Los blaugranas vencieron 2-0 en la ida y pusieron un pie en la final, pero las gradas del estadio se vieron vacías. Apenas llegaron 38 mil 505 espectadores y es una de las asistencias más baja de la temporada.
'A veces parece que juguamos fuera de casa' dijo tras la derrota ante el Valencia y esta vez volvió a ser contundente: 'La gente aquí es muy pesimista. Los que no han venido, igual no son tan culés como dicen', comentó.
'Si no creen en el equipo mejor que no vengan”, señaló el brasileño, echando leña al fuego a un debate iniciado hace varios días.
En cambio, Cesc Fábregas, se ha mostrado más comprensivo con los hinchas que deciden no asistir al estadio y también con los que sí acuden.
'Son horarios complicados. Hay culés de toda Cataluña y España que tiene que coger autobuses para venir. Siempre son partidos entre semana, a las diez de la noche y la gente tiene que ir a trabajar al día siguiente, llevar los niños al cole y todo eso se les complica si vienen', ha afirmado.