Pedro Atala: "Teníamos una cruz muy grande"

Motagua<p>Pedro Atala reveló detalles del campeonato en 'Con Sello Femenino'.</p>

Mi foto con la copa y Pedro Atala no podía faltar. La copa es la verdadera protagonista.
Mi foto con la copa y Pedro Atala no podía faltar. La copa es la verdadera protagonista. */
Carmen Boquin

Pedro Atala, el actual presidente campeón de la Liga Nacional, nos concedió un rato de su apretada agenda de esta semana llena de celebraciones, para compartir con nosotros la Copa y sus vivencias. El hombre fuerte del Motagua confió que hasta lágrimas hubo al final del partido...

La primera vez que le hablé para entrevistarlo hace unos meses su respuesta fue: “Levantamos la Copa y la hacemos...”. Y aquí estamos…
No tenía cara para no hacerla.

Hombre de palabra. ¿Pensó que este sería el final del torneo?
Sí, totalmente. Sabía que habíamos reforzado el equipo en lo justo y donde más se falló en el torneo anterior.

¿Fue difícil este torneo?
Todos son igualmente difíciles, pero lo más difícil de un torneo es no terminar siendo campeón.

¿Qué fue lo más bello del pasado domingo?
Ver a los niños celebrando. Además dedicarle el campeonato a Iván, mi primo, que este año nos dejó de acompañar porque Dios lo llamó al cielo.

Lo siento, ¿qué tanto lo recuerda?
Eso me impactó porque justamente en la jugada del tercer gol, del penal, en ese momento estaba pesando en él, creo que nos dio una manita.

¿Dedicada a él la Copa?
Sí, era como mi hermano menor. Día y noche estábamos juntos. Siempre nos acompañó con el equipo, íbamos a todos los viajes, Comayagua, Danlí y La Ceiba. Es difícil creer que una persona tan cercana, tan joven a los 38 años, haya tenido que irse.

¿Estuvo la familia de Iván presente en el estadio?
Sí, su esposa y tres hijas. Era incontenible la cantidad de lágrimas que había en el palco, obviamente había en la familia una emoción adicional, agregado a los cinco años de estar sufriendo para llegar a esta instancia.

¿Pensó en su papá?
Claro, siempre pienso en él, en todos los partidos del Motagua, no digamos en las finales. También en mi madre, mi esposa y mis hijos que tanto aguantan este tiempo que le dedico al equipo.

¿Toda la familia comparte la pasión?
Sí, mis hermanos y sobrinos. Los últimos reclamaban mucho porque el equipo no salía campeón. Hoy por hoy puedo decir que el domingo disfrutaron a lo grande.

¿Estuvo tenso?
Claro, porque el partido mismo así lo requirió, se fue ganando en el juego y luego empata el Olimpia. Por dentro sentía que el equipo estaba bien, más concentrado que el partido anterior y no tendríamos tantos problemas atrás como el juego anterior. Luego Amado anota su golazo, inmediatamente cambió toda la historia del partido.

¿Cómo fue la celebración?
Nadie se prepara para celebrar al final de un campeonato. Simplemente se va al estadio y se planifica en el momento. La celebración fue emotiva.

¿En qué momento empezaron a rodar las lágrimas?
Justamente con el penal, cuando el árbitro lo pitó, sentí ahí la emoción y las lágrimas me rodaron. Lo anotara o no ya era el minuto 90, faltaba poco, en lo que se cobraba el tiro iba a ser difícil para que algo pasara.

¿Y entonces?
Fue un momento de abrazos, júbilo, lágrimas en el palco. Nos desahogó bastante porque era una cruz muy grande la que traíamos en la espalda, esos cinco años pesaron demasiado.

¿Cuáles fueron las claves en general para lograr el título?
Mantener a Maradiaga, creer en él y en su trabajo como siempre lo hemos hecho. Tuvimos que pasar un vendaval entre críticas de aficionados, de prensa, inclusive internamente hubo discrepancias que no fueron mayores. Pero al final de cuentas la junta directiva se unió y jalamos todos en el mismo barco y ahí está la clave del campeonato.

¿Y en la cancha?
Podría decir muchas claves, pero se trabajó con el licenciado Arturo López, que es un motivador, prácticamente un psicólogo en el equipo. Se inició una pretemporada desde noviembre y eso fue muy importante. Los refuerzos fueron claves: Adán, Odis, Pando, Bengtson. Este último los números hablan por sí solos y su peso en la parte ofensiva del equipo. Júnior que tiene un carisma especial con el equipo, una entrega total.

¿Y del plantel qué se mantuvo?
Las promesas de Iván Guerrero, Amado, Jocón, Donaldo… jugadores que se comprometieron conmigo en entregar lo máximo para lograr ser campeones. Estaban con una gran deuda, no sólo conmigo, sino que con la camisa. Para ellos era un tema de orgullo, ya no era un tema económico ni futbolístico…

¿Sólo orgullo personal?
Sí, es que en esa guerra que se tuvo al principio del año por Maradiaga, por el tema de mantener jugadores “viejos”. Al final de cuentas estos viejos y cambiando un poco el refrán “El viejo con el ala mata”, diremos que “El águila vieja con el ala mata”. El domingo quedó demostrado.

