Polémica en Brasil por cifras del coronavirus: Universidad Johns Hopkins los sacó del monitoreo

La Universidad de Johns Hopkins al ver irregularidades decidió quitar a Brasil de su lista para el conteo global.

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AFP

A medida que Brasil se convertía en el tercer país con más muertos por COVID-19, el gobierno de Jair Bolsonaro atrasaba los balances oficiales y relegaba a segundo plano el número de muertos, en una estrategia comunicacional considerada por analistas como “poco transparente”.

Una de las primeras reacciones fronteras para afuera fue la de la Universidad de Johns Hopkins, que decidió retirar al país de su monitoreo independiente de casos y muertes a nivel global.

Esta semana el balance, que ya salía a las 19:00, pasó a las 22:00. “Acabó la noticia en el Jornal Nacional (noticiario nocturno con mayor audiencia del país)”, dijo Bolsonaro el viernes a periodistas que cuestionaron el atraso de los números.

El formato también fue modificado: primero dio más peso al número de recuperados que al de muertos y ahora incluye sólo los registros de 24 horas, retirando el total de casos y de óbitos.

El portal oficial de datos fue retirado de la red el viernes y volvió el sábado con apenas cifras parciales. La divulgación total, afirmó Bolsonaro en Twitter, “no retrata el momento del país”.

En reacción, las autoridades regionales de salud acusaron este sábado a Bolsonaro de “invisibilizar” los muertos por COVID-19. “El intento autoritario, insensible, inhumano y antiético de invisibilizar los muertos por la covid-19 no prosperará”, dice la nota del Consejo Nacional de Secretarios de la Salud (Conass) que congrega a las secretarios regionales de salud.

El viernes, Carlos Wizard, designado para asumir la secretaría de Ciencia, Tecnología e Insumos Estratégicos del Ministerio de la Salud, dijo al diario Globo que el balance de óbitos por la pandemia sería revisado puesto que los datos actuales eran “fantasiosos o manipulados”.

Brasil, el segundo país con más casos y el tercero con más muertes por la covid-19, tiene más de 600.000 casos y superó el viernes la marca de los 35.000 muertes.

“Su declaración grosera, desprovista de cualquier sentido ético, de humanidad y de respeto, merece nuestro profundo desprecio, repudio y asco”, dice la nota de la Conass.

En entrevista con AFP este sábado, Wizard dijo que los números no serán revisados. “No estamos interesados en desenterrar los muertos. No queremos rever el pasado, estamos más preocupados con el presente y el futuro”, dijo.

Sin embargo, Wizard colocó en tela de juicio la contabilidad hecha en semanas anteriores afirmando que medios de comunicación habrían publicado casos de personas que, sin síntomas de la enfermedad, recibieron como causa de muerte el COVID-19.

Wizard, un multimillonario que hizo la mayor parte de su fortuna con una red de escuelas de idiomas, fue invitado a formar parte de la cartera por el actual ministro interino de Salud, el general Eduardo Pazuello.

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