Internacionales
2012-01-25
El clásico Real Madrid-Barcelona es el juego de fútbol más mediático del mundo y la pasión que se desborda durante un encuentro de estos, toca las puertas de nuestro país y es recibida con los brazos abiertos.
Honduras es un país futbolero y muchos aficionados se reunen en los lugares públicos donde se transmiten los choques entre blaugranas y merengues y los viven casi como si fueran encuentros de la Selección Nacional.
Con esto queda demostrado que el fútbol no es cuestión de nacionalidades, el fútbol es un deporte mundial que puede mover los sentimientos de cualquier aficionado apasionado a este deporte.