La humilde y pequeña Soledad, la aldea de El Paraíso que vio nacer al maestro Chelato Uclés

Este municipio está ubicado en la parte sur oriental del país, donde su población le guarda cariño, apenas llega a los 10 mil habitantes.

Carlos Castellanos

Después de recorrer cerca de 93 kilómetros rodeados de polvo, pero con una vista amplia de la vegetación que rodea el municipio, logramos llegar a la plaza central de la humilde Soledad, El Paraíso, una población con aproximadamente 10 mil habitantes.

VER MÁS: Todo el especial de DIEZ sobre la histórica carrera de Chelato Uclés

La ciudad ya no es es la de antes, aún sigue rodeada de montañas, pero se encuentran deforestadas, sin embargo, hace 80 años esta tierra vio nacer a un niño a quien nombraron José de la Paz Herrera, sin saber que más adelante escribiría una de las más grandes historias en el balompié nacional.

Con una temperatura muy alta, sus calles pavimentadas, un parque muy fresco y una iglesia católica muy colorida, comenzó el recorrido que Diario DIEZ hizo por el pueblo para poder conocer la casa que vio nacer a Chelato Uclés. La primera referencia que nos dieron fue buscar a don Arturo Cabrera, sobrino del maestro, pero este se encontraba en Choluteca.

80

Años de edad tenía Chelato Uclés al momento de su muerte.

Tomamos rumbo para el Registro Nacional de las Personas donde quisimos constatar si existía constancia de inscripción de nacimiento de Chelato. De manera muy amable, la registradora municipal, quien prefirió no dar a conocer su nombre nos ayudó ingresando el nombre José de la Paz Herrera, se ratificó en el sistema y además se encuentra en el libro de tomos, que ya luce deteriorado por el paso de los años y detalla que fue asentado de la siguiente manera: "Se genera el número de identidad 0714-1940-00176

"En Soledad, El Paraíso, a los 23 días de 1940 ante mí, Cornelio Díaz Palma, secretario municipal, por entre los testigos: don José Carmen García, era escribiente, soltero y don Maudaleno Méndez, labrador, casado. Compareció la señora Margarita Herrera (49 años) soltera de oficio doméstico y dijo que el jueves 21 de este mes (noviembre) como a las 6:00 de la mañana, en casa en el centro de este pueblo, nació un niño a quien pusieron por nombre José de la Paz Herrera, es hijo natural de María Concepción Herrera de 21 años, soltera de oficios domésticos, abuela materna natural del recién nacido la compareciente (Margarita Herrera).Todos hondureños, naturales y vecinos de este pueblo", cita lo escrito en el tomo de inscripción.

CASA CHELATO (6)(1416x870)

DIEZ tuvo acceso a la acta de constancia de inscripción de nacimiento de Chelato Uclés.

Tras confirmar el registro de inscripción, emprendimos el paso para ver el primer hogar del maestro. La tarea no salió tan complicada, pues le hablamos a Socorro Herrera, hermana de Chelato y nos indicó que debíamos ir a Casas Viejas, un caserío antes de llegar a Soledad.

Con la ayuda de Judith Carrasco, una enfermera del pueblo quien se puso a la orden para llevarnos a dar el recorrido esa casa que hoy en día es habitada por su padrino, Julio Gómez, quien al momento de llegar a la vivienda no se encontraba, pero minutos después llegó un poco sudado, con sombrero en la cabeza, pues venía de trabajar de su labranza y comenzó a contar la historia que se conoce.

"Aquí nació Chelato Uclés, todo el pueblo lo sabe que aquí nació, exactamente donde estamos parados", relataba con toda seguridad don Julio.

Además aseguró producto del esfuerzo que él ha realizado, hoy la casa de habitación no es ni la sombra de los que fue cuando Chelato Uclés nació: "Hoy está transformada, antes era distinta, de teja, solo eran cuatro paredes. No había cocina, ni cuartos, ahora yo la tengo de corredor".

Don Julio Gómez asegura que la vivienda donde hoy habita fue producto de un regalo que le hizo su padre, quien se la adquirió al abuelo de Chelato. "El abuelo se llamaba Fernando Herrera. Mi padre la compró y me la dio a mí. No andemos con orgullo, Chelato nació aquí y solo eran cuatro paredes".

CASA CHELATO (5)(1416x870)

El hogar en Soledad, El Paraíso, donde creció el extinto Chelato Uclés.

POCOS FAMILIARES DE CHELATO EN EL PUEBLO

Después de 71 años que Chelato Uclés salió de Soledad, El Paraíso a la fecha, son pocos los familiares que hoy residen en dicho lugar, mismos que se cuentan con los dedos de una mano. Se nos mencionó a Arturo Cabrera, quien es sobrino y con el que mayor relación tuvo.

Luego se nos habló de un sobrino de nombre Elgar Cabrera, a quien tuvimos que caminar varios minutos hasta la parte más alta del pueblo para intentar hablar con él. Un poco agitados de la caminada logramos llegar a su habitación y al preguntar por él, apareció del interior de la vivienda con una gorra azul, una camisa desteñida y jeans azul. De manera muy amable se presentó y relató por dónde es que existe el lazo familiar.

