El portugués José Mourinho, entrenador del Benfica, sancionado para el partido de vuelta de la fase previa a octavos de final de la Liga de Campeones contra el Real Madrid, se subió al autobús junto al resto de la expedición que puso rumbo al Bernabéu.
Los integrantes del Benfica salieron de su hotel de concentración en la capital de España, el Hotel InterContinental situado en el Paseo de la Castellana, a 3,4 kilómetros del Bernabéu.
No lo hizo, junto a sus compañeros, el argentino Gianluca Prestianni, sancionado cautelarmente por la UEFA por un supuesto insulto racista hacia el brasileño Vinícius Junior, quien aseguró que le llamó "mono"; sin un audio o vídeo que, hasta el momento, pueda demostrarlo.
Sí formó parte de la expedición José Mourinho. El portugués fue expulsado en el minuto 86 del partido de ida el pasado martes 17 de febrero por parte del árbitro francés François Letexier, tras protestar una falta a Richard Ríos, pidiendo la segunda cartulina amarilla para Vinícius Junior.
Por ello, no puede sentarse en el banquillo del Bernabéu, en el que hubiera sido su regreso tras su salida hace casi 13 años, el 1 de junio de 2013.
Un Mourinho que puede seguir el partido en un palco del estadio Bernabéu.
Protagonista el portugués 4.651 días después de su último día como entrenador del Real Madrid, y no quiso serlo en la previa en rueda de prensa.
La sanción por la expulsión en la ida no le impedía estar en la rueda de prensa previa, aunque, según las normas de la UEFA, tenía la opción de ser sustituido, lo que Mourinho prefirió, siendo su asistente, su compatriota João Tralhão, quien se dirigió a los medios de comunicación.