Tras la audiencia a puerta cerrada, el juez Félix Sontay resolvió dejar en libres a los jugadores previo pago de una fianza de 5.000 quetzales (13,600 lempiras) cada uno.
El Juzgado ligó a proceso y dejó en libertad bajo fianza, con arraigo, a los ocho jugadores del Xelajú que se entregaron voluntariamente ayer a las 5:00 de la mañana para declarar por el caso de agresión contra el jugador Mario Humberto Ramírez de 15 años de edad, quien los denunció por maltrato cuando lo iban a rapar el 20 de diciembre, un ritual que se hace con los jugadores que debutan en algunos clubes.
Los imputados Sergio Morales, Juliano Rangel y José Alberto Mendoza, fueron ligados por agresión sexual, según publicó ayer La Prensa Libre de Guatemala. Mientras que Kevin Eduardo Arreola, Julio Estacuy, Israel Silva Matos, Edgar Chichilla y Milton Gary Leal quedaron ligados a proceso por maltrato en contra menores.
“Ha sido difícil, pero gracias a Dios hemos quedado libres, no fue fácil, ahora lo que quiero es descansar porque me duele todo por estar sentado”, comentó Mendoza luego de salir de los juzgados.
El ex portero de la selección de Honduras que participó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y en el Mundial Sub-20 de Egipto, afirmó que durante el proceso, el equipo Xelajú les brindó todo el apoyo. “No nos quejamos, los directivos estuvieron con nosotros en todo momento y eso se lo agradecemos”, comentó Mendoza, quien desde hoy sigue en los entrenos del equipo.
LA ACUSACIÓN
El 20 de diciembre, la madre el jugador Mario Humberto Rodas denunció a los ocho jugadores por agredir a su hijo, quien declaró a la Prensa Libre de Guatemala, cómo fueron los hechos en los que fue agredido.
“Sergio Morales me agarró de los testículos, me los empieza a apretar. Se acerca Kevin Arriola con la máquina y me empieza a cortar el pelo… no aguantaba el dolor del apretón de testículos, estuvo cinco minutos agarrándomelos”, señala el juvenil, al diario de su país que indica que después de esto le hicieron doble fila para golpearlo.
Además, Rodas señala que el técnico lo hizo entrenar y al finalizar la práctica continuaron los abusos. “Yo estaba agachado y un jugador, no sé si era Juliano Rangel o el portero hondureño que acaba de venir, me pone su pene en la cara y yo sin poder hacer nada, porque Sergio Morales tenía las tijeras arriba de mí”, añade el jugador en el testimonio publicado por la web de Prensa Libre.
Al final, el juez desestimó esta declaración y sólo determinó dejarlos libres bajo fianza y volverá a tomarles declaración dentro de dos meses, los jugadores no podrán salir de Guatemala.
“Por ahora no tenía previsto ir a Honduras, sino hasta mayo, lo importante es que estoy libre y ahora podré entrenarme con todo en el equipo”, comentó Mendoza.