Técnico del Alianza dispara contra el arbitraje: Es una vergüenza
El técnico del Alianza, Roberto Pompei, no ocultó su molestia con el arbitraje del guatemalteco Cristopher Corado tras la derrota 3-0 ante Motagua en la ida de los cuartos de final de la Copa Centroamericana.
El estratega argentino cuestionó principalmente la última jugada del encuentro, en la que consideró que debió ser expulsado un futbolista azul, además de reclamar un criterio arbitral que, a su juicio, no fue parejo durante el partido.
Pompei dejó claro que las decisiones del silbante no justifican el resultado, pero aseguró que se marchó con la sensación de que no hubo una justicia equilibrada.
- Profe, ¿qué tal? Lo vimos muy enojado. ¿Cree que con eso que ocurrió en el minuto 7 le tiraron a la borda el trabajo de la semana?
Muchas veces con 10 hombres los equipos hacen otro tipo de partidos, pero un 3-0 denota que no fue así. No, no, mira, si vos viste el primer tiempo tuvimos tres jugadas que no le pudimos dar a David y un 3 contra 1 que David no pudo meter el gol, era el 1-1 faltando cinco minutos.
Lo que sí, cuando uno comete errores groseros a este nivel se pagan, pero nada, la serie está abierta, si nos metieron a nosotros podemos meter nosotros, iremos a buscar como corresponde en nuestra cancha, tratar de marcar rápido y después que haya un poquito de justicia, ¿no? Porque yo no pido nunca que me den nada, lo que pido es que sean justos, la de la última jugada es una vergüenza, la última jugada es una vergüenza.
Si ustedes tienen todas las imágenes, el jugador más cercano de Motagua estaba 15 metros atrás, es expulsión. Cambiaba el partido, no, pero dirigí con sosiego y ellos tienen un jugador menos para jugar el próximo partido porque el jugador nuestro se va al gol y es el último. Cambiaba el partido, insisto, no, perdimos por eso no, nosotros cometimos nuestros errores y después tuvimos nuestras chances y no las aprovechamos.
Y bueno, claro, después empieza a pesar el cansancio porque corres con un equipo, como lo dije en la previa, muy bueno, corres con uno menos. Nosotros no nos metimos atrás porque jugamos 4-3-2, nos quedamos con dos delanteros, David ayudaba y salía y cuando tuvimos la chance de empatarlo no pudimos y, bueno, después lastimosamente el 2-0 tenemos una pelota para tirar centro, la perdemos y da la vuelta y nos meten el gol.
Le dije a los chicos recién, nadie dijo que iba a ser sencillo, pero la verdad que, bueno, descansaremos, tenemos un compromiso el día sábado muy importante y después saldremos el próximo miércoles a descontar rápido, a que el partido ellos también lo empiecen a sentir que se puede complicar. Dejaremos todo como corresponde a esta camiseta y al amor propio que tienen estos jugadores y al amor que tenemos por el fútbol.
- Profesor, el domingo lo hablamos, ¿se recuerda? Alianza de Miguel, a veces los errores en este tipo de eliminatorias se pagan caros. ¿Cree justo usted la expulsión? Y, segundo, ese error de un 3 contra 1 al final del primer tiempo, creo que hubiera cambiado mucho ese gol de visita si se hubiera concretado
Sí, a ver, lo que hubiese hecho el empate en el primer tiempo no es solamente el valor del gol de visitante, sino que en el segundo tiempo vos te podías armar y reestructurar. No íbamos a poner cuatro volantes y dejar uno solo, íbamos a continuar 4-3-2, pero también el rival empieza a jugar un poquito más agarrado porque sabe que cuando vos saliste le metiste el gol.
Y bueno, nada, no se pudo, hay muchas cosas para analizar, muchas cosas para corregir, por mejorar, pero la verdad que con uno menos me saco el sombrero en cuanto a la entrega de los jugadores, en cuanto a la intención de seguir buscando el ataque. Te digo, la jugada del gol es una, pero hay tres jugadas que David iba solo y que el pase no pudo ser.
Dos dejaron y una de Mati que era por arriba y se la cortaron. Bueno, insisto, enfrentábamos a un rival muy difícil y a los cinco minutos se termina el análisis del partido porque se nos hizo muy cuesta arriba.
- Lo miré molesto en varias ocasiones porque no se podían enlazar tres, cuatro, cinco toques. ¿Considera usted que su equipo tiene para remontar una llave compleja como la de esta noche, más allá de lo mostrado hoy? ¿Tiene para darle vuelta a la llave, profe? Buenas noches
Absolutamente, buenas noches. Si no, no nos presentamos. Pedimos a la CONCACAF que no vengan. Insisto, si viste el primer tiempo, hay tres jugadas que podían haber sido pase-gol y hay una que es un 3 contra 1 que lastimosamente no podemos definir bien, pero era jugada de gol. No sé si ustedes están de acuerdo, y eso iba a cambiar.
Después, claro, el equipo con uno menos hizo un gran esfuerzo, corrió, se acomodó, pero eso empieza a pasar factura y empieza a desgastar mucho más de lo que te podés desgastar quitándole la pelota a un equipo como este, que se hace tan dueño de la pelota, pero con diez en campo, con nueve, la tenés, tocas dos veces y siempre tenés uno más de ellos que te vaya a presionar.
Lo del primer tiempo estuvo bueno y en el segundo, a partir del gol, ya fue tratar de agarrar alguna pelota que nos quede ahí como para descontar y se complicó mucho.
- Profesor, se le vio correr al final del partido a buscar al árbitro, me imagino que a pedir alguna explicación. ¿Se la dio? ¿Qué le dijo sobre esa última jugada?
Corrí para sacar a mis jugadores porque vi raro el partido, entonces tuve miedo porque vi seis tarjetas para Alianza y en el primer tiempo lo hablé con el cuarto y hubo diez fouls seguidos de Motagua y le dije, una tarjeta, no hace falta que un foul sea violento para amarilla. Si hay acumulación, en todo el mundo es una amarilla.
Insisto, esto nos iba a hacer ganar, no, pero lo único que queremos es que sean para los dos lados igual. Se equivocan para los dos, toman decisiones de expulsión para los dos, pero no porque sí, porque, insisto, ustedes tienen las imágenes, la última jugada es un bochorno.
El cuarto me decía, tranquilos, lo están viendo, y lo vieron y no la cobraron, o sea, fue amarilla. Insisto, no nos iba a cambiar el resultado, el partido, pero te vas con la sensación de que hay una justicia pareja. Insisto, para que quede claro, para que mañana no aparezcan que el árbitro en la jugada de la expulsión la miran, entienden que más allá de que no lo toca o no le pega fuerte, él va con las dos piernas para adelante y es entendible y puede haber una decisión de expulsión. No decimos nada, fíjense que no me quejé.
Ahora, cuando te toca a vos, pretendemos el mismo criterio. Insisto, para que mañana no aparezca nada. No tuvo que ver en el resultado porque nosotros no lo íbamos a empatar si echaban al último. Nosotros tenemos que corregir esos errores que nos costaron arrancar de atrás un partido en una cancha muy compleja y muy difícil.