La patada a Vinicius, el penal que pidió Real Madrid y así fue la vuelta de Mourinho
La polémica quedó servida con la patada que le dieron al brasileño y un penal que reclamó en la segunda mitad.
Todo lo que se vivió este sábado en campo del Espanyol con el triunfo del Real Madrid: Vinicius recibió una patada empezando el partido y así fue la vuelta de José Mourinho a LaLiga.
Todos los lentes apuntaban a José Mourinho que después de 13 años regresaba a la Liga Española para poner orden en el Real Madrid y vivir su segunda etapa al frente del equipo.
El conjunto merengue salió con Thibaut Courtois, Álvaro Carreras, Ibrahima Konaté, Denzel Dumfries, Dean Huijsen, Fede Valverde, Jude Bellingham, Arda Güler, Bernardo Silva, Vinicius y Kylian Mbappé.
La primera acción polémica en el RCDE Stadium se dio apenas al minuto 4 cuando Vinicius cayó al suelo tras una disputa con Cala y el mediocampista le propinó una patada con el juego ya detenido. Si bien el golpe no es de gran intensidad, la intención del español es agredir únicamente. El árbitro Sánchez Martínez no mostró ni tarjeta amarilla y el VAR brilló por su ausencia. El brasileño pedía, al menos, la amonestación para su rival.
Solo cinco minutos después, el equipo blanco abrió el marcador con el tanto de Jude Bellingham tras un tiro libre indirecto cobrado por Güler. El turco envió un centro preciso y el inglés conectó de cabeza para mecer las redes.
Bellingham marcó el primer gol de la segunda etapa de Mourinho en el banquillo merengue e hizo su icónica celebración frente a los hinchas del Real Madrid que hicieron el viaje a la ciudad de Barcelona.
Huijsen tuvo que dejar el terreno de juego por unos minutos ya que sufrió un corte en la frente tras una disputa. La sangre corría por el rostro del joven zaguero, que se vio obligado a cambiar de indumentaria.
Mientras tanto, Mourinho todavía no estaba cómodo pese a tener la ventaja en el marcador y le pedía mayor intensidad a sus dirigidos. Manolo González, DT del Espanyol, veía desde su área los gestos del portugués.
El mismo futbolista que le dio la patada a Vinicius fue el encargado de firmar el empate a los 30'. Cala ingresó en el área merengue y, libre de marcas, conectó un centro desde la izquierda para batir al espigado Courtois.
La mirada de Mourinho y sus asistentes luego de que el Espanyol igualara el encuentro con una acción donde la defensa del Real Madrid se vio frágil.
Los primeros 45 minutos terminaron con el 1-1 y así se marchaba el técnico del Real Madrid a los vestuarios.
Para el segundo tiempo, Vinicius volvería a estar bajo la lupa por una jugada en la que exigió un penal. El brasileño sintió el contacto de Edu Expósito y cayó dentro del área del Espanyol. El árbitro valoró la acción, pero finalmente decidió saque de meta para los locales, que pedían la segunda amarilla para el '7' madridista. El delantero ya había sido amonestado antes del descanso parte por reclamos.
Mourinho pedía explicaciones sobre ese presunto penal sobre Vinicius y el cuarto árbitro intentaba aclararle que había contacto, pero no lo suficiente para sancionar la pena máxima.
No fue el mejor partido de Bernardo Silva en su debut en LaLiga. El volante portugués intentó filtrar algunos pases, pero siempre eran cortados por la zaga periquita.
El encuentro seguía empatado y parecía que el tiempo se le terminaba al Real Madrid. Mourinho determinó ingresar a Marc Cucurella y Yan Diomande para darle más profundidad al equipo
Cuando restaban 10 minutos para el tiempo reglamentario, el delantero Carlos Espí entró por Bellingham y cumplió marcando el tanto de la victoria a los 90' con un derechazo dentro del área.
Mbappé felició a Espí por su gol del triunfo cuando ambos equipos parecían repartirse un punto. El ariete francés fue otro que lo intentó, pero esta vez no estuvo fino de cara a la portería del Espanyol y se fue en blanco.
Y Mourinho no se conformaba y le pedía a Espí que continuara disparando el arco periquito tras su tanto.
Pero una vez finaliado el encuentro, el portugués buscó a su héroe y ambos se dieron un gran abrazo. Mou le está dando la confianza al delantero de 21 años, que ya comenzó a responderle con goles. Cabe recordar que también anotó un par durante la pretemporada.
De esta manera, el Real Madrid de Mourinho arranca LaLiga con tres puntos valiosos y no habrá mucho tiempo para festejar porque ya el miércoles reciben a la Real Sociedad en el Bernabéu por la fecha 3 del torneo.