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Evo y ex aliados trasladan rivalidad al fútbol

El presidente de Bolivia, Evo Morales, trasladó a un terreno de juego la rivalidad que le enfrenta a sus ex aliados del partido del Movimiento Sin Miedo (MSM), con motivo de la entrega de césped sintético a una cancha de fútbol en el centro de La Paz.

2010-10-03

El presidente de Bolivia, Evo Morales, trasladó a un terreno de juego la rivalidad que le enfrenta a sus ex aliados del partido del Movimiento Sin Miedo (MSM), con motivo de la entrega de césped sintético a una cancha de fútbol en el centro de La Paz.

Las relaciones entre el MSM y el Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales se rompieron en enero pasado, cuando el Gobierno inició una campaña para eliminar con demandas judiciales a gobernadores y alcaldes opositores en la que se incluyó al de La Paz, Luis Revilla, del MSM.

Ayer, ambos se encontraron en el terreno de juego en un encuentro que se presumía amistoso y festivo desde el inicio, pero que durante los 70 minutos que duró puso de manifiesto su rivalidad.

Si bien antes del pitido inicial, Morales y Revilla mostraron su cara más amable, posando juntos ante las cámaras, saludándose en más de una ocasión y dejando patente en sus discursos inaugurales que 'el deporte aparta las diferencias políticas'.

Y es que a los cinco minutos de partido, uno de los jugadores del equipo de la alcaldía de La Paz pateó al Presidente en la espinilla, lo que provocó una airada reacción de Morales que respondió con un rodillazo al infractor.

El árbitro tuvo que frenar el intento de pelea que se iba a producir con dos expulsados. El mandatario siguió jugando, renqueante de su lesión, y hasta tuvo que ser atendido en el medio tiempo.

Al final, el resultado marcó un empate a 4, el último gol de Morales, que dejó a los dos equipos con ganas de revancha. Quizá, la próxima será de carácter electoral.