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'Amo al Olimpia': Dani Turcios

Los últimos dos años para Dani han sido de alegrías y tristezas. Mirá más en nuestra sección de 'Con Sello Femenino'

2011-06-22

Con Danilo Turcios tuvimos la oportunidad de platicar sobre su pasión el fútbol, de su vida, de sus amores y de sus sueños. La cita fue en Rojo, Verde y Ajo, donde disfrutamos de una linda cena....

¿Desde cuándo el fútbol en tu vida?
A temprana edad... Desde que tengo uso de razón he andado atrás de la pelota.

¿Recordás algo?
Sí, momentos de la escuela más que todo, cuando tenía 6 o 7 años.

¿Soñaste alguna vez que serías lo que sos hoy en día?
Siempre lo visualicé de esa manera. Incluso en mi familia saben que yo lo decía cuando mirábamos en la televisión a grandes jugadores del país, yo sabía que iba a estar ahí. Mi mamá me decía que estaba loco. Es un tema que siempre lo tocamos cuando hablamos de mi infancia.

¿A qué jugadores admirabas?
Siempre estuve pendiente de lo que hacían Alex Pineda y César Obando.

¿Compartieron en la cancha?
Sí, a la par de los dos. En la Selección de Primi en 2001 en una eliminatoria. Tuve la bendición de estar al lado de esos dos monstruos en el fútbol para mí.

¿Cómo eras de niño?
Horriblemente travieso, pero sí muy estudioso…

¿En serio?
Sí, jamás perdí un año, ni en la escuela o colegio. Era muy hiperactivo, pero además malo con mis primitos. Mi hermano y yo como los mayores, éramos súper terribles con todos.

¿Tus papás están juntos?
Sí, ya son 37 años de casados.

¡Qué admirable…!
Ha sido para nosotros muy importante verlos juntos. Como todo matrimonio han tenido sus altibajos, pero nunca nos afectó en nuestras vidas. Es un orgullo que tengan tantos años de estar juntos.

¿La enseñanza más grande que te han inculcado?
Ha sido la lealtad y la responsabilidad.

Tengo entendido que tu mamá está algo resentida de salud, ¿cómo se encuentra?
Bastante bien ya, gracias a Dios. Estuvo bastante malita. Hace unos meses se le hicieron unas operaciones y tuvo un poco de complicaciones. La semana antepasada fui a visitarla, pues ya tenía bastante tiempo de no verla.

¿Cómo es la relación entre hermanos?
Muy bonita, todos varones. Júnior y Luis Miguel viven conmigo, desde que me salí de la casa cuando me vine a probar suerte con la Universidad, ellos han andado tras de mí. Júnior juega en el Olimpia y Luis Miguel estudia ingeniería. El mayor sigue en el pueblo con su familia.

¿Dónde?
La Curva Isletas, en Sonaguera, Colón.

Hoy en día los pueblos ya no son como antes, ¿qué tal crecer ahí para vos?
Sí, lastimosamente ya no son como antes. Yo tuve una infancia tan linda. Mi niñez fue al lado de mi hermano mayor jugando fútbol o por todos lados, éramos mejores amigos.

Se nota que la disfrutaste...
Una convivencia tan bonita, ahora que regreso me da lástima ver a los niños que ya no pueden hacer eso y se van criando con aspectos de vida que en aquel entonces no existían, la delincuencia, fumando, bebiendo, consumiendo drogas. Es penoso.

¿Cómo te formalizás con el fútbol?
Es una historia muy bonita. A los 15 años estaba graduándome de bachillerato y en diciembre un equipo de segunda división de Savá, Colón, el Aguán Valle, querían que yo jugara con ellos. Toda mi vida crecí con la idea de que yo quería ser maestro, soñaba con ser profesor.

¡Qué súper…!
Pero ya el fútbol se había metido mucho más en mi vida. Le dije a mi papá que me diera la oportunidad de jugar en el fútbol profesional. Pedí dejar de estudiar un año. Sentía que era lo que me gustaba y además lo hacía bien y buscaba sacarle provecho.

Asumo que te dejó...
Sí, jugué seis meses en Aguán Valle, una buena temporada, era delantero, esto fue en 1996. Luego Hermelindo Cantarero decide agarrar una tropa y nos trae a la Universidad.

