Internacionales

Mourinho se hace respetar

Iker Casillas pidió retrasar una hora los entrenos del Real Madrid para que los compañeros lleven sus hijos a la escuela y la respuesta de José Mourinho fue un rotundo 'no'.

2010-09-24

Iker: “¿Podemos retrasar una hora el entrenamiento?”; Mourinho: “No”. Iker: “En lugar de entrenar a las 10, nos gustaría hacerlo a las 11 para poder llevar a los niños al colegio”. Mourinho: “¿Usted tiene hijos? Pues no se preocupe de la hora del entrenamiento, no venga y vaya por sus hijos”.

La conversación es entre Mourinho e Iker Casillas. El capitán de los merengues solicitó a nombre de los compañeros un cambio de horario a los entrenamientos. Lo curioso es que la excusa del portero fue “para poder ir a dejar los niños al colegio” y Mourinho como todo el mundo sabe que él no tiene hijos en edad escolar y lo más insólito es que sólo Carvalho y Dudek tienen niños en edad de escuela.

El portugués sigue sin hacer concesiones a la plantilla. Sus reglas son sagradas y no se modifican por más que algunas de ellas no sean del agrado del equipo. La plantilla ha negociado con su entrenador retocar unas cuantas y ninguna de las gestiones ha fructificado.

Mourinho no dio ninguna opción de modificar la hora de inicio de los entrenamientos y lo hizo al más puro estilo del técnico portugués: rotundo, pero con ingenio. “¿Usted tiene hijos?”, le preguntó a Casillas. “No”, le respondió el capitán blanco. “Pues entonces no se preocupe por la hora del entrenamiento”, le espetó el técnico de Setúbal.

La plantilla ha perdido ya toda esperanza de ajustar a sus intereses algunas de la normas que ha impuesto Mourinho con mano de hierro a su llegada al Real Madrid. “Con éste no hay nada que hacer”, comentaba un jugador blanco. Y es que al técnico no le ha temblado el pulso a la hora de instaurar en el Real Madrid las reglas que ha impuesto en todos los equipos en los que ha estado, por mucho que al vestuario blanco no le gusten ni un pelo alguna de ellas. Las tres más polémicas son la de concentrarse en los partidos de casa, adelantar la hora de los entrenamientos y la de controlar el acceso de familiares a Valdebebas.

FIRME EN SUS IDEAS

En el asunto de las concentraciones la plantilla también hizo un movimiento para anular las de casa, pero también fracasó. Era un privilegio que tenía ganado desde la época de Schuster y les molesta perderlo. A Pellegrini, que las impuso al igual que Mourinho, le terminaron convenciendo para que cambiase de opinión, pero con el técnico portugués han pinchado en hueso. “Las concentraciones son intocables.

Además, mi mujer no me soporta en casa”, les espetó el preparador madridista.Mourinho no pasa ni una en asuntos que consideran son de su competencia. Además, su lista de frases llamativas dan ya casi para escribir un libro. El técnico tiene una forma tremendamente peculiar de imponer y motivar a sus jugadores, que ya empiezan a arrojar la toalla y a comprender que con él va a ser difícil negociar ciertos asuntos.

Mourinho tiene las cosas muy claras, su forma de entender la filosofía de conducta de un equipo le ha dado muchos éxitos en su carrera y no va a cambiarla ahora por mucho que esté en el Real Madrid.