La comparativa: Proceso de José Francisco Molina será uno de los más caros de la Selección de Honduras desde Rueda en 2007
José Molina ha obtenido el apoyo económico que no ha existido en la Federación de Fútbol de Honduras, todo por volver al Mundial.
El banquillo de la Selección de Honduras tiene nuevo timonel y se trata del español José Francisco Molina, quien llega para tratar de enderezar un barco que ha estado deambulando desde Brasil 2014 fracasando en tres procesos al hilo.
Y es por ello que el puesto de director técnico de Honduras ha sido históricamente uno de los más codiciados del ruedo centroamericano junto al de Costa Rica y Guatemala, que son las Federaciones que mejor pagan a lo largo de la historia, tanto así que para el proceso al 2030 la FFH ha doblado el salario del cuerpo técnico.
Desde que en 2007 se inició una era de técnicos colombianos que devolvieron a la "H" al mapa mundialista, la inversión en el cuerpo técnico ha experimentado cambios drásticos. Hoy, con la mirada puesta en el ciclo de 2030, la Federación de Fútbol de Honduras (FFH) ha decidido romper losesquemas con una cifra récord para el nuevo estratega español, José Francisco Molina.
La historia de esta escalada financiera comenzó con Reinaldo Rueda en el proceso hacia Sudáfrica 2010. En aquel entonces, el colombiano percibía un salario de $37,500 mensuales, una cifra que parecía alta para la época, pero que se justificó plenamente con la clasificación tras 28 años de ausencia. Aquel equipo de trabajo le costaba a la federación unos $450,000 anuales, estableciendo el estándar para lo que vendría después con sus compatriotas.
Posteriormente, para el Mundial de Brasil 2014, la vara subió con Luis Fernando Suárez. El estratega, que logró la segunda clasificación consecutiva, devengaba aproximadamente $52,450 mensuales. Este incremento reflejaba la confianza de una federación que veía en los técnicos mundialistas una inversión segura, llegando a pagar más de $629,000 al año por el mando técnico de la bicolor.
Sin embargo, el punto máximo de los técnicos colombianos en términos de estatus llegó con Jorge Luis Pinto. Tras su éxito con Costa Rica en la justa de Brasil 2014, el cafetero aterrizó en Honduras para el proceso de Rusia 2018 cobrando $50,000 mensuales. Aunque su salario era ligeramente inferior al de Suárez en su pico, el costo operativo total de su cuerpo técnico fue el más alto hasta ese momento, superando los 45 millones de lempiras durante todo el trienio que terminó en la eliminación ante Australia en el repechaje intercontinental.
Tras el fracaso de 2018, la FFH optó por una política de austeridad con el uruguayo Fabián Coito para el proceso de Qatar 2022. El charrúa aceptó un contrato de apenas $20,000 mensuales, el más bajo en una década. No obstante, la crisis de resultados obligó a traer de emergencia a Hernán "Bolillo" Gómez, quien volvió a elevar el gasto a $40,000 mensuales en un intento fallido por rescatar la eliminatoria. Tras él, Diego Vazquez mantuvo un perfil bajo de $20,000 antes de la llegada de la segunda era Rueda.
Reinaldo, en su segundo ciclo, que finalizó abruptamente en noviembre de 2025 tras quedar fuera del Mundial 2026, contaba con un presupuesto para su cuerpo técnico de aproximadamente $45,000 mensuales. Esta eliminación dejó una profunda herida deportiva, pero también marcó el cierre de una etapa de salarios "moderados" ante la urgencia de renovar totalmente la estructura técnica de cara al próximo centenario mundialista.
La gran sorpresa ha saltado este 27 de febrero de 2026, cuando la FFH hizo oficial la contratación del español José Francisco Molina. El exdirector deportivo de la Selección Española y extécnico llega con un respaldo económico sin precedentes. DIEZ conoció que la Federación de Honduras ha aprobado un presupuesto cercano a los $75,000 mensuales para cubrir los salarios de todo el nuevo cuerpo técnico europeo, lo que representa un aumento del 66% respecto a lo que percibía el equipo de Rueda meses atrás.
Este nuevo presupuesto de $900,000 anuales coloca a Molina como el técnico con el respaldo financiero más grande en la historia de la Selección de Honduras. Lejos aún de lo que Bora Milutinovic percibió en su etapa con la 'H' (2003-2004) que ascendía a los $30,000 dólares mensuales y que por aquella fecha era una locura.
Con la llegada de Molina y este ambicioso presupuesto, Honduras intenta equipararse a las potencias de la región en inversión técnica. El reto para el estratega español será demostrar que los $75,000 mensuales se traducen en un funcionamiento colectivo que devuelva la ilusión a una afición que ha visto cómo el costo del banquillo sube, mientras que los resultados deportivos se han estancado en la última década.