La impactante historia del portero de la UPN y la muerte de su hermano

Celio Valladares, portero de la UPNFM, ha recibido varios golpes en su vida, pero el más duro de todos fue la muerte de su hermano menor, Emerson.

Victor Bustillo

La vida te va a golpear, te mandará al suelo y seguramente te va a noquear, pero te ofrecerá una oportunidad para luchar y superar los momentos más tristes. Este ha sido el caso de Celio Antonio Valladares Ávila, guardameta de los Lobos de la UPNFM, que lejos de la portería tiene un historia que contar.

Su infancia ha sido muy dura, cumplir su sueño de jugar en primera división en Honduras ha tenido un precio muy caro y tiene que ver con la vida de su hermano.

“La verdad que no ha sido una infancia fácil, vengo de desintegración familiar, desde que me acuerdo, de cinco o seis años, mis padres no están juntos, entonces no fue fácil, pero de igual forma he tenido la ayuda de mi abuela, que con ella he vivido prácticamente toda la vida y a veces con mi mamá. No fue fácil, pero creo que eso me formó el carácter, me dio las ganas de luchar por un sueño, de conseguir ser alguien en la vida, de ser mejor persona”, comenzó el actual jugador de la UPN, equipo que ocupa el tercer puesto en el campeonato Apertura.

Ver también: Así es la dura vida de Celio Valladares, el barrio se llevó una parte de él

A su papá no lo mira desde hace 15 años, él está en Estados Unidos, se fue ilegal como muchos, buscando una mejor vida. “Por parte de mamá somos cuatro, mi papá tiene otros hijos, tengo más hermanos, pero de mamá y papá solo éramos dos, digo éramos porque mi hermano ya no está, él falleció, a mi hermano lo mataron, como ves, vivo en un barrio y a veces el sistema de consume y eso pasó con mi hermano. Lo perdimos por la delincuencia, por muchos factores muy difíciles, pero si fue una etapa muy complicada, muy dura”, confesó.



Emerson era el hermano menor de Valladares y a sus 22 años fue asesinado. Han pasado ya tres años deste este terrible momento. “No puedo negar, siempre trato de ser una persona correcta en lo que digo, no anduvo en pasos correctos, lo consumió, no pude ayudarlo a que siguiera mis pasos, a buscar ser alguien, a jugar fútbol que es lo que a mí me apartó de la vida que hay en estos barrios, pero de igual forma, sangre es sangre, era mi único hermano de papá y mamá, lo amaba con toda mi alma, lo seguimos recordando. Su muerte fue cerca de mi fecha de cumpleaños”.

EL DÍA MÁS TRISTE

Celio Valladares recuerda ese hecho en que perdió a su hermano como si fuera ayer.

“Recuerdo que el día de mi cumpleaños estaba cenando y recibí la noticia de que mi hermano tenía un problema, ese día no pasó nada, los siguientes días si fueron de incertidumbre, lo vimos por última vez al siguiente día, lo recuerdo como si fuera ayer (fue un martes), luego el miércoles ya no supimos más de él y el jueves por la mañana una tía fue la primera en recibir la noticia y en ver que su cuerpo estaba sin vida. Me llamaron y yo tenía que darle la noticia a mi mamá, fue terrible verla sufrir por su hijo, pero bien, aquí estamos, nunca dejamos de recordarlo por las cosas buenas que él hacía, por lo bueno que fue, la gente juzga, pero sangre es sangre y nunca vamos a dejar de recordarlo”, relató.

“En ese tiempo yo me fui para el Deportes Savio, él tuvo que quedarse acá y yo tuve que buscar mi camino. Solo vivíamos él, mi abuela y yo. Mi abuela trabajaba, mi hermano se quedaba solo, mi papá estaba en Estados Unidos, mi mamá trabajaba también, entonces eso fue lo que prácticamente lo orilló a buscar un camino diferente al mío. Quizás pude hacer algo más por él, pero yo andaba buscando un sueño, me fui a Copán, no podía hacer más que buscar ser mejor, buscar ese sueño de jugar en primera división, me tocó irme largo, lastimosamente no pude llevármelo, no pude hacer más, lo miraba a veces, luego ya metido en la situación en la que estaba, era muy difícil”, contó Valladares.



LA VIDA EN EL BARRIO

Jugador con pasado en el Olimpia, club donde se formó. Estuvo en todas las categorías hasta llegar a primera división, donde no logró debutar. La vida en el barrio lo ha marcado y mucho, no ha tenido una vida de lujos como otros. Eso sí, el barrio le quitó a su hermano menor.

¿Cómo es vivir acá? “No me quejo porque cuando uno anda en cosas buenas, haciendo el bien, anda tranquilo y no pasa nada. Puedo andar en la calle en la madrugada y no pasa nada porque saben que ando tranquilo. Pero sí, claramente el barrio se llevó una parte de mí”.

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