Así llegás a la capital.
Yo sabía que era mi oportunidad. Mi papá me preguntó si estaba seguro para hacer la prueba y decidimos intentarlo. íbamos a tener dónde vivir y dónde comer. Fue una decisión que tomé, duro al comienzo, pero a medida fue pasando el tiempo todo se estabilizó.

¿Cuánto tiempo con la Universidad?
Yo llegué en 1997 hasta el 2000.

Después tu paso por el Ciclón...
En enero de 2000 tuve la fortuna de ganar un campeonato. Luego salgo para Uruguay en junio de 2000 al Defensor. Después otros seis meses en Peñarol y en junio de 2001 me vende a Tecos de México.

¿Cuánto tiempo en México?
Fueron dos años y medio. En ese entonces estaba Pavón, Tyson y Ninrod.

¿Se miraban?
Yo estaba en Guadalajara, por más nos mirábamos con Pavón que estaba en Morelia y Tyson en Aguascalientes, relativamente cerca. Siempre que nos encontrábamos en partidos, quien visitaba se quedaba.

Entonces, regresás en enero de 2005 y llegás a tu casa…
Así es, mi hogar... el Olimpia.

¿Cómo llegás al Olimpia?
Yo en un principio venía para Motagua nuevamente, incluso se habló con Pedro, pero no le atinaron al precio, ja, ja, ja... No, en realidad tenía la voluntad de venirme, aunque ganara menos, pero el detalle era Tecos...

... y lo que pedían para dejarte ir
Correcto, al final el acuerdo se dio con el Olimpia.

Perame Dani, entonces, ¿qué equipo sos?
Victoria, siempre he sido. Pero después soy Olimpia, le tengo un gran cariño, amo al Olimpia.

Por cierto, felicidades por el centenario...
Gracias, es una felicidad grande el estar pasando un momento tan importante para el club, espero poder estar vigente todavía para poder vivir ese momento histórico para el fútbol nacional.

¿Qué se siente ser papá?
Es un momento muy bonito, maravillosas mis tres hijas mujeres…

Es cierto, si sólo niñas tenés...
No hay heredero en el fútbol. Son tres lindas niñas y con la llegada de Camille que la estoy disfrutando al máximo. Es en una etapa donde estoy más maduro, tengo más tiempo para poder compartir con ella. Amo a mis tres hijas a Vivian Sujey, Keila Daniela y Camille.

¿Cómo fue el nacimiento de Camille?
En ningún nacimiento de mis tres hijas estuve, el fútbol me ha apartado de ese momento. Ahora con Camille, Paola estaba en Boston y justo yo estaba con el problema de mi lesión, que era bastante fuerte, por lo que los médicos no me dieron autorización para poder viajar.

En el clásico Olimpia-Motagua que vos anotás fue tu primer partido después de nacida Camille, ¿qué significó para vos ese gol?
Fue un momento maravilloso, era su primera semana que sólo la miraba por fotos. Luego el equipo estaba algo complicado por lesiones, así que hablé con Juan Carlos, quien ya tenía el equipo armado y era súper importante seguir manteniendo el primer lugar. Le pedí que me llevara al banco y de haber posibilidad de jugar me dejara hacerlo.

Y así fue... ¿Recordás la manta de bienvenida para Camille?
Sí, la Ultra me hizo llorar con ese detalle. Ahí sí las ganas se incrementaron al 100 por ciento y tuve la bendición que faltando ocho minutos entro al partido. Me toca hacer ese gol en un partido tan importante.

Sabiendo que te sacarían amarilla te quitás la camiseta. ¿Te enojó o enfureció que al siguiente día le dieran los medios más ruido a tu gordura que al gol?
Ja, ja, ja... A mí no me molesta, te juro que no, al contrario, me da risa. Yo entiendo que los medios de una u otra manera les sorprendió, pero tienen que tomar en cuenta que yo llevaba prácticamente más de 6 meses de estar sin jugar corrido. Entonces es obvio que subí, al hacer ese gol, yo sabía que estaba en sobrepeso, pero pasó a un segundo lugar. No me importó la crítica, era un gol que lo disfruté mucho. Ya son 15 años en el fútbol y ya no le paro bola a esas cosas.

Al verte con Paola se les mira muy felices y enamorados... ¿cómo va ese amor?
Es un momento lindísimo el que estamos viviendo. El nacimiento de Camille nos ha unido más. Es una mujer que me entiende, comprende mi trabajo, me ha ayudado muchísimo en mi vida personal.

