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[Reseña] Cult of the Lamb, probablemente el mejor juego indie que ha estrenado en lo que va de 2022

Una vez más, Devolver Digital sigue afianzando el hecho de ser sinónimo de calidad.

2022-08-15

Plataforma reseñada: PlayStation 5

Las primeras veces que se escuchó hablar de Cult of the Lamb, ciertamente parecía un concepto bastante interesante, solamente en papel, pero una vez que se pudo realmente ver el trabajo del estudio detrás del juego, fue con nos dimos cuenta de que se trataba de algo para tomar muy en serio. El desarrollador es el estudio independiente Massive Monster, que también ha entregado juegos mucho menos exitosos como The Adventure Pals, Never Give Up y Unicycle Giraffe.

Cult of the Lamb es un juego de acción en mazmorras al estilo roguelike, que a su vez, cuenta con mecánicas de gestión de recursos y construcción. Todo esto combina puede sonar, inicialmente, como algo que no resultaría bien, pero Cult of the Lamb demuestra que, aunque son cosas muy diferentes en gameplay, pueden combinarse de la mejor manera y entregar un juego sumamente interesante.

En el juego, el jugador toma el rol de el Cordero, el último cordero con vida, ya que los dioses de la Antigua Fe han decidido exterminar a su raza, pues según una profecía antigua, sería un cordero con quitaría las cadenas que atan a Aquel Que Espera, una deidad antigua muy poderosa a quienes los dioses de la Antigua Fe encerraron. Pero al ejecutar al Cordero, en lugar de detener la profecía, esta se cumple, ya que Aquel Que Espera regresa al Cordero a la vida, utilizándolo como su receptáculo y dotándolo de todo tipo de habilidades.

La Corona Roja puede tomar la forma de cualquier arma o herramienta que el Cordero necesite.

A partir de este momento, el Cordero deberá reunir adeptos que se unan a su causa y del poder a la Corona Roja, que fue entregada por Aquel Que Espera y que es la fuente de los poderes del Cordero. El objetivo principal del juego es derrotar a todos los dioses de la Antigua Fe y, de esa forma, eliminar las cadenas que atan a Aquel Que Espera, que es, a fin de cuentas, quien maneja los hilos del Cordero.

El juego puede dividirse en dos partes, con respecto a su jugabilidad, en la primera, nos encontramos con un juego de acción estilo roguelike en el que avanzaremos por mazmorras que se generan de forma procedural. Con una jugabilidad tan simple que únicamente requiere de cuatro botones: botón de acción, ataque cercano, ataque a distancia y esquivar. No usaremos los gatillos, ni el joystick derecho.

Iremos avanzando limpiando las zonas de enemigos para avanzar a la siguiente, y así sucesivamente hasta alcanzar a la zona donde se encuentra el jefe del área. A lo largo de cada zona, nos encontraremos con varias situaciones que nos pueden beneficiar; encontraremos con un extraño personaje que nos ofrece cartas del tarot (que nos dan ventajas jugables), una araña que nos venderá adeptos, o podremos encontrar animalitos en peligro que podremos reclutar, encontraremos armas, comida y recursos para nuestra secta, entre muchas otras cosas.

Cada zona de las mazmorras no son más que un pequeño cuadro lleno de enemigos a los que deberemos eliminar.

La gran variedad de eventos que podemos encontrar en las mazmorras, de la mano con el hecho de su generación procedural, hace que cada vez que salgamos a una cruzada sea completamente diferente a la anterior, lo que lo convierte, solo con eso, en un juego con una rejugabilidad que solo un roguelike podría ofrecer. Cult of the Lamb cuenta con una gran variedad de armas cuerpo a cuerpo y habilidades a distancia, llamadas Maldiciones, que ofrecen una experiencia bastante entretenida.