"Somos primos por parte de mi papá Adán de Jesús Carrasco. A Chelato en un tiempo lo conocí, pero como él se fue para Tegucigalpa, pero vino una vez aquí y nos reconocía como primos. Mi compa Arturo (Cabrera) si era más llevadero con él, yo no", cuenta Elgar, quien es de pocas palabras.

Parado en el umbral de la puerta de su casa, Cabrera entre sus pocas palabras que nos dio, pudo expresar el agradecimiento que tiene al maestro Uclés. "Nosotros estamos orgullosos porque al menos nos dio ese privilegio de ser familia y las cosas que él ha logrado".

Otro de los familiares que aún existen en dicho lugar es Aixa Herrera, pero ella no radica de manera permanente en el pueblo, sino que también en Tegucigalpa y debido a eso no pudimos platicar con ella.

EN EL PUEBLO LE GUARDAN UN CARIÑO AL MAESTRO

A pesar que son muchos los años que han pasado, en la mente de los pobladores de Soledad, los recuerdos de José de la Paz Herrera no se olvidan. Don Jerónimo Baquedano, quien con sombrero y su machete en mano, sentado en una de las bancas del parque central del pueblo, asegura haberlo conocido de niño.

chelato familia(1416x870)

Elgar Herrera, primo de Chelato Uclés, saludando a Carlos Castellanos, periodista de DIEZ.

Don Jerónimo, quien pinta varios años de edad y hoy es el encargado de cuidar el parque central, no sólo conoció a Chelato, sino que se siente orgullo de los logros como entrenador que este consiguió. "Los que somos olimpistas mucho mejor porque él estuvo mucho tiempo ahí y nos sentimos bien".

Además, recuerda una de las pocas veces que Chelato Uclés regresó a su pueblo natal, "Lo anduvimos con una guitarra, ya que soy músico y lo llevamos río arriba con él acompañándolo".

LA ACTIVIDAD QUE REALIZABA LA MADRE DE CHELATO UCLÉS

Como en la mayoría de los pueblos, el modo de vida siempre va ligada al comercio o la agricultura y según nos comentan, la madre de Chelato Uclés, doña Concepción Herrera, tenía su actividad ya establecida.

Al momento que se sentaba en su casa, don Julio Gómez aprovechaba para contarnos más detalles. "La mamá de Chelato se dedicaba al destace de cerdos, yo la conocí y eso era, también hacía tamales, vendía carne. Ella no paró mucho, luego dio viaje para Tegucigalpa".

casa chelato.5(1416x870)

Así es la casa donde Chelato Uclés creció y donde vivió hasta los 8 años de edad.

Mientras que en la comodidad y un poco de frescura que daba en el parque central, en pleno mediodía, don Jerónimo Baquedano aseguró ver a Chelato vendiendo leña, actividad que eran normales en los pueblos en aquellos años.

"Lo logré conocer cipote, a los ocho años se fue de aquí. Él era un jala leña desde chiquito y vendía la carga a 10 centavos ja, ja, ja. Con la mamá y las hermanas de él fuimos grandes amigos y compartimos bastante", contó muy seguro.

UN PUEBLO QUE LLEVA EL FÚTBOL EN LAS VENAS

Soledad es un municipio con una población menor a las 10 mil habitantes y pese a que el casco urbano es pequeño y su geografía no es tan pareja, ellos se las han ingeniado para construir su propio campo de fútbol, ya que siente la pasión por este deporte.

Para poder conocer dicho campo, tuvimos que descender a la parte baja y cruzar el río que en su momento se nota que tiene un buen caudal, pero debido a la sequía que provoca el verano, el mismo luce desolado y solo sobresalen las piedras.

Al cruzar el río, subimos una cuesta para poder llegar al campo, mismo que fue construido mediante la devastación de un cerro, ya que la infraestructura del pueblo no les permite tener un lugar para la construcción en otro lugar.

CHELATO.545(1416x870)

Una gigantesca roca con un texto "Bienvenidos a Soledad, tierra bendita", es lo primero que se ve en la entrada a esta comunidad.

Pese al amor y cariño que se le tiene a Chelato Uclés, en el fondo se guarda un poco de molestia ya que por las diferentes ocupaciones que tenía, no pudo visitarlos y apoyarlos con los equipos de fútbol.

"Él nunca vino a visitar el equipo de Soledad que se llamaba el Cóndor. Nunca nos visitó, se le pidió apoyo y nunca dijo ayudar a los del pueblo. Le daba pena decir que era de Soledad", indicó Jerónimo Baquedano.

Ubicado en la parte sur del departamento de El Paraíso, Soledad es un pueblo que vio nacer a Chelato Uclés, y donde vivió hasta los ocho años. Sus principales actividades a las que se dedican sus pobladores hoy en día son la agricultura y la producción de pastes.

FOTOGALERÍAS

Mas Noticias