La Selección

La vida de Johnny Leverón es un milagro

Te contamos las anécdotas de vida del capitán Olímpico.

2012-07-21

Harold es su segundo nombre, así lo conocen sus amigos y familiares. Pero en el ámbito del fútbol es Johnny Leverón, un joven que vivió su experiencia más dura a los 16 años de edad.

Viajaba en la carretera de Yoro hacia San Pedro Sula junto a su hermano Johnny Albán y su familia en un vehículo doble cabina.

“El día del percance iba con la esposa y su hijo, esa vez se llevó a Harold en el asiento trasero, justo detrás de él”, nos relata don Johnny, padre del futbolista, quien aunque intenta ocultar el dolor que aún le provoca ese momento, logra terminar las frases sobre ese duro momento.

“Cuando iban por un sector llamado Pata de Gallina, adelante de El Negrito, (De Yoro a SPS) en ese momento comenzó a lloviznar”, recuerda con nostalgia, mientras se acomoda en una silla en su casa de habitación.

“En el viaje, algo pasó que se detuvieron e hicieron un cambio de posición, Johnny cambió de lugar, de donde iba sentado se pasó para la parte de en medio y ubicó las maletas detrás de su hermano Albán, pero...”. Y luego el padre del capitán de la Sub-23 relata la parte más triste de la historia: “solo subieron una cuesta y un bus venía bajando, no sé qué pasó y de pronto el otro automóvil chocó y arrancó toda una parte del carro, las maletas, que iban donde estaba al inicio Johnny, quedaron regadas por toda la carretera, mi hijo mayor no pudo sobrevivir al impacto, pero Harold sí”.

Este hecho marcó al zaguero central que creció en Yoro, donde es muy popular por sus logros en el fútbol.

“Yo lo prepararé para que jugara como capitán, pero en la media cancha porque le pegaba muy bien a la pelota”, relata el orgulloso papá, quien lo recuerda en la escuela como un chico “muy serio” y que no “abusa de las bromas”.

Su índice académico en la escuela y colegio era arriba del 85%, pero en esta etapa tuvo un problema con el director, porque... “Siempre usó una colita, el director estaba exigiéndole que se la cortara, yo estaba entre la espada y la pared porque era profesor, lo iba a trasladar de escuela, pero el director no aguantó y tuvo que permitirlo porque era muy conocido como jugador”, recordó.

Ahora Johnny ya es papá, estará en unos Juegos Olímpicos y le ha prometido a su pequeña Abigaíl que pronto cumplirá un año, que lo dará todo por ella.

SU HERMANO FUE PORTERO DE OLIMPIA

Uno de sus hermanos mayores, Luis Emerson, fue portero suplente de Carlos Prono en Olimpia. En una ocasión se llevó por una semana a Johnny a Tegucigalpa, quien en los entrenamiento servía de recogebalones.

Su papá revela que de niño Leverón fue seguidor del León y su ídolo era Wilmer Velásquez. Ahora defiende los colores de Motagua.

ARNOLD CRUZ LO DEJÓ SIN AIRE

En una de esas visitas a los entrenamientos de Olimpia, el ex defensa de los albos Arnold Cruz realizó un fuerte disparo, para su sorpresa el balonazo fue a pegar en la espalda del pequeño Johnny que cayó casi desmayado al suelo. Arnold y los integrantes del club albo corrieron asustados a auxiliar al ahora zaguero de la Sub-23.

LLEGÓ SOLO A LA CANCHA

Cuando tenía cinco años su padre se llevó a su equipo de fútbol mayor a una colonia aledaña de Yoro, cuando llegó a su casa Johnny no estaba.

Para su sorpresa, cuando practicaban en el campo, Leverón apareció luego de caminar dos kilómetros y haber cruzado un río. Desde pequeño era un todo terreno.

10 RÁPIDAS CON JOHNNY LEVERÓN

¿Un héroe de niño?
Mi papá.

¿Hasta dónde llegará Honduras en los Juegos Olímpicos?
Hasta la final.

¿Cómo se imagina Londres?
¡Uff! Un ambiente de alegría porque será una fiesta deportiva.

¿Qué palabra aprendiste a decir en inglés?
Muchas, aprendí bastante.

¿Qué te han pedido que traigas como “recuerdito”?
El campeonato.

¿Quién te gustaría que anotara el primer gol?
A mí.

¿Defina a España en una palabra?
Un equipo muy sencillo.

Complete esta frase: Luis Fernando Suárez es...
Un gran técnico.

¿Qué le promete a su familia?
Que lo daré todo.

¿Una frase de aliento?
Trabajamos para ser los mejores.