Liga Hondubet
2012-02-06
Anunció su retiro hace unos meses atrás. Dejó las filas de su querido Motagua después de una mala campaña, el final de la carrera de Iván Guerrero había llegado. Pero, a sus 34 años al “guerrero olanchano” todavía le queda pasión por el fútbol y ganas de surcar la banda. Ahora tiene la oportunidad de regresar al Chicago Fire de la MLS, donde ya militó antes.
Hablemos de su llegada al Chicago Fire.
Pues la verdad estoy aquí hace un mes, más por aspecto familiar que por otra cosa, pero por haber jugado en el equipo tres años atrás me abrió las puertas para entrenar con el club, Frank (Fotios Koplas, DT del Fire) me conoce y por eso estoy aquí.
Cuándo habla de motivos familiares, ¿a qué se refiere?
Era algo planeado vivir en Estados Unidos, desde al año pasado, pero salí campeón con Motagua y me quedé para jugar la Concachampions, no se dieron las cosas y eso apresuró la salida del equipo. Sinceramente, ha sido difícil la decisión, pero fue lo mejor pensando en el futuro de mis hijos. Ahora estando aquí se da esta oportunidad con el Fire y hay que aprovecharla.
¿Se quedará a residir aquí?
El objetivo final es ese, quedarme a vivir aquí pensando en el futuro de los hijos. Tengo esa ventaja de haber dejado algo bonito dentro de la institución y a mis 34 años que alguien me ofrezca una oportunidad de volver, es muy especial.
El entrenador dice que puede aportar mucha experiencia.
Esas son palabras de él y sabrá porqué me tiene aquí, siempre trato de hacer mi trabajo. Sé que en mi país cuando uno cumple los 30 se piensa que ya dio todo, pero aquí se piensa de manera diferente y mientras uno esté físicamente bien no tienen problema con la edad.
¿En qué nivel están los acercamientos?
No puedo hablar de eso porque sinceramente vine a entrenar por dos semanas, me invitaron para que viniera a la Florida y viajé sin ningún compromiso, si el técnico ha dado luz verde es porque me vio entrenar. Yo no tengo problemas de adaptación porque ya estuve aquí, sinceramente me siento como en casa.
¿Cuál es su objetivo aquí?
Mi objetivo siempre ha sido vivir en Chicago, ahora ya estoy establecido y tengo otros planes en los cuales pensar, porque sé que mi retiro se acerca, pero si alguien viene y te ofrece no vas a despreciar una oportunidad así.
¿Cuándo habla de otras cosas a qué se refiere?
Esta sería mi última parada, lo he planificado así, no tengo duda de eso, ya no hay vuelta atrás. Cuando menciono otros planes me refiero a aspectos personales, como establecerme con mi familia, montar un negocio o lo que sea, pero sé que hay que trabajar porque no sólo de fútbol se puede vivir.
Si no se diera la oportunidad con el Chicago, ¿hay otra alternativa?
Sí, la tiene que haber, vengo a Estados Unidos a quedarme, pero sé que aquí se viene a trabajar, lo que sí es seguro es que me quedo por el futuro de mis hijos.
¿Seguirá ligado al fútbol?
Siempre lo voy a estar. Cuando salí del Motagua alguna gente me dijo “ya no vas a volver”, pero uno nunca sabe. Yo siempre estoy pendiente de Motagua, de una u otra manera se puede ayudar a un equipo. Mis mejores amistades las hice ahí, el mejor trato que se me dio como jugador también fue en Motagua.
¿No piensa estudiar para ser técnico?
Seguro que va a tocar, pero más por educación. Sinceramente lo de técnico no me ha llamado la atención porque hay que estar alejado de la familia.
¿De qué otra forma podría vincularse al fútbol entonces?
En la vida hay que fijarse metas e ir por ellas, pero andar hablando que haré esto o lo otro y después no hacer nada, no me parece.
¿Su salida de Motagua fue por la puerta grande?
No sé si por la puerta grande porque el campeonato que salí fue malo para el equipo, pero por lo demás, muy agradecido con Motagua, mientras estuve allí me cumplieron y no sólo en lo económico. Es la institución más importante en mi carrera. Quizás te vas con la espinita de cómo terminó el campeonato ese.