Tienen una linda camaradería también, ¿por qué algunas parejas hoy en día pierden la amistad?
Tenemos una relación muy bonita, como todos con nuestros malos ratos, pero rapidito volvemos a estar muy contentos. Ella es maravillosa en todos los aspectos. Nos llevamos súper bien, somos amigos. Siempre tiene algo nuevo para hacerme sonreír. Eso me llena mucho. Buscamos no caer en la monotonía, salimos al cine, buscamos darnos escapaditas a bailar, ahora menos por Camille.

¿Sos muy hogareño?
Sí, me encanta mucho estar en mi casa. Me gusta salir con mis amigos a jugar billar, a comer, ver un partido, a un bar o algo. La casa me ha costado mucho hacerla de la manera que yo la quería para convivir con mi familia. Entonces busco disfrutarla al máximo.

¿Ayudás con Camille?
Ayudo en todo lo que puedo, busco pasar tiempo con ella, igual Paola. La estamos disfrutando muchísimo.

Dicen por ahí que sos el más bromista de Olimpia, ¿es cierto?
Dicen que ya no me soportan también, ja, ja, ja, es para mantener la alegría del grupo. Claro, siempre con el respeto que conlleva ser a veces la cabeza de los grupos. Hay que saber llevar esas situaciones.

Desde tu perspectiva, ¿por qué Olimpia no logró el campeonato?
Creo que ha sido la final que más fácil hemos perdido.

¿Cómo así?
Era la más accesible para ganarla. Motagua nunca fue mejor que nosotros y quedó demostrado en el primer partido. Sí, te soy honesto, jamás creí que Motagua nos iba a ganar esa final porque no tenían cómo hacerlo. En equipo éramos mucho más, ellos tenían una presión grandísima que no los dejaba ni jugar. A nosotros nos faltó un poco más de inteligencia para saber llevar eso en contra de ellos. Al final nosotros regalamos el campeonato.

Tosello es tu compañero y amigo, pero ahora también tu DT, ¿cómo ves eso?
Todos sabemos lo que significa en Olimpia. Lo tuve como compañero y es una gran persona, con una personalidad espectacular. Ahora va a ser mi jefe y trataré de ayudarlo a crecer como técnico.

Vienen de perder dos torneos, nuevo técnico, Concacaf, más el centenario, ¿cómo están los jugadores?
Sin duda es una gran presión, ahora somos nosotros los de la presión. La misión es ganar este campeonato. Se vienen 6 meses duros.

Te vi en 5 Deportivo y parecías pez en el agua, ¿qué tal?
Es una rama que me llama mucho la atención.

Se te ha pegado lo de Paola, entonces... ¿te mirás como comentarista?
Me encanta, como te dije, me gusta hablar con gente que entiende y quizás por eso ese día que estaba con Nahún, Salvador y Yanuario estaba más cómodo aún.

¿De retirarte considerarías entrarle a la televisión?
Bueno, ya tuvimos un par de ofrecimientos, si se da puedo decir que no lo pensaría dos veces.

Tenés 33 años, sé que todavía no está en tus planes…
Sí, ya está en mis planes…

¿Ya?
Así es, retirarme ya está en mis planes.

¿Por qué?
Pronto se van a dar cuenta.

Te vamos a extrañar... ¿Te hace falta la Selección?
Sí, bastante, pero ya es una página cerrada.

No siempre pasa, mirá a Pavón…
Creo que Carlos, con quien estuvimos hablando hace poco, sé que él se merece un retiro más digno, lastimosamente por el problema lumbar que tuvo no pudo seguir jugando y él ha de sentir como una revancha, se lo merece. Despedirse como un grande que es.

¿Viene con todo a La Máquina?
Ja, ja, ja, ya está viejito vos, no creo que aguante. Es broma.

Qué malo... ¿Sos bien fashionista?
No, ja, ja, ja, me encanta arreglarme y verme bien. Más cuando salgo con Paola porque si no, me critica. Me gusta lucir bien.

¿Dedicás tiempo a verte bien?
Me gusta verme bien por ella, para ella. Me tomo mi tiempo para relajarme haciéndome los pies, lo disfruto muchísimo.

¿Te gusta hacerte el pedicure?
Sí, cuando ando cansado sólo para el salón agarro. No soporto verme callos en los pies. Me los hago y a los días ya ocupo otro, los tacos nos matan a nosotros, entonces mínimo una vez por semana voy. Casi siempre los miércoles.