¿Qué se les viene ahora?
Vienen dos campeonatos, hay que tratar de mantenernos, pues no es justo para la afición tener una sequía de torneos tan grande, no será permitido esperar tanto tiempo para ser campeones. Sin lugar a dudas vamos a buscar el bicampeonato. Con Maradiaga buscaremos dónde está la debilidad del equipo para reforzarla. Y pensando en hacer una participación digna de un representante de Honduras en la Concachampions.

¿A conseguir más, entonces?
Tenemos que volver a pelear con mayor hambre e intensidad este próximo campeonato.

¿Qué ha significado el apoyo de su esposa?
Ha sido clave, es parte del éxito en una gran manera porque al final de cuentas ella comprende este tiempo, la dedicación, me tiene paciencia en mi día a día con jugadores, cuerpo técnico, aficionados, colegas, prensa deportiva… esta última, sin ánimo de hacer ofensa, pero es desgastante.

¿Cómo así es desgastante?
Es mucha, hasta más que la noticiosa. Hay programas de radio todo el día, a toda hora, igual de televisión, también los medios escritos y ahora la web. Todos buscando una reacción, quieren la primicia.

Hablando de la familia, ¿cuántos niños eran en su casa?
Somos seis hermanos, cuatro varones y dos mujeres. Soy el menor de la casa, el más pegado a mi padre y quien más andaba con él. Me encantaba la cacería, la pesca y sobre todo jugar fútbol.

¿Jugaba usted?
Sí, día y noche, al grado que tanto era el amor al equipo que jugué en todas las inferiores con el Motagua. En la infantil y llegué a estar en una Selección Nacional con el profesor Piña.

¡Qué súper!
Lastimosamente cuando la Selección viajó a un campeonato a Estados Unidos, por las clases no pude viajar. Fue un pleito entre mi mamá y mi papá si iba o no iba. Eran 15 días y realmente nunca fui buen alumno. De irme seguro que perdía el año, al final de cuentas tenía 12 años.

¿Qué pasó que no siguió?
Llegué a Segunda División y fui compañero de César Obando. Entrené con el equipo en el 88 en Primera División, hice la pretemporada y estaba listo para jugar, pero no tenía esa disciplina, por la universidad, las salidas, la parranda, las amigas...

¿En qué momento entra su esposa a su vida?
Cuando tenía 19 años, en un cumpleaños me la presentó July, la esposa de Juan Carlos Pineda Chacón. Por ahí empezó un noviazgo que acabó en este matrimonio.

Tiene tres hijos, ¿cómo comparten la pasión azul?
Full, a morir, lloran y viven el amor a la camiseta. En realidad toda la familia es así, es una cosa increíble.

¿Les dio algún consejo el domingo?
Les dije que pasara lo que pasara había que tener humildad. Si perdíamos, aceptarlo de la mejor manera, con la cabeza en alto cada quien a su casa, sin ser ofensivos ni groseros. Si se ganaba había que demostrar más la humildad, porque después de cinco años ser campeones tampoco es para que te podás jactar ni burlarte de nadie.

¿Es de los hombres que invierten mucho tiempo para verse bien?
Hago mucho ejercicio, soy vanidoso, no lo puedo negar.

¿Qué tal es tras el volante?
Soy un excelente conductor o chofer, he chocado varias veces, pero sí me gusta manejar, lo disfruto.

Sabemos que algún día Amado saldrá, ¿siente que hay algún joven que pueda ir encaminado a representar la misma figura que Guevara ha presentado hasta ahora?
Difícil, esos zapatos de Amado no son tan fáciles de llenar. Va a ser difícil que haya un jugador con esa sangre, entrega y sobre todo la calidad. Hasta el momento, realmente no. Tampoco lo estamos buscando, seguimos esperando que él siga dando su nivel y fútbol.

Hablando de la Copa, quien la levanta es el capitán, ¿por qué Jerry lo hizo junto a Amado?
No sé si fue hablado, creo que Amado lo invitó. Es un campeonato en conjunto de los dos jugadores, además siento que fueron los más valiosos del partido el domingo. Claro, en general todos trabajaron por igual.

¿Hay planes de ventas con los jugadores?
Está una propuesta para que Jorge Claros se vaya a Escocia, estamos trabajando en ella. La otra semana se va a definir eso. Además, hay varias personas interesadas tanto en Jerry como en Leverón. Eso es lo que te puedo decir formalmente, no hay nada concreto todavía, sólo pláticas avanzadas. De pasar algo, habrá que buscar refuerzos porque son jugadores titulares y que pesaron mucho en el equipo.

Hablando de jugadores de Motagua, ¿orgulloso de Emilio?
Claro, Emilio es un orgullo y no debería de ser sólo para Motagua, sino para todos los hondureños.

¿Y Georgie Welcome?
La otra semana tenemos que definir si se va a quedar o no. Hay una propuesta del Mónaco por seis meses más, la directiva tiene gran deseo de quedarse con él.

Una consulta curiosa, ¿ha armado conflictos planificados entre equipos?
Nunca, ni una provocación para alterar o llamar la atención para un partido, si algo se ha dado, ha sido muy natural.

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