Entre más avancemos en las mazmorras, más difícil se van volviendo los combates, lo que cual pone a sudar a quien está jugando, pues la muerte no solo significa el fin de nuestra cruzada, sino también perder parte de la fe que nuestros adeptos tienen en nosotros, lo que resulta en un deterioro de la fe general de nuestra secta, cosa que, como entenderemos más adelante, es muy importante.

Una vez que derrotamos al jefe, podemos regresar a nuestra secta con todos los recursos y las monedas que hemos obtenido. Nuestra guarida es un área muy amplia en la que podremos construir todo tipo de estructuras y decoraciones, gestionar a nuestros adeptos y hacer cientos de actividades más. Aquí es donde el juego se convierte en un título del género de gestión de recursos.

Tenemos un terreno bastante grande para construir y dar la forma que queramos a nuestra secta.

Debemos construir edificios, granjas, minas y varias estructuras en las que nuestros adeptos pueden trabajar y obtener más recursos para seguir mejorando nuestra secta. Al mismo tiempo, aquellos adeptos que no tengan un trabajo asignado, pueden ponerse a venerar nuestro santuario y generar devoción, la cual nos ayudará a desbloquear más estructuras para poder construir y mejorar la secta progresivamente.

Dentro de nuestro tempo, podremos llevar a cabo varias actividades. Una vez que llenemos una barra de fe, podremos desbloquear ventajas que no serán útiles en nuestras cruzadas, también podremos declarar doctrinas, que nos desbloquearán rituales para realizar, los cuales otorgan ventajas temporales para los adeptos.

Como ven, la cantidad de cosas por hacer, aún estando fuera de combate, es simplemente abrumadora, pero no en un mal sentido, sino en el mejor de ellos. Una vez que ya hayamos avanzado bastante en la historia y en la evolución de la secta, esta se mantendrá prácticamente sola con ayuda de nuestros adeptos.

En nuestras cruzadas, nos encontramos a personajes muy interesantes y misteriosos.

Y claro, no hay que olvidar mencionar el hecho de que también disponemos de una zona de pesca, en la que podremos recolectar peces para cocinarlos. En la cocina, también podremos elaborar platos con bayas, verduras y hasta carne de adeptos muertos y excremento. Cada plato de comida produce ventajas y desventajas en los adeptos que los coman.

Adicionalmente, también mencionamos que hay un pequeño minijuego de matatena, que es más de azar que otra cosa.

La estética del juego es sumamente agradable a la vista, y hasta podría resultar engañoso el estilo tierno de los animalitos, desde el Cordero hasta los adeptos. Nada más alejado de la realidad, pues el juego encierra una historia oscura y temas escabrosos y perturbadores, debajo de un disfraz de ternura.

Todos los elementos, personajes, entornos, efectos, todo, absolutamente todo, se maneja con un estilo visual 2D dibujado a mano, lo cual complementa perfectamente con el estilo tierno que el estudio ha decidido utilizar. Muy difícilmente se habría podido lograr esto en 3D, por lo que trabajarlo en solo dos dimensiones ha sido el mayor de los aciertos.

Cult of the Lamb se perfila como fuerte candidato a ‘Mejor juego independiente’ para este año.

Cult of the Lamb se encuentra completamente traducido al español, y cuenta también con otras opciones de idioma. La traducción está bastante bien realizada, no cuenta con fallos y aparentemente, pasó por varios filtros de calidad antes de darse por terminada.

El juego no es perfecto, aún con todo lo dicho, es importante mencionar que cuenta con algunos bugs, pequeños, pero ahí están. Con seguridad, el equipo de Massive Monster los eliminará en futuras actualizaciones, las cuales también añadirán contenido nuevo, así como el propio juego lo indica en su menú principal. Con Cult of the Lamb, estamos ante el mejor juego independiente en lo que llevamos de 2022. Visualmente increíble y sumamente entretenido.

[Reseña] Cult of the Lamb, probablemente el mejor juego indie que ha estrenado en lo que va de 2022