Un gol de Ousmane Dembele a los dos minutos y 20 segundos marcó la diferencia al descanso del partido de vuelta de las semifinales de la Champions League entre el PSG y Bayern Múnich en el Allianz Arena (0-1).
Sin embargo, la acción polémica de la primera parte se dio a los 30 minutos cuando el balón impactó en el brazo de Joao Neves dentro del área y todo el Bayern pidió penal.
La jugada se origina cuando Vitinha intenta despejar el peligro y la pelota le pega a su compañero en lo que parece una clara mano que se puede intepretar como infracción.
Los miles de aficionados alemanes empezaron a reclamar desde las graderías la pena máxima y el técnico Vincent Kompany también lo exigía.
La acción se revisó por el VAR y tras un par de minutos, el árbitro portugués Joao Pinheiro determinó que no ameritaba señalar el penal, provocando una gran indignación entre los jugadores del Bayern.
Independientemente de que el brazo de Neves estaba abierto, este tipo de manos no son punibles para los colegiados.