Internacionales
2012-03-05
La destitución del portugués André Villas-Boas como entrenador del Chelsea tras solo ocho meses en el cargo, suscitó hoy una cascada de críticas en la prensa inglesa hacia el dueño del club, el magnate ruso Roman Abrámovich.
40 encuentros es lo que ha durado la paciencia de Abrámovich tras hacerse con los servicios del portugués este pasado verano tras pagar 13 millones de libras (15 millones de euros) al Oporto, conjunto con el que Villas-Boas, de 34 años, logró el triplete.
El director ejecutivo de la Asociación de Entrenadores de la Liga Inglesa, Richard Bevan, calificó hoy de 'lamentable' la destitución del portugués y opinó que el Chelsea se está convirtiendo en una 'vergüenza' para la Premier League.
'Buscar a su octavo entrenador en nueve años es una vergüenza para el club, su dueño (Roman Abrámovich), los aficionados y la liga', añadió Bevan.
El conjunto londinense tan solo ha logrado tres victorias en los últimos doce compromisos ligueros y el sábado cosechó una derrota por un gol a cero a manos del West Bromwich, que le aleja, aún más, de los puestos que dan acceso a la próxima edición de la Liga de Campeones pues está en quinta posición en la Premier.
El técnico del Manchester United, Alex Ferguson, cree que la destitución de Villas Boas es 'triste', pero reconoció que no le sorprendió, según informó la cadena pública BBC.
'Se hablaba mucho de su posible destitución en los medios de comunicación y la verdad es que los resultados no le han acompañado. Es triste porque es un entrenador joven', dijo Ferguson.
El escocés, que lleva 25 años entrenando al United, aseguró que cuando se es joven se necesita 'tiempo', pero que 'en este negocio, desafortunadamente, no te dan mucho'.
'Espero que le vaya bien porque tiene potencial. No podemos ignorar lo que logró en el Oporto y espero que vuelva pronto', aseguró el escocés.