'El Pistolero' contó la increíble historia de amor con su pareja Sofía, también habló de su infancia y las carencias que vivieron.
El atacante nació en una familia pobre, de escasos recursos y aunque nunca le faltó el bocado de comida, siempre buscó como ganar dinero para llevar a su casa.
'En mi casa faltaba de todo. Pero nunca un plato de comida. No me avergüenzo de decir que con 11, 12 o 13 años me iba a cuidar autos con mi abuelo para tratar de llevar algo de plata a mi casa', contó Suárez en entrevista al programa “Por la camiseta” de Canal 10 en Uruguay.
El charrúa dice que esto lo hacía a escondidas de su madre porque no le permitía hacerlo, por ello 'le mentía diciendo que iba a casa de un amigo o algo así'.
'Mi madre trabajaba en un centro comercial y yo iba a buscar la propina que le dejaban y mientras mi padre o un hermano cocinaba, yo me iba a hacer las compras. Esas cosas me hacen recordar el sacrificio que hice para poder jugar a fútbol. Por eso ahora lo valoro todo mucho más y no me avergüenza explicar las cosas que hacía para tener un plato de comida', recuerda.
ERA UN NIÑO REBELDE
El ex ariete del Liverpool de Inglaterra admite que no era un buen estudiante y que tenía un mal comportamiento en el colegio.
'En la escuela no tenía una buena conducta. No estaba nunca quieto. Recuerdo que en cuarto mi mamá me daba una libreta para que la maestra escribiera allí como me portaba. Al principio no sabía lo que llevaba la libreta'.
SU HISTORIA DE AMOR
Luis empezó a salir con su novia, Sofía, cuando apenas tenía 15 años y ella 12. Con la familia de ella tuvo que dejar Uruguay y regresar a Barcelona.
Esta le insitía en que fuera a visitarla, pero el goleador no tenía dinero para hacerlo. Hasta que un día... 'Conseguí un pasaje para Barcelona y no tenía plata para venir. Mi hermano me dio 70 dólares. El viaje fue largo. Me perdí, me detuvieron en la aduana... No traía ninguna dirección, no traía nada. Venía con una camisa blanca y me empezó a salir sangre de la nariz'.
Su novia aguardó en el aeropuerto por más de dos horas después del arribo del vuelo y el uruguayo no salía, estaba detenido.
'Les explicaba que venía a ver a mi novia, que había venido a vivir acá. Entonces me preguntaban con quien vivía mi novia. Les dije que con sus padres. Me preguntaron qué venía a hacer y dije que a pasear. En el avión había visto que había montañas y playa y les dije que había venido a visitar montañas y playas. Me abrieron la valija para revisarla y una tía suya me había enviado un paquete para un familiar y llevaba un número de teléfono y la dirección. Tuve una suerte bárbara. Hacía 3 o 4 horas que había llegado y llamaron al padre de mi novia, que estaba trabajando. A partir de ahí llamaron a su madre y todo se arregló'.
Pero eso no fue todo lo que le ocurrió, el aeropuerto es tan grande que se perdió en la salida.
'Yo salí por una puerta y ella ya se las había recorrido todas buscando a ver dónde estaba Luisito. Hasta que aparecí, con mi camisa blanca y la mancha de sangre', cerró.