Andar de culé: Messi, el futbolista del Barcelona hecho de otra galaxia

En el blog de hoy el entrenador hondureño Gaspar Vallecillo resalta el significado de lo que ha sido Messi en el Barcelona.

Lionel Messi busca su salida del Barcelona tras un último año para el olvido.
Lionel Messi busca su salida del Barcelona tras un último año para el olvido. */ �
Redacción

Messi y los goles que parecen imposibles. Messi en el Bernabéu. Messi elevándose en el Estadio Olímpico de Roma para anotar un gol en una final de Liga de Campeones. Messi en Wembley sintiéndose libre de jugar. Siempre supo andar de culé y cuando le tocó acelerar nadie, pero nadie pudo detenerlo; simplemente es de otro planeta. ¿Pero contener a Messi? Qué idea es esa, parar al que fue por mucho tiempo seguido el mejor del jugador del mundo.

Los campos le han quedado pequeño, andando de culé, ha ganado todo aquello que nosotros los de este lado, nos podemos imaginar. Saboreó su mejor fútbol con Guardiola, sus habilidades futbolísticas rozaron la magnitud de los mejores jugadores de la historia; andando de culé se ganó el corazón de millones. El fútbol a veces no requiere de mucha explicación y Messi es parte de eso.

Ni mapas de calor ni nada, lo mejor es vivir diariamente este Lío. Es lo que han hecho los asiduos seguidores al Camp Nou, lo van a extrañar, sus gambetas, sus intentos constantes de conquistar el mundo, deambulando y saber andar para de repente reclamar su puesto como el mejor del mundo; nuevamente.

Messi pudo y entendió que era andar de culé. Los otros (los de la junta directiva) nunca entendieron que significaba eso. Me despido hoy con unas palabras de Josep Guardiola luego de que el Barça ganara la Champions en Wembley: "Es el mejor que he visto y seguramente no veré a otro jugador igual, sin él no tendríamos este salto de calidad. Esperemos que no se aburra y que el club le ponga a su lado los jugadores para que él se sienta cómodo"