores: pasé por todas las categorías con Leones, desde la academia con niños de 8, 10, 12, 14, 16 y 18 años, luego Liga Mayor, Liga de Ascenso y selecciones menores. Solo me falta dirigir en Liga Nacional y selección mayor, que es un objetivo claro.
¿De dónde es usted, profe?
Soy de Cabañitas, orgulloso de Cabañas.
¿Es complicado que un hondureño llegue a dirigir la Selección mayor?
Primero hay que ganar, eso lo tengo claro. No es complicado si hay resultados. Se habla mucho de que al hondureño se le cierran las puertas, pero el ejemplo está ahí: a Diego Vásquez se la dieron porque ganó en Honduras. Antes de aspirar a ese puesto, el entrenador hondureño debe ganar en Liga de Ascenso, luego en Liga Nacional. Si es campeón con uno o varios equipos, debe ser candidato. Estoy seguro de que la dirigencia considerará a un hondureño exitoso.
Hoy por hoy, ¿cómo ve el tema del próximo técnico de la Selección?
Es una situación compleja. No me atrevería a dar nombres. Hay una discusión entre optar por sudamericanos o europeos. Un técnico europeo podría ser positivo siempre y cuando esté acompañado por entrenadores hondureños en su cuerpo técnico, porque no conocen el mercado, los jugadores ni la zona. También podría servir para formar y fortalecer a entrenadores nacionales. No es una mala opción si se hace de esa manera.
Profe, sobre el Independiente de Siguatepeque, ¿qué retos se plantean?
Hay un objetivo principal, aunque prometí no hablar públicamente de ciertos temas. El equipo está conformado con un objetivo claro: llegar a Liga Nacional. Estamos trabajando bien. El apoyo del presidente Lester Peláez, del presidente Pedro Reyes y de toda la directiva ha sido impresionante. Tenemos un staff técnico muy completo. Vamos paso a paso, partido a partido. Estamos en pretemporada, hoy jugamos contra Pumas en Comayagua, luego contra Parrillas One, y después iniciaremos el periodo competitivo.
¿Sigue doliendo la derrota ante Choloma y la pérdida del Ascenso?
Sí, totalmente. Era un sueño que habíamos visualizado. Fuimos campeones con Independiente cuando el equipo no tenía esa etiqueta, y fue algo espectacular. Había una gran unidad en el grupo, algo que buscamos repetir. Duele porque ganar en el fútbol cuesta. Este equipo tiene 65 años de historia, 43 en Liga de Ascenso, y apenas el año pasado fue campeón. Ese fue el primer paso, y el primero siempre cuesta. Esperamos estar a la altura para competir nuevamente.
¿Qué consejo le da su padre, Carlos?
Hablamos todos los días, en la mañana y en la noche. Está contento con esta oportunidad; es mi ejemplo a seguir. Con él inicié y siempre intercambiamos ideas sobre metodología, entrenamiento e identificación de jugadores.También tengo una buena relación con el profesor Carlos Martínez y con el profesor Chato Padilla. Dios me ha bendecido: en el Clausura pasado fui campeón y en el anterior estuve en la final como asistente.
Finalmente, profe, ¿está el Independiente para ser campeón o ascender?
Estamos para competir bien. Somos un equipo organizado, planificado y preparado para tener esta oportunidad. Vamos a competir primero y luego veremos hasta dónde nos alcanza.