Liga Hondubet
2012-02-21
En las gradas del Excélsior de Puerto Cortés todos conocen a don Santos Orellana, uno de los aficionados más fieles que tiene Platense.
Orellana, quien a pesar de sus dificultades físicas que lo doblegaron cuando tenía tres años de edad, no se queda en casa por nada del mundo y es de los primeros en llegar a ver al Tiburón.
Acompañado de sus dos muletas, que son sus fieles piernas luego que una poliomielitis lo dejó sin saber qué es caminar, llega vestido con los colores selacios al estadio para darle apoyo al equipo que vio nacer.
“Yo compro los boletos de toda la temporada, trabajo en la municipalidad, entonces ellos me sacan quincenalmente 50 lempiras hasta pagar todos los partidos de local. Esto lo hago desde hace muchos años y seguiré”, dice don Santos con su rostro un poco curtido por el paso de los años, pero que le cambia de semblante cuando los escualos saltan a la cancha y comienza un partido.
Don Santos considera el estadio Excélsior como su segundo hogar, pero cuando el club juega fuera de Puerto Cortés también viaja.
“Me voy en bus, en las excursiones, mi enfermedad no me impide ir. Conozco casi todos los estadios del país, solo me falta ir a Santa Rosa de Copán y al estadio de Marathón, pero voy a asistir”, comenta.
FIEL EN LAS BUENAS Y MALAS
Don Santos, de 58 años, dice que desde que tiene noción del tiempo ha visto los triunfos y fracasos de su club adorado. No olvida el fatídico descenso de la temporada 1980-1981.
“Vengo desde que el estadio era de madera, solo pagábamos 2.50 lempiras en preferencia. Recuerdo muy bien cuando el equipo descendió, eso fue duro pero yo lo acompañé en todos los partidos que jugó en segunda hasta que logró el ascenso”, cuenta.
Uno de los deseos que tiene don Santos, es que el día que se muera ,tiene que ser enterrado con los colores de su equipo.
“Yo deseo que sobre mi ataúd esté la bandera de Platense”, enfatiza, mientras por sus ojos se refleja alegría y puro amor al fútbol y al Tiburón.
“No sufro en los partidos pero sí los vivo, no soy pesimista porque tengo la moral en alto. Nunca he llorado por Platense, pero sí me he sentido triste por algunas derrotas dolorosas. Sufrí mucho con aquella derrota ante Olimpia donde Tosello nos hizo aquel gol”, continuó diciendo don Santos.
RECUERDO DEL ÚLTIMO TÍTULO
Este fan selacio tiene presente el Apertura 2001, donde los escualos fueron campeones. “Con el gol de Roni Morales en esa final sentí la mayor satisfacción en los últimos 10 años, fue una cosa indescriptible, y no me he de morir sin ver a Platense campeón de nuevo”, puntualizó con seguridad.