Erick estuvo el pasado sábado haciendo su trabajo en las canchas de fútbol, luego de concluir su labor decidió trasladarse a su hogar, siendo esperado con ansias por su esposa, Nelly Melissa.
'Amorcito, tráigame pañales, maicena de fresa y un litro de leche”, fue el último mensaje de texto que la señora Erazo le confesó a Diario La Prensa le escribió a su esposo.
Erick trabajaba como vendedor de repuestos en la empresa familiar Autorepuestos Rodríguez y en su tiempo libre seguía los pasos de su padre en el arbitraje profesional.
Mientras que su papá se retiró del arbitraje obligado por un accidente que sufrió en enero de 2007 y le causó lesiones graves. Posteriormente fue baleado en la colonia Lomas del Carmen, de San Pedro Sula, en un